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Guacho de corrupción


Al presente gobierno se le ha formado todo un guacho que, con pruebas o sin ellas, a veces sólo apariencias, lleva a muchos a pensar que la corrupción no amaina. Se le ha tirado tierra a muchos ingredientes del guacho (o por lo menos se ha intentado): las partidas circuitales dizque las va a reglamentar la Asamblea, organismo que se ha beneficiado con las mismas; la Corte Suprema parece haber engavetado la demanda de inconstitucionalidad de las no tan santas partidas; un helicóptero está bajo agua; y...para qué les cuento. Todo lo que se cree superado o cubierto, sigue vivito y coleando.
Algunos ingredientes sobresalen. Tal es el caso de la Dirección de Transporte cuyos certificados de operación se supone que reposan en el Ministerio Público para su debida investigación y se espera que las pruebas legales decidan si ha habido irregularidades o no.
Sin embargo, parece que la percepción de corrupción se hincha.
Un caso en el cual la presidenta Moscoso parece haber planteado su posición de que no ha habido nada indebido es el del "camino de penetración" La Arenosa-Los Huiles-Cocacola. No obstante, la coincidencia o concadenación de fechas da qué pensar: el 10 de marzo de 2000 se formalizó la solicitud del camino de marras al FIS; dos meses y cinco días después (15 de mayo) la directiva del FIS da aprobación final al proyecto; 23 días después, el contralor Weeden inicia la compra de tres fincas en el corregimiento del caso e invierte $154 mil. Para mí esta cantidad es más que chicha de piña. Admiro la forma frontal y emotiva con que el Contralor ha tratado de defender su reputación. El premier también posee una finca cercana. Este último ha interpuesto una demanda contra los periodistas que destaparon el tamal. Lo que recuerda que todavía no se han derogado las leyes mordaza.
Otro ingrediente es el de la certificación de marinos en el consulado en Filipinas. Se denuncia un gran negociado; la contraloría y la cancillería encuentran nada turbio; un sindicalista marítimo internacional obtiene un certificado de primer oficial y otra documentación por unos $4,500; la publicación británica "Fairplay International Shipping Weekly" distribuye globalmente toda esta información, que incluye un aparentemente no tan supuesto nepotismo (El subtitular reza: "La reputación nacional a la venta, mientras los compinches se esfuerzan por conseguir dinero contante -National reputation for sale as cronies scramble for cash"). (Ver El Panamá América, 16/3/01, Portada y pág. A3). Respecto a la investigación del certificado "irregular" de primer oficial, el administrador de la AMP envió de vacaciones a unos 26 empleados. (Muchos pensarán que éstos son hijos de cocineras).
La presidenta y el secretario general del PRD respaldan las declaraciones de la presidenta Moscoso, en el sentido de que destituirá a todo el que se encuentre involucrado en actos de corrupción. (Me abstendré de hacer comentarios sobre el pasado reciente, porque este respaldo es correcto).
Todo lo anterior me recuerda dichos que se han cantaleteado hasta la saciedad: La mujer del César no sólo debe ser honesta sino aparentarlo; cuando el río suena es porque agua, palos o piedras trae. Hablé con un respetado profesional, quien me contó que le había dicho a unos arnulfistas que estaban haciendo lo imposible porque el PRD subiera al poder de nuevo en el 2004. Palabras más, palabras menos. Concuerdo.

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