default

Guerra de precios, buena noticia


Los consumidores nunca nos quejamos de las guerras de precios. Ellas son buenas, siempre que tengan como fundamento una abierta competencia, al tiempo que obliga a los adversarios comerciales a desplegar su mayor esfuerzo y ser más eficientes. Al contrario, resultan nocivas si tienen por objeto depredar o destruir al contendiente vendiendo a menos del costo o usando mañas desleales.
El que una contienda de ese tipo se esté desarrollando entre dos líneas aéreas que viajan a Centroamérica desde Panamá y viceversa, es excelente para los usuarios de los servicios de transporte aéreo, en la medida que sea manifestación de la sana competencia. Esa es una de las ventajas del sistema de libre mercado, la "mano invisible" que pone el precio justo en la interacción entre oferta y demanda. Y el precio justo, en teoría clásica, es el más bajo posible, sin que intervenga el Estado u otras fuerzas extrañas.
Para prevenir que factores ajenos a la libre competencia alteren lo que de otro modo debe decurrir como una beneficiosa fuerza natural, está la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) y los tribunales de comercio. Una inspeccionando, investigando y fiscalizando, y los otros juzgando.
Para el turismo es positivo que se pueda viajar entre San José y Panamá a un tercio menos que hace pocos meses. Por mucho tiempo, el costo de los pasajes alcanzaba niveles tan absurdos que era más barato viajar desde Panamá a Miami o Nueva York, e incluso Europa, que a la capital de nuestra vecina a hora y cuarto de vuelo. ¿Competencia imperfecta? Es posible. Suele ocurrir cuando hay muy pocos agentes concurriendo en un mismo mercado. Terminan siguiéndose el uno al otro y compitiendo cada uno en forma tímida, amparando recíprocamente su propia ineficiencia o, peor, refrenando el potencial de acción de su eficiencia por no enfrentar la respuesta del adversario.
De cualquier modo, para desarrollar el turismo en nuestro país es menester precios de transporte más bajos, como los que impera en mercados que compiten con el nuestro. Viajar desde España, por ejemplo, a Cuba, República Dominicana y Jamaica, es bastante más barato que venir a Panamá. Allá hay miles de ofertas y mucha competencia. Eso hace la diferencia. Y el anuncio de precios más bajos de transporte a Centroamérica es un buen comienzo.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América