¿Habrá corrupción en Panamá?
Entre la droga, narcos, traficantes de armas que no encuentran, los escándalos sexuales y de pornografía infantil...
Un gran número de panameños no quiere darse cuenta que nuestro país está cada vez más envuelto en escándalos nacionales e internacionales. En el gobierno actual y en los pasados se encuentran señales inequívocas de corrupción que dan al traste con la esperanza de los ciudadanos concientes de tener un país digno de nosotros. Quien está al día con los medios de comunicación, comprenderá a qué me refiero. Aunque el jefe del FIS diga que no hay investigación de personas de este gobierno, no quiere decir que no estén involucrados, igual que el anterior.
Me duele hablar de nuestra Corte Suprema de Justicia, a la que hay que cambiar el nombre para que no se desintegren aquellos que antaño ocuparon cargos en la misma y eran respetados y respetables. No tiene nombre que cinco magistrados hayan votado afirmativamente a favor de una corrupción; no quiero pensar hasta dónde ellos están involucrados porque de otra manera, no se justifica. ¿Y lo de Dulio Arrocha? ¡Horrible! ¿Y los otros casos en que se han visto involucrados? ¿Qué seguridad jurídica nos dan a los panameños y extranjeros que quieren invertir?
He sabido que en el Registro Público desaparecen propiedades que luego aparecen a nombre de chinos que ni siquiera son panameños y menos las han adquirido de sus verdaderos dueños. No podemos confiar en que nuestras pertenencias estén bien custodiadas y, mientras dormimos de un lado, nos meten la puñalada por la espalda.
Si bien es cierto que los escándalos sexuales con menores deja mucho que pensar, no es nuevo. Pero, mientras se han dado los nombres de todos los adultos involucrados, no han hecho igual con los niñitos de papá que hacen carreras de carros homicidas. No han publicado ni uno y los panameños nos preguntamos por qué. No debe haber fueros ni privilegios; pero aquí los hay y no sabemos cómo finalizó el problema.
Mientras nos han clavado todos los impuestos habidos con la nueva ley fiscal, las calles siguen llenas de huecos, las escuelas en mal estado, no hay medicinas ni solucionan los problemas sociales del país. La lista podría continuar.
Sólo quiero decir que no es posible seguir en esta forma. Nos vanagloriamos de vivir en democracia. Una falacia más. No puede haber democracia mientras exista el temor de las represalias que pueda tomar el gobierno si dices algo en contra del SI de la ampliación. No la hay si se suspenden columnas por no estar de acuerdo con el gobierno. Sólo recordemos que el PRD nació en una dictadura militar y no niegan su origen. Los empleados públicos no pueden dar su opinión sobre las actuaciones y deseos del gobierno porque los botan. ¿Es eso democracia? Esta no es votar cada cinco años y dizque cuentan los votos. ¡No lo creo! ¿Es eso democracia?
Hago un llamado, una vez más a políticos del gobierno y de la oposición para que recapaciten sobre lo que sucede en este Panamá. Entre la droga, los narcos, los traficantes de armas que no encuentran, los escándalos sexuales y de pornografía infantil, las torceduras de brazo, la parcialidad de la justicia y la corrupción que hay en ella, los malos gobernantes, incapaces de solucionar los problemas, pero que ayudan a que proliferen los casinos y los sitios de corrupción, juegos y cantinas, las coimas que cobran los Representantes, vivimos igual que en Cuba en los tiempos de Batista. El final fue Fidel hace casi 50 años que prometió acabar con los males y fue peor. ¿Aparecerá aquí otro igual? Cuidado porque la historia se repite y no quisiera que nos sucediera lo mismo por indiferencia, por complicidad, por guardar silencio o por apadrinar la corrupción imperante en todo el país. Abramos los ojos y pongamos coto o no permitamos un comportamiento reñido con la moral, que sólo busca las prebendas materiales ignorando la espiritualidad y la decencia, el respeto por la mayoría que es la decente y que el comportamiento de los adultos contagia a los niños y jóvenes, llevándolos por el mismo camino. No podemos seguir así. Analicemos y luchemos para tener un Panamá digno de vivirse sin este desmadre en que nos están metiendo.
