Grupo de Río genera confianza
Los planes de la Unión Europea para dinamizar los lazos con Latinoamérica se vieron ensombrecidos esta semana por las crisis políticas que amenazaron el proceso constitucional en Ecuador y Haití. No obstante, una decisiva actitud de la Cumbre del Grupo de Río logró frenar lo que se asomaba como un nuevo clima de desconfianza por la estabilidad de la región.
Según funcionarios alemanes, si no se hubieran encontrado soluciones dentro del marco jurídico del sistema interamericano, la situación podría haber frenado una serie de iniciativas políticas y económicas -algunas aún en plan de estudio- mientras el secretariado de la Unión Europea considera normas para estrechar los lazos con lo que aquí llaman "ese importante bloque del Nuevo Mundo".
Los funcionarios subrayaron que en una iniciativa sin precedentes en América Latina, los presidentes del Grupo de Río aprobaron un plan estratégico a mediano y largo plazo para ayudar a Haití a salir del subdesarrollo y del torbellino de violencia. Dirigentes de 17 países se comprometieron a trabajar en la reconstrucción del empobrecido país caribeño con el fin de darle estabilidad democrática.
"Nos pareció que esta reunión produjo resultados sumamente positivos en un momento neurálgico para restaurar confianza en el proceso democrático", señaló un diplomático latinoamericano tras una reunión con varios colegas alemanes.
Se supo que Haití fue el tema central de la reunión de dos días de los presidentes de América Latina reunidos en Río de Janeiro.
Aunque no se dio a conocer la magnitud financiera del esfuerzo prometido, funcionarios brasileños subrayaron que nunca se había dado en la región una actitud concertada tan unánime para ayudar a otro país, informó Joaquín Ibarz en La Vanguardia de Barcelona.
Como primera decisión, los presidentes acordaron incrementar ""cuanto antes"" el número de tropas en Haití hasta cubrir el ""mínimo necesario"" para garantizar la seguridad ciudadana.
La siguiente prioridad es ejecutar proyectos de reconstrucción y desarrollo de ""beneficio directo de la población"". Simultáneamente, se promoverá un diálogo nacional entre todas las fuerzas del país.
Chile, dijo el presidente Ricardo Lagos, puso en práctica inmediatamente su decisión de actuar.
Días atrás, partió un barco rumbo a Puerto Príncipe con más de 100 vehículos de transporte liviano, alimentos y útiles escolares. ""Estamos trabajando por una solución adecuada. La evolución registrada hasta ahora no ha sido satisfactoria y tenemos que hacer más"", dijo Lagos.
Un punto crítico reconocido por todos los países es la insuficiencia de efectivos militares y policías para pacificar Haití. Aún después de la llegada de los 400 soldados el batallón hispano-marroquí, los "cascos azules" no llegan a la mitad de 8,000 previstos por la ONU.
Brasil, bajo cuya dirección está la fuerza internacional de paz, y Chile son los dos países que más se han comprometido en la ayuda a Haití en todos los órdenes.
Del Grupo de Río también surgió una iniciativa para ayudar a superar la crisis política de Ecuador. El jueves, 51 diputados ecuatorianos de cuatro partidos pidieron al Congreso iniciar un juicio político contra el presidente Lucio Gutiérrez, acusado de peculado.
El anuncio sobre Ecuador fue efectuado por el canciller brasileño Celso Amorim, ante la posibilidad de deterioro en el país andino.
Amorim se ha convertido en uno de los cancilleres más activos tanto en dinamizar el papel de Brasil como motor del movimiento integracionista sudamericano, así como en proyectar el papel de la región en los organismos mundiales.
En tanto, el presidente peruano Alejandro Toledo anunció que el 8 y 9 de diciembre, 10 jefes de Estado firmarán en Cuzco la creación de la Comunidad Sudamericana de Naciones, agregando la dimensión política a la integración comercial. La nueva Comunidad estará constituida por los países del Mercosur -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay-, y por los de la Comunidad Andina de Naciones, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, a los que se sumará Chile.
Según funcionarios alemanes, si no se hubieran encontrado soluciones dentro del marco jurídico del sistema interamericano, la situación podría haber frenado una serie de iniciativas políticas y económicas -algunas aún en plan de estudio- mientras el secretariado de la Unión Europea considera normas para estrechar los lazos con lo que aquí llaman "ese importante bloque del Nuevo Mundo".
Los funcionarios subrayaron que en una iniciativa sin precedentes en América Latina, los presidentes del Grupo de Río aprobaron un plan estratégico a mediano y largo plazo para ayudar a Haití a salir del subdesarrollo y del torbellino de violencia. Dirigentes de 17 países se comprometieron a trabajar en la reconstrucción del empobrecido país caribeño con el fin de darle estabilidad democrática.
"Nos pareció que esta reunión produjo resultados sumamente positivos en un momento neurálgico para restaurar confianza en el proceso democrático", señaló un diplomático latinoamericano tras una reunión con varios colegas alemanes.
Se supo que Haití fue el tema central de la reunión de dos días de los presidentes de América Latina reunidos en Río de Janeiro.
Aunque no se dio a conocer la magnitud financiera del esfuerzo prometido, funcionarios brasileños subrayaron que nunca se había dado en la región una actitud concertada tan unánime para ayudar a otro país, informó Joaquín Ibarz en La Vanguardia de Barcelona.
Como primera decisión, los presidentes acordaron incrementar ""cuanto antes"" el número de tropas en Haití hasta cubrir el ""mínimo necesario"" para garantizar la seguridad ciudadana.
La siguiente prioridad es ejecutar proyectos de reconstrucción y desarrollo de ""beneficio directo de la población"". Simultáneamente, se promoverá un diálogo nacional entre todas las fuerzas del país.
Chile, dijo el presidente Ricardo Lagos, puso en práctica inmediatamente su decisión de actuar.
Días atrás, partió un barco rumbo a Puerto Príncipe con más de 100 vehículos de transporte liviano, alimentos y útiles escolares. ""Estamos trabajando por una solución adecuada. La evolución registrada hasta ahora no ha sido satisfactoria y tenemos que hacer más"", dijo Lagos.
Un punto crítico reconocido por todos los países es la insuficiencia de efectivos militares y policías para pacificar Haití. Aún después de la llegada de los 400 soldados el batallón hispano-marroquí, los "cascos azules" no llegan a la mitad de 8,000 previstos por la ONU.
Brasil, bajo cuya dirección está la fuerza internacional de paz, y Chile son los dos países que más se han comprometido en la ayuda a Haití en todos los órdenes.
Del Grupo de Río también surgió una iniciativa para ayudar a superar la crisis política de Ecuador. El jueves, 51 diputados ecuatorianos de cuatro partidos pidieron al Congreso iniciar un juicio político contra el presidente Lucio Gutiérrez, acusado de peculado.
El anuncio sobre Ecuador fue efectuado por el canciller brasileño Celso Amorim, ante la posibilidad de deterioro en el país andino.
Amorim se ha convertido en uno de los cancilleres más activos tanto en dinamizar el papel de Brasil como motor del movimiento integracionista sudamericano, así como en proyectar el papel de la región en los organismos mundiales.
En tanto, el presidente peruano Alejandro Toledo anunció que el 8 y 9 de diciembre, 10 jefes de Estado firmarán en Cuzco la creación de la Comunidad Sudamericana de Naciones, agregando la dimensión política a la integración comercial. La nueva Comunidad estará constituida por los países del Mercosur -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay-, y por los de la Comunidad Andina de Naciones, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, a los que se sumará Chile.