Hacia una seguridad social sostenible
Directivo del Centro Trabajo sobre Seguridad Social
La Tasa de Cotizantes Activos, la Tasa Salarial y las condiciones de medio ambiente de trabajo, constituyen los pilares del desarrollo sostenible del Seguro Social, ya que en el primer caso se mejora o se preserva la relación actuarial requerida entre cotizantes activos/jubilados, en el segundo caso se mejoran los ingresos corrientes y en el tercer caso se mejora la productividad laboral, en consecuencia todo proyecto de seguridad social que parta de estas premisas va orientado a resolver los problemas financieros-actuariales que afectan al seguro social (especialmente en el renglón de pensiones). Es decir, el único proyecto válido para los asegurados actuales y potenciales pasa por la promoción de la generación de empleo con salarios dignos, en el aumento de los cotizantes activos y en la mejora de las condiciones y medio ambiente de trabajo. En este sentido, los fondos de reserva de pensiones representan una excelente palanca, para dicha promoción, ya que de esta forma se garantizan los dos pilares antes mencionados, así como la rentabilidad de las inversiones. Ello presupone un estilo de desarrollo económico distinto al que se ha promovido hasta el momento, que permita eliminar la exclusión social, profundizar la distribución equitativa de la riqueza e impulsar el desarrollo humano.
La transición demográfica que caracteriza al país permite afirmar que en los próximos 25 años el crecimiento de la población de edad de trabajar beneficiará positivamente al Seguro Social, si el conjunto de señalamientos antes mencionados, se incorporan como políticas de Estado con historicidad constante. En este escenario una política de mejoramiento de las condiciones y medio ambiente de trabajo como soporte de la seguridad y salud de los trabajadores constituye un tercer pilar para la seguridad social panameña en cuanto permite de un lado incrementar la productividad, en un contexto redistribuido. En este sentido se vinculan las condiciones de reproducción y consumo (condiciones de vida) que dan lugar a una disminución de los años de vida económicamente activos y potenciales perdidos por la enfermedad, la discapacidad y ajustados por incapacidad. El corolario es un nuevo sistema de salud que combinando la producción y promoción de las bases materiales de la salud con un nuevo modelo de atención de salud da lugar a un sistema de servicios y prestaciones sanitarias cuyos ejes estratégicos descansan en primer lugar en le promoción y prevención y en segundo lugar en la curación/rehabilitación, sin menoscabo de ninguno de los dos ejes mencionados, lo cual permite la reducción o contención de los costos en salud a expensas de la reducción de la enfermedad y discapacidad en la población del país. Lo anterior a su vez se traduce en una mayor capacidad para la producción y reproducción/consumo que garantiza una mejor e integral calidad de trabajo y de vida.
En contraposición a este proyecto de seguridad social algunos sectores sociales y económicos de la sociedad panameña en su afán de apropiarse de los 2170 millones de balboas que constituyen la reserva total de los Programas de la Caja de Seguro Social (11 a 31 de diciembre de 1998), han propuesto a diversos estamentos del país (CONATO, COMENENAL, etc.), un proyecto de administración (similar al de Ricardo Martinelli), que sustentado en un análisis superficial de los problemas de salud, administrativos, riesgos profesionales, etc., oculta seis reales intenciones de acceder al fondo de reservas del Seguro Social, en especial de pensiones (que acumula cerca de 1544 millones de balboas), a través de un Consejo de Inversiones, donde el supuesto principal es mejorar la rentabilidad de las reservas del fondo, que al estar divorciado del contexto de generación de empleo, de aumento de cobertura de nuevos cotizantes, de las tasas salariales y del mejoramiento de condiciones y medio ambiente de trabajo, obliga a pensar que el interés esencial radica en el uso especulativo de los mencionados fondos. Por otro lado, la propuesta de estos sectores en el campo de la salud se dirige a una respuesta reactiva coyuntural del problema sin analizar las causas reales del mismo con lo cual obvia las preguntas claves: ¿De qué mueren, de qué se invalidan y de qué se enferman los panameños? El objetivo es hacer más ineficiente el área de salud, aumentar los costos de la atención médica para poder privatizarlo vía diversos mecanismos tales como la subrogación de servicios, la concesión administrativa. Igual situación se plantea para los servicios intermedios (laboratorio, radiología, etc...) y de apoyo tales como cocina, servicios domésticos, lavandería y mantenimiento.