En los últimos ocho meses ha bajado la presión y ahora el líquido falta de 9: 00 de la mañana a 7: 00 de la noche.
Un gran número de panameños no quiere darse cuenta que nuestro país está cada vez más envuelto en escándalos nacionales e internacionales. En el gobierno actual y en los pasados se encuentran señales inequívocas de corrupción que dan al traste con la esperanza de los ciudadanos concientes de tener un país digno de nosotros. Quien está al día con los medios de comunicación, comprenderá a qué me refiero. Aunque el jefe del FIS diga que no hay investigación de personas de este gobierno, no quiere decir que no estén involucrados, igual que el anterior.
Me duele hablar de nuestra Corte Suprema de Justicia, a la que hay que cambiar el nombre para que no se desintegren aquellos que antaño ocuparon cargos en la misma y eran respetados y respetables. No tiene nombre que cinco magistrados hayan votado afirmativamente a favor de una corrupción; no quiero pensar hasta dónde ellos están involucrados porque de otra manera, no se justifica. ¿Y lo de Dulio Arrocha? ¡Horrible! ¿Y los otros casos en que se han visto involucrados? ¿Qué seguridad jurídica nos dan a los panameños y extranjeros que quieren invertir?
He sabido que en el Registro Público desaparecen propiedades que luego aparecen a nombre de chinos que ni siquiera son panameños y menos las han adquirido de sus verdaderos dueños. No podemos confiar en que nuestras pertenencias estén bien custodiadas y, mientras dormimos de un lado, nos meten la puñalada por la espalda.
Si bien es cierto que los escándalos sexuales con menores deja mucho que pensar, no es nuevo. Pero, mientras se han dado los nombres de todos los adultos involucrados, no han hecho igual con los niñitos de papá que hacen carreras de carros homicidas. No han publicado ni uno y los panameños nos preguntamos por qué. No debe haber fueros ni privilegios; pero aquí los hay y no sabemos cómo finalizó el problema.
Mientras nos han clavado todos los impuestos habidos con la nueva ley fiscal, las calles siguen llenas de huecos, las escuelas en mal estado, no hay medicinas ni solucionan los problemas sociales del país. La lista podría continuar.
Sólo quiero decir que no es posible seguir en esta forma. Nos vanagloriamos de vivir en democracia. Una falacia más. No puede haber democracia mientras exista el temor de las represalias que pueda tomar el gobierno si dices algo en contra del SI de la ampliación. No la hay si se suspenden columnas por no estar de acuerdo con el gobierno. Sólo recordemos que el PRD nació en una dictadura militar y no niegan su origen. Los empleados públicos no pueden dar su opinión sobre las actuaciones y deseos del gobierno porque los botan. ¿Es eso democracia? Esta no es votar cada cinco años y dizque cuentan los votos. ¡No lo creo! ¿Es eso democracia?
Hago un llamado, una vez más a políticos del gobierno y de la oposición para que recapaciten sobre lo que sucede en este Panamá. Entre la droga, los narcos, los traficantes de armas que no encuentran, los escándalos sexuales y de pornografía infantil, las torceduras de brazo, la parcialidad de la justicia y la corrupción que hay en ella, los malos gobernantes, incapaces de solucionar los problemas, pero que ayudan a que proliferen los casinos y los sitios de corrupción, juegos y cantinas, las coimas que cobran los Representantes, vivimos igual que en Cuba en los tiempos de Batista. El final fue Fidel hace casi 50 años que prometió acabar con los males y fue peor. ¿Aparecerá aquí otro igual? Cuidado porque la historia se repite y no quisiera que nos sucediera lo mismo por indiferencia, por complicidad, por guardar silencio o por apadrinar la corrupción imperante en todo el país. Abramos los ojos y pongamos coto o no permitamos un comportamiento reñido con la moral, que sólo busca las prebendas materiales ignorando la espiritualidad y la decencia, el respeto por la mayoría que es la decente y que el comportamiento de los adultos contagia a los niños y jóvenes, llevándolos por el mismo camino. No podemos seguir así. Analicemos y luchemos para tener un Panamá digno de vivirse sin este desmadre en que nos están metiendo.
En los últimos ocho meses ha bajado la presión y ahora el líquido falta de 9: 00 de la mañana a 7: 00 de la noche.