Hacia un ISR único
En esta misma columna hace dos años, advertimos que el Gobierno de Panamá había perdido otra oportunidad de llevar nuestro sistema hacia la modernidad, mediante el reemplazo del actual -que implica todo un proceso para computar la renta gravable- por uno que contemplara un impuesto fijo sobre la renta bruta.
De hecho, el Gobierno acabó complicándolo aún más con la introducción del hoy tristemente célebre CAIR. Quizá ahora que éste se apresta a tratar de poner mayores recursos en manos de los consumidores, pueda nuevamente considerar esa alternativa, al menos inicialmente para personas naturales. En el mundo existe ya bastante experiencia con este tipo de sistemas. Desde 1994, Estonia lo ha utilizado. Inmediatamente siguieron sus pasos Latvia y Lituania. En el 2001, Rusia, que sufre de problemas crónicos de evasión, adoptó una tasa fija de 13% para personas naturales. Luego siguieron Serbia, Ukrania, Georgia, y varios otros.
Hay quienes en la administración gubernamental se sienten cómodos con el status quo por la "danza de los millones" y la capacidad que le da al gobierno de promover su agenda (política, por supuesto). Sin embargo, esa miopía acaba condenando a la celebridad del olvido a expresiones como "cero corrupción" y "reforma saca plata", que en su momento permitieron al Presidente llegar al poder.