Guardan silencio de culpabilidad
En este país, plagado de demasiados amodorrados por la corruptela imperante, continúa el señor Roberto Abrego, sin derecho al escaño, cobrando descarada e indebidamente miles de dólares de nuestros impuestos y, no satisfecho, fanfarroneándose de honorable, sigue empeñado en hacer de fiscal de la justicia y la moral para causarle más daños al Magistrado José Manuel Faúndes. Por otra parte, el Procurador, quien como ex constituyente conoce perfectamente bien los detalles del fraude legislativo, se dio a la tarea de elaborar una vista fiscal plagada de citas y argumentos engañosos en la demanda de inconstitucionalidad contra frases de norma que convierte en fraudulentas las adjudicaciones legislativas.
El dilema del funcionario público que delinque consiste en que, ante cualquier denuncia ciudadana, no le queda otra que ignorarla para que no se inflame, no vaya a ser que termine tras las rejas o destituido de su quesero cargo. El silencio que han guardado los tres Magistrados del Tribunal Electoral respecto a mis insistentes denuncias, así como las del Dr. Luis Yu, Leopoldo Castillo y tantos más sobre el descarado fraude legislativo que perfeccionaron en las elecciones de 2 de mayo, no me dejan otra alternativa, convencido plenamente que han violado el artículo 304 del Código Penal, que signarlos como "reos de delito". En éste como en tantos otros, insisto en invitarlos a que sometan una acusación, como quieran, por difamación o por calumnia (a ello invito al señor Abrego, Bush y tantos otros colados). Por supuesto, que tienen que pensarlo no digo dos, sino durante todos los preámbulos al sueño, porque saben que las pruebas están en las actas oficiales de las Juntas Circuitales de Escrutinios - sencillamente, no les queda otra vía que adoptar la estrategia de no al debate que tan exitosos resultados electorales brindan en este país de elevadísima cultura política.
Como todo el que la hace, el Magistrado Erasmo Pinilla timorato de enfrentar mis denuncias y como represalia a mí, la emprendió contra la Universidad de La Paz, prohibiéndole arbitrariamente la participación en la Comisión de Reforma al Código Electoral, bajo las más ridículas excusas. El problema de Pinilla consiste en que dicho centro, donde estudió Derecho, me designó como su representante ante la Comisión que mal orienta el Tribunal. El Licdo. Pinilla y sus colegas deben saber que por más que pretendan disimular o encubrir el desafuero, la verdad, tarde que temprano, saldrá resplandeciente con todas sus consecuencias.
Toda vez que salga de la imprenta el libro que he realizado, conjuntamente, con el abogado Leopoldo Castillo García, donde no sólo hacemos una minuciosa descripción del fraude, sino que igualmente, analizamos el anacrónico sistema electoral panameño con algo de Derecho Electoral comparado; procederemos con la 5ª etapa del proyecto dictado a expulsar del primer órgano del Estado a las personas que no disponen de la voluntad suprema del electorado y, por qué no, hacia la destitución de Magistrados que de la nada son garantes de elecciones eficaces y honestas. (Las primeras etapas comprendieron las denuncias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, demanda de inconstitucionalidad y extensa sustentación de la misma contra frases del ordinal 4 del Artículo 282 del Código Electoral y, el libro que desnuda cuidadosamente la tramoya).
Estaremos celebrando un simposio sobre Derecho Electoral, al cual ya confirmaron su participación tres renombrados juristas internacionales, por supuesto se debatirá la actuación del Tribunal Electoral respecto a la aplicación del sistema de representación proporcional, el método de votación por lista cerrada y no bloqueada y el mecanismo adjudicatorio del cuociente electoral o del mayor residuo. Ya hemos construido la página en INTERNET, desde la cual divulgaremos a toda la humanidad lo actuado por estos señores de cuello blanco mal abotonado y, nos falta la denuncia penal sobre el asunto del despojo y reparto de dinero ajeno que manufacturaron.
El dilema del funcionario público que delinque consiste en que, ante cualquier denuncia ciudadana, no le queda otra que ignorarla para que no se inflame, no vaya a ser que termine tras las rejas o destituido de su quesero cargo. El silencio que han guardado los tres Magistrados del Tribunal Electoral respecto a mis insistentes denuncias, así como las del Dr. Luis Yu, Leopoldo Castillo y tantos más sobre el descarado fraude legislativo que perfeccionaron en las elecciones de 2 de mayo, no me dejan otra alternativa, convencido plenamente que han violado el artículo 304 del Código Penal, que signarlos como "reos de delito". En éste como en tantos otros, insisto en invitarlos a que sometan una acusación, como quieran, por difamación o por calumnia (a ello invito al señor Abrego, Bush y tantos otros colados). Por supuesto, que tienen que pensarlo no digo dos, sino durante todos los preámbulos al sueño, porque saben que las pruebas están en las actas oficiales de las Juntas Circuitales de Escrutinios - sencillamente, no les queda otra vía que adoptar la estrategia de no al debate que tan exitosos resultados electorales brindan en este país de elevadísima cultura política.
Como todo el que la hace, el Magistrado Erasmo Pinilla timorato de enfrentar mis denuncias y como represalia a mí, la emprendió contra la Universidad de La Paz, prohibiéndole arbitrariamente la participación en la Comisión de Reforma al Código Electoral, bajo las más ridículas excusas. El problema de Pinilla consiste en que dicho centro, donde estudió Derecho, me designó como su representante ante la Comisión que mal orienta el Tribunal. El Licdo. Pinilla y sus colegas deben saber que por más que pretendan disimular o encubrir el desafuero, la verdad, tarde que temprano, saldrá resplandeciente con todas sus consecuencias.
Toda vez que salga de la imprenta el libro que he realizado, conjuntamente, con el abogado Leopoldo Castillo García, donde no sólo hacemos una minuciosa descripción del fraude, sino que igualmente, analizamos el anacrónico sistema electoral panameño con algo de Derecho Electoral comparado; procederemos con la 5ª etapa del proyecto dictado a expulsar del primer órgano del Estado a las personas que no disponen de la voluntad suprema del electorado y, por qué no, hacia la destitución de Magistrados que de la nada son garantes de elecciones eficaces y honestas. (Las primeras etapas comprendieron las denuncias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, demanda de inconstitucionalidad y extensa sustentación de la misma contra frases del ordinal 4 del Artículo 282 del Código Electoral y, el libro que desnuda cuidadosamente la tramoya).
Estaremos celebrando un simposio sobre Derecho Electoral, al cual ya confirmaron su participación tres renombrados juristas internacionales, por supuesto se debatirá la actuación del Tribunal Electoral respecto a la aplicación del sistema de representación proporcional, el método de votación por lista cerrada y no bloqueada y el mecanismo adjudicatorio del cuociente electoral o del mayor residuo. Ya hemos construido la página en INTERNET, desde la cual divulgaremos a toda la humanidad lo actuado por estos señores de cuello blanco mal abotonado y, nos falta la denuncia penal sobre el asunto del despojo y reparto de dinero ajeno que manufacturaron.