Hacia la democracia: Roberto F. Chiari y el Canal
EN PANAMÁ las primeras elecciones confiables desde 1903 fueron las de 1932, celebradas bajo la presidencia del Dr. Ricardo J. Alfaro, en las que ganó el Dr. Harmodio Arias y perdió Francisco Arias Paredes. Don Pancho Arias, reconoció que su adversario había ganado en buena lid, pero no dejó por ello de oponérsele democráticamente. Ello le valió que se le llamara "el caballero de la política".
Las segundas elecciones confiables se realizaron bajo la presidencia de facto de Ricardo Adolfo de la Guardia para elegir los 51 miembros de la Asamblea Constituyente que aprobó la que probablemente ha sido nuestra mejor Constitución, la de 1946.
Las terceras elecciones confiables se celebraron en 1956. Las ganó el candidato de la oposición, el liberal, Roberto F. Chiari, y las perdió el candidato de la Coalición Patriótica Nacional, Ricardo M. Arias Espinosa, a quien no favoreció la reputación de ser el candidato oficialista, sobre todo cuando recibió muy pocas de las ventajas asociadas con ese rol.
Cuando en enero de 1964 los estudiantes del Instituto Nacional trataron de izar la bandera panameña en los predios de la Escuela Secundaria de Balboa, como lo había autorizado el Presidente Kennedy, se lo impidieron violentamente estudiantes norteamericanos, quienes se opusieron a cumplir con las normas establecidas por su Presidente. La refriega degeneró en una confrontación, a lo largo de la avenida que entonces se denominaba "la 4 de julio". Pronto participaron unidades del ejército norteamericano, con muy superior tipo y calibre de armas, que los que podían recabar los civiles panameños. Estos panameños expusieron sus vidas para hacerle frente a la agresión norteamericana. La misma noche del conflicto el Presidente Chiari vio por televisión, acompañado por su esposa Doña Cecilia Orillac de Chiari, las imágenes de los 21 estudiantes muertos y de los más de 400 heridos. Ante las escenas del ataque del ejército norteamericano contra los jóvenes panameños, en un momento dado el Presidente tomó el teléfono y le dijo a la persona que respondió: "Galileo, rompe relaciones con los Estados Unidos mañana mismo" (información proporcionada por una persona de la familia íntima del Presidente Chiari). El Ministro de Relaciones Exteriores había recibido sus instrucciones del Presidente y las cumplió fielmente.
El Presidente Johnson llamó por teléfono al Presidente Chiari la misma noche del 9 de enero, para decirle: "Estoy enviando de inmediato a mi representante de confianza, el subsecretario "Thomas Mann". Chiari lo interrumpió en inglés, sin duda para asegurarse que no hubiera ningún malentendido, y le dijo: "Permítame un momento señor Presidente... Le diré lo mismo que pienso decirle al señor Mann. Lo que necesitamos es una revisión completa de todos los tratados que afectan las relaciones de Panamá y Estados Unidos", en otras palabras lo que Chiari reclamó, no es lo que se entiende normalmente por una "revisión", a saber, una modificación parcial de algunos temas de un tratado pero que deja intacta la estructura básica del mismo. Chiari planteó "una revisión completa de todos los tratados que afectan las relaciones entre Panamá y los Estados Unidos..", a saber, lo que se conoce como la subrogación de un tratado por otro.
Chiari recibió dos veces a Thomas Mann y le trasmitió la posición formal de Panamá que era la misma que la que él le había formulado al Presidente Johnson, enfatizando el hecho de que 21 panameños habían muerto y 400 habían sido heridos a manos del ejército norteamericano. Con razón Thomas Mann reportó a las autoridades de Washington que en una segunda entrevista con Chiari lo había encontrado un tanto amargo. Este rasgo podría ser de dos fuentes en la experiencia de Chiari: 1. Primero, siendo joven Chiari había trabajado en la Zona del Canal y había sentido el impacto de discriminación étnico-racial negativo del "gold role" y del "silver role"; 2. Segundo, en su visita a Washington él sintió una honda decepción con el Presidente Kennedy, de quien él había esperado se le hiciera justicia a Panamá y que inicialmente él creyó encontrar.
Así como Harmodio Arias dejó un modelo de manera de lidiar con los americanos a favor de Panamá, Roberto F. Chiari hizo otro tanto y en circunstancias más difíciles y peligrosas. Este modelo incluye los siguientes componentes:
1. Un cambio de medidas con respecto a los Estados Unidos, si se mantiene la misma política vigente demostró no ser suficiente para satisfacer las reivindicaciones panameñas.
2. Se necesita plantear una nueva política no solo en las palabras o en los discursos, sino en los actos y el comportamiento de un país y de un Presidente con respecto al otro país y al otro Presidente.
3. Se debe comprender que las relaciones entre dos países no siempre se pueden resolver restringiéndose a la relación entre ellos dos, sino que muchas veces requiere involucrar a terceros, recurrir a las instituciones que agrupan a diversos países y dramatizar la posición del país propio ante la opinión pública mundial. Esto lo comenzó a realizar Roberto F. Chiari. Llevó el caso de Panamá al seno de la Organización de Estados Americanos, e incluso comenzó a tratar del mismo ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, a través de su embajador Aquilino Boyd. Ello preparó el camino para que el General Torrijos pudiera recurrir a las relaciones e instituciones internacionales con la eficacia con la que pudo hacerlo. Y si en el tiempo de Harmodio Arias Madrid y de Roberto F. Chiari Panamá no tenía todavía, una democracia plena, no hay la menor duda de que se estaba orientando en esta dirección y que estos dos presidentes civiles impulsaron al país hacia ella. Tanto el gobierno civil de Roberto F. Chiari como el de Harmodio Arias, supieron hacerle frente a las crisis internacionales que Panamá tuvo durante sus presidencias, manteniendo las exigencias fundamentales de Panamá pero sin perder por ningún momento el contacto con la realidad del mundo que lo rodeaba.
Nos tornaremos hacia el tercer panameño que nos dejó un ejemplo de la manera de cómo debemos afrontar los problemas internacionales y especialmente los problemas que tocan al Canal. Más no debemos olvidar nunca que el Canal es de todos los panameños, que todos somos responsables por su futuro y que nadie puede usurpar la panameñidad que está indisolublemente vinculada al Canal.
ariyan@sinfo.net
Las segundas elecciones confiables se realizaron bajo la presidencia de facto de Ricardo Adolfo de la Guardia para elegir los 51 miembros de la Asamblea Constituyente que aprobó la que probablemente ha sido nuestra mejor Constitución, la de 1946.
Las terceras elecciones confiables se celebraron en 1956. Las ganó el candidato de la oposición, el liberal, Roberto F. Chiari, y las perdió el candidato de la Coalición Patriótica Nacional, Ricardo M. Arias Espinosa, a quien no favoreció la reputación de ser el candidato oficialista, sobre todo cuando recibió muy pocas de las ventajas asociadas con ese rol.
Cuando en enero de 1964 los estudiantes del Instituto Nacional trataron de izar la bandera panameña en los predios de la Escuela Secundaria de Balboa, como lo había autorizado el Presidente Kennedy, se lo impidieron violentamente estudiantes norteamericanos, quienes se opusieron a cumplir con las normas establecidas por su Presidente. La refriega degeneró en una confrontación, a lo largo de la avenida que entonces se denominaba "la 4 de julio". Pronto participaron unidades del ejército norteamericano, con muy superior tipo y calibre de armas, que los que podían recabar los civiles panameños. Estos panameños expusieron sus vidas para hacerle frente a la agresión norteamericana. La misma noche del conflicto el Presidente Chiari vio por televisión, acompañado por su esposa Doña Cecilia Orillac de Chiari, las imágenes de los 21 estudiantes muertos y de los más de 400 heridos. Ante las escenas del ataque del ejército norteamericano contra los jóvenes panameños, en un momento dado el Presidente tomó el teléfono y le dijo a la persona que respondió: "Galileo, rompe relaciones con los Estados Unidos mañana mismo" (información proporcionada por una persona de la familia íntima del Presidente Chiari). El Ministro de Relaciones Exteriores había recibido sus instrucciones del Presidente y las cumplió fielmente.
El Presidente Johnson llamó por teléfono al Presidente Chiari la misma noche del 9 de enero, para decirle: "Estoy enviando de inmediato a mi representante de confianza, el subsecretario "Thomas Mann". Chiari lo interrumpió en inglés, sin duda para asegurarse que no hubiera ningún malentendido, y le dijo: "Permítame un momento señor Presidente... Le diré lo mismo que pienso decirle al señor Mann. Lo que necesitamos es una revisión completa de todos los tratados que afectan las relaciones de Panamá y Estados Unidos", en otras palabras lo que Chiari reclamó, no es lo que se entiende normalmente por una "revisión", a saber, una modificación parcial de algunos temas de un tratado pero que deja intacta la estructura básica del mismo. Chiari planteó "una revisión completa de todos los tratados que afectan las relaciones entre Panamá y los Estados Unidos..", a saber, lo que se conoce como la subrogación de un tratado por otro.
Chiari recibió dos veces a Thomas Mann y le trasmitió la posición formal de Panamá que era la misma que la que él le había formulado al Presidente Johnson, enfatizando el hecho de que 21 panameños habían muerto y 400 habían sido heridos a manos del ejército norteamericano. Con razón Thomas Mann reportó a las autoridades de Washington que en una segunda entrevista con Chiari lo había encontrado un tanto amargo. Este rasgo podría ser de dos fuentes en la experiencia de Chiari: 1. Primero, siendo joven Chiari había trabajado en la Zona del Canal y había sentido el impacto de discriminación étnico-racial negativo del "gold role" y del "silver role"; 2. Segundo, en su visita a Washington él sintió una honda decepción con el Presidente Kennedy, de quien él había esperado se le hiciera justicia a Panamá y que inicialmente él creyó encontrar.
Así como Harmodio Arias dejó un modelo de manera de lidiar con los americanos a favor de Panamá, Roberto F. Chiari hizo otro tanto y en circunstancias más difíciles y peligrosas. Este modelo incluye los siguientes componentes:
1. Un cambio de medidas con respecto a los Estados Unidos, si se mantiene la misma política vigente demostró no ser suficiente para satisfacer las reivindicaciones panameñas.
2. Se necesita plantear una nueva política no solo en las palabras o en los discursos, sino en los actos y el comportamiento de un país y de un Presidente con respecto al otro país y al otro Presidente.
3. Se debe comprender que las relaciones entre dos países no siempre se pueden resolver restringiéndose a la relación entre ellos dos, sino que muchas veces requiere involucrar a terceros, recurrir a las instituciones que agrupan a diversos países y dramatizar la posición del país propio ante la opinión pública mundial. Esto lo comenzó a realizar Roberto F. Chiari. Llevó el caso de Panamá al seno de la Organización de Estados Americanos, e incluso comenzó a tratar del mismo ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, a través de su embajador Aquilino Boyd. Ello preparó el camino para que el General Torrijos pudiera recurrir a las relaciones e instituciones internacionales con la eficacia con la que pudo hacerlo. Y si en el tiempo de Harmodio Arias Madrid y de Roberto F. Chiari Panamá no tenía todavía, una democracia plena, no hay la menor duda de que se estaba orientando en esta dirección y que estos dos presidentes civiles impulsaron al país hacia ella. Tanto el gobierno civil de Roberto F. Chiari como el de Harmodio Arias, supieron hacerle frente a las crisis internacionales que Panamá tuvo durante sus presidencias, manteniendo las exigencias fundamentales de Panamá pero sin perder por ningún momento el contacto con la realidad del mundo que lo rodeaba.
Nos tornaremos hacia el tercer panameño que nos dejó un ejemplo de la manera de cómo debemos afrontar los problemas internacionales y especialmente los problemas que tocan al Canal. Más no debemos olvidar nunca que el Canal es de todos los panameños, que todos somos responsables por su futuro y que nadie puede usurpar la panameñidad que está indisolublemente vinculada al Canal.
ariyan@sinfo.net