default

Hacer propias las necesidades ajenas (I)


Nosotros somos responsables, en la más bella acepción del término, y podemos compartir la situación de los "condenados de la tierra" haciendo propias sus necesidades. Las personas de carácter no tienen tiempo para lamentos, pues se ocupan en trabajar para remediar desgracias y necesidades de los que sufren.

Podemos hacerlos más felices. Pero para ello es preciso esforzarnos por ampliar nuestro conocimiento de la realidad sociopolítica y cultural de los más desfavorecidos. Es preciso adoptar un modo de vida más austero, así como algún compromiso personal que nos cueste y colaborar en actividades que ayuden a la sensibilización ante los problemas reales que padecen tantos seres humanos como nosotros y cuya suerte no nos es ajena.

El voluntariado social o se erige en esa realidad palpitante e ineludible o hace causa común con los responsables de que se perpetúe la injusticia estructural institucionalizando los efectos al no acometer la transformación de las causas. Pasemos el mensaje de boca en oreja acompañado de una conducta coherente con nuestra actitud vital. Tenemos que seguir el camino de los hombres y mujeres auténticos que nos precedieron y que, hoy mismo, en tantos lugares, anónima y eficazmente, están contribuyendo a este alborear de un mundo nuevo con una sociedad nueva. Al fin y al cabo, ¿qué es la solidaridad sino la respuesta ante una desigualdad injusta?

(Sigue la próxima semana).

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América