En estos escenarios la Junta Directiva del Seguro social ha sabido defender con vigor la autonomía de la institución y con ello rescatar su rol histórico de órgano rector del Seguro Social, superando así el papel de apéndice de los gobiernos de turno, del poder económico que ha jugado hasta la actualidad; al proponer en la forma final al profesor Juan Jované quien es uno de los defensores del proyecto de consolidación del Seguro Social. Al futuro gobierno, que se instale el 1 de septiembre de 1999, le tocará jugar el rol de sepultar los ideales y contenidos de seguridad social de Arnulfo Arias Madrid o profundizar su desarrollo en este último caso la opción ofertada por el profesor Juan Jované es la única alternativa.
La Tasa de Cotizantes Activos, la Tasa Salarial y las condiciones de medio ambiente de trabajo, constituyen los pilares del desarrollo sostenible del Seguro Social, ya que en el primer caso se mejora o se preserva la relación actuarial requerida entre cotizantes activos/jubilados, en el segundo caso se mejoran los ingresos corrientes y en el tercer caso se mejora la productividad laboral, en consecuencia todo proyecto de seguridad social que parta de estas premisas va orientado a resolver los problemas financieros-actuariales que afectan al seguro social (especialmente en el renglón de pensiones). Es decir, el único proyecto válido para los asegurados actuales y potenciales pasa por la promoción de la generación de empleo con salarios dignos, en el aumento de los cotizantes activos y en la mejora de las condiciones y medio ambiente de trabajo. En este sentido, los fondos de reserva de pensiones representan una excelente palanca, para dicha promoción, ya que de esta forma se garantizan los dos pilares antes mencionados, así como la rentabilidad de las inversiones. Ello presupone un estilo de desarrollo económico distinto al que se ha promovido hasta el momento, que permita eliminar la exclusión social, profundizar la distribución equitativa de la riqueza e impulsar el desarrollo humano.
La transición demográfica que caracteriza al país permite afirmar que en los próximos 25 años el crecimiento de la población de edad de trabajar beneficiará positivamente al Seguro Social, si el conjunto de señalamientos antes mencionados, se incorporan como políticas de Estado con historicidad constante. En este escenario una política de mejoramiento de las condiciones y medio ambiente de trabajo como soporte de la seguridad y salud de los trabajadores constituye un tercer pilar para la seguridad social panameña en cuanto permite de un lado incrementar la productividad, en un contexto redistribuido. En este sentido se vinculan las condiciones de reproducción y consumo (condiciones de vida) que dan lugar a una disminución de los años de vida económicamente activos y potenciales perdidos por la enfermedad, la discapacidad y ajustados por incapacidad. El corolario es un nuevo sistema de salud que combinando la producción y promoción de las bases materiales de la salud con un nuevo modelo de atención de salud da lugar a un sistema de servicios y prestaciones sanitarias cuyos ejes estratégicos descansan en primer lugar en le promoción y prevención y en segundo lugar en la curación/rehabilitación, sin menoscabo de ninguno de los dos ejes mencionados, lo cual permite la reducción o contención de los costos en salud a expensas de la reducción de la enfermedad y discapacidad en la población del país. Lo anterior a su vez se traduce en una mayor capacidad para la producción y reproducción/consumo que garantiza una mejor e integral calidad de trabajo y de vida.
En contraposición a este proyecto de seguridad social algunos sectores sociales y económicos de la sociedad panameña en su afán de apropiarse de los 2170 millones de balboas que constituyen la reserva total de los Programas de la Caja de Seguro Social (11 a 31 de diciembre de 1998), han propuesto a diversos estamentos del país (CONATO, COMENENAL, etc.), un proyecto de administración (similar al de Ricardo Martinelli), que sustentado en un análisis superficial de los problemas de salud, administrativos, riesgos profesionales, etc., oculta seis reales intenciones de acceder al fondo de reservas del Seguro Social, en especial de pensiones (que acumula cerca de 1544 millones de balboas), a través de un Consejo de Inversiones, donde el supuesto principal es mejorar la rentabilidad de las reservas del fondo, que al estar divorciado del contexto de generación de empleo, de aumento de cobertura de nuevos cotizantes, de las tasas salariales y del mejoramiento de condiciones y medio ambiente de trabajo, obliga a pensar que el interés esencial radica en el uso especulativo de los mencionados fondos. Por otro lado, la propuesta de estos sectores en el campo de la salud se dirige a una respuesta reactiva coyuntural del problema sin analizar las causas reales del mismo con lo cual obvia las preguntas claves: ¿De qué mueren, de qué se invalidan y de qué se enferman los panameños? El objetivo es hacer más ineficiente el área de salud, aumentar los costos de la atención médica para poder privatizarlo vía diversos mecanismos tales como la subrogación de servicios, la concesión administrativa. Igual situación se plantea para los servicios intermedios (laboratorio, radiología, etc...) y de apoyo tales como cocina, servicios domésticos, lavandería y mantenimiento.
En estos escenarios la Junta Directiva del Seguro social ