Gran paso en la comprensión y cura de la tuberculosis
El agente de la tuberculosis utiliza una proteina para atravesar los pulmones e invadir otros órganos, como el cerebro o los huesos, según los trabajos de un equipo francés que significan una “etapa clave” en la comprensión de esta enfermedad, que mata todavía tres millones de personas por año en el mundo.
Este descubrimiento, publicado el jueves en la revista científica británica Nature, podría desembocar en un nuevo tratamiento de la tuberculosis, pero también de la lepra, según los científicos.
“La proteina, denominada HBHA (Heparin-Binding Haemagglutinin Adhesin) podría constituir un blanco particularmente interesante para la preparación de nuevos medicamentos contra la tuberculosis, pero también de la lepra”, según el equipo de Camille Locht y Franco Menozzi, del instituto Pasteur de Lila (norte de Francia).
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa y contagiosa debida la bacteria Mycobacterium tuberculosis o bacilo de Koch.
Los científicos crearon anticuerpos especialmente dirigidos contra la proteina HBHA y los inyectaron en ratones infectados por bacilos de Koch virulentos.Tras ello, comprobaron que los gérmenes no pudieron extenderse al hígado ni al bazo, y quedaron limitados a los pulmones.
Un tratamiento capaz de circunscribir la enfermedad a los pulmones, evitando la propagación infecciosa a otros órganos sería “tanto más importante cuanto las tuberculosis extrapulmonares siguen siendo corrientes y fatales para los pacientes que sufren déficit inmunitario, como los enfermos de sida”, señalan los científicos.
La presencia de la misma proteina en el agente infeccioso causante de la lepra (Mycobacterium leprae) permite plantearse una nueva estrategia terapéutica también para esta enfermedad.
Los pulmones son los órganos que ataca habitualmente el agente de la tuberculosis, pero la bacteria puede afectar otros órganos, como el bazo, los riñones, el cerebro o los huesos, o tomar la forma de una tuberculosis generalizada. Pero las primeras etapas de la infección, que se propaga por vía respiratoria, se desarrollan siempre en los pulmones.La bacteria utiliza la proteina HBHA para adherirse a las células que tapizan las paredes pulmonares, los neumocitos.
Este descubrimiento, publicado el jueves en la revista científica británica Nature, podría desembocar en un nuevo tratamiento de la tuberculosis, pero también de la lepra, según los científicos.
“La proteina, denominada HBHA (Heparin-Binding Haemagglutinin Adhesin) podría constituir un blanco particularmente interesante para la preparación de nuevos medicamentos contra la tuberculosis, pero también de la lepra”, según el equipo de Camille Locht y Franco Menozzi, del instituto Pasteur de Lila (norte de Francia).
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa y contagiosa debida la bacteria Mycobacterium tuberculosis o bacilo de Koch.
Los científicos crearon anticuerpos especialmente dirigidos contra la proteina HBHA y los inyectaron en ratones infectados por bacilos de Koch virulentos.Tras ello, comprobaron que los gérmenes no pudieron extenderse al hígado ni al bazo, y quedaron limitados a los pulmones.
Un tratamiento capaz de circunscribir la enfermedad a los pulmones, evitando la propagación infecciosa a otros órganos sería “tanto más importante cuanto las tuberculosis extrapulmonares siguen siendo corrientes y fatales para los pacientes que sufren déficit inmunitario, como los enfermos de sida”, señalan los científicos.
La presencia de la misma proteina en el agente infeccioso causante de la lepra (Mycobacterium leprae) permite plantearse una nueva estrategia terapéutica también para esta enfermedad.
Los pulmones son los órganos que ataca habitualmente el agente de la tuberculosis, pero la bacteria puede afectar otros órganos, como el bazo, los riñones, el cerebro o los huesos, o tomar la forma de una tuberculosis generalizada. Pero las primeras etapas de la infección, que se propaga por vía respiratoria, se desarrollan siempre en los pulmones.La bacteria utiliza la proteina HBHA para adherirse a las células que tapizan las paredes pulmonares, los neumocitos.