Guía y forjador de generaciones
Mañana se celebra en Panamá el "Día del Maestro", y aprovechamos para enviar un saludo emocionado a esos servidores de la patria que llevan sobre sus hombros la trascendental misión de guiar y forjar las presentes y futuras generaciones de la nación; al profesional que ejercer su tarea de educador con dignidad y con verdadero espíritu patriótico y que lejos de los intereses partidistas y de ambiciones personales, siempre ha dicho presente para defender la causa de la educación nacional.
La fecha es propicia para una reflexión profunda en torno al educador panameño; a aquellos pioneros de la educación nacional y forjadores de juventudes como lo fueron el Dr. Octavio Méndez Pereira, Manuel José Hurtado, José Dolores Moscote, José Daniel Crespo y muchos más, quienes con profunda inspiración y responsabilidad ciudadana, supieron darle rumbo a la problemática educativa, pensando siempre en el engrandecimiento del país, porque para ellos educar era formar el ser panameño, forjar las fuerzas vivas de la nación para que contribuyeran al bienestar espiritual y material de todos.
Creemos muy oportuno traer algunos conceptos emitidos por el Dr. José Daniel Crespo en su obra Fundamentos de la nueva educación: "No es en efecto, el hecho de ser maestro lo que es digno del aprecio y de la consideración pública. Cualquiera que lo desee, con muy pocos conocimientos, por desgracia, adquirir un nombramiento y aún, con mediana inteligencia y unos cortos años de estudio, el diploma de una Escuela Normal. El verdadero maestro, el que sin exigirlo inspira aprecio, respeto y consideración, es aquel que no sólo tiene el nombre, sino que ha penetrado en el espíritu de su noble misión. Modesto, sin humillación, suave, dulce, sin bajeza, consagrado, sin estrechez intelectual, orgulloso, sin vanidad y sin menosprecio de los demás hombres, amable, bueno, justo y siempre noble, siempre digno, tal es el verdadero maestro".
En esta fecha dedicada a honrar al educador panameño y a destacar su valiosa labor, el Gobierno, a través del Ministerio de Educación, que lidera la Dra. Doris Rosas de Mata lleva a cabo un magnífico acto de conmemoración para hacer entrega de la Orden de Manuel José Hurtado a los educadores que gracias a sus esfuerzos, dedicación, vocación y espíritu de trabajo, han venido contribuyendo a la superación del sistema educativo con conciencia de sus responsabilidades y seguros de que es la educación, lo que puede salvar el presente y futuro de la República. Pese a las grandes dificultades económicas que enfrenta el Ministerio de Educación, el trabajo de la enseñanza sigue adelante y no desmaya en su empeño de llevar a los panameños, ese mensaje de fe en nuestros valores; de compromiso que tenemos todos de aportar lo mejor a fin de ir mejorando la educación que representa uno de los más importantes soportes de la vida del país.
Hacemos los mejores votos por el fortalecimiento de la unidad magisterial y porque el Ministerio de Educación, padres de familia, personal docente y educando, empresa privada y todas las fuerzas vivas del país, continúen en la lucha por alcanzar cambios sustanciales que requiere la educación nacional a fin de dar respuesta al problema educativo que plantea el mundo de hoy.
La fecha es propicia para una reflexión profunda en torno al educador panameño; a aquellos pioneros de la educación nacional y forjadores de juventudes como lo fueron el Dr. Octavio Méndez Pereira, Manuel José Hurtado, José Dolores Moscote, José Daniel Crespo y muchos más, quienes con profunda inspiración y responsabilidad ciudadana, supieron darle rumbo a la problemática educativa, pensando siempre en el engrandecimiento del país, porque para ellos educar era formar el ser panameño, forjar las fuerzas vivas de la nación para que contribuyeran al bienestar espiritual y material de todos.
Creemos muy oportuno traer algunos conceptos emitidos por el Dr. José Daniel Crespo en su obra Fundamentos de la nueva educación: "No es en efecto, el hecho de ser maestro lo que es digno del aprecio y de la consideración pública. Cualquiera que lo desee, con muy pocos conocimientos, por desgracia, adquirir un nombramiento y aún, con mediana inteligencia y unos cortos años de estudio, el diploma de una Escuela Normal. El verdadero maestro, el que sin exigirlo inspira aprecio, respeto y consideración, es aquel que no sólo tiene el nombre, sino que ha penetrado en el espíritu de su noble misión. Modesto, sin humillación, suave, dulce, sin bajeza, consagrado, sin estrechez intelectual, orgulloso, sin vanidad y sin menosprecio de los demás hombres, amable, bueno, justo y siempre noble, siempre digno, tal es el verdadero maestro".
En esta fecha dedicada a honrar al educador panameño y a destacar su valiosa labor, el Gobierno, a través del Ministerio de Educación, que lidera la Dra. Doris Rosas de Mata lleva a cabo un magnífico acto de conmemoración para hacer entrega de la Orden de Manuel José Hurtado a los educadores que gracias a sus esfuerzos, dedicación, vocación y espíritu de trabajo, han venido contribuyendo a la superación del sistema educativo con conciencia de sus responsabilidades y seguros de que es la educación, lo que puede salvar el presente y futuro de la República. Pese a las grandes dificultades económicas que enfrenta el Ministerio de Educación, el trabajo de la enseñanza sigue adelante y no desmaya en su empeño de llevar a los panameños, ese mensaje de fe en nuestros valores; de compromiso que tenemos todos de aportar lo mejor a fin de ir mejorando la educación que representa uno de los más importantes soportes de la vida del país.
Hacemos los mejores votos por el fortalecimiento de la unidad magisterial y porque el Ministerio de Educación, padres de familia, personal docente y educando, empresa privada y todas las fuerzas vivas del país, continúen en la lucha por alcanzar cambios sustanciales que requiere la educación nacional a fin de dar respuesta al problema educativo que plantea el mundo de hoy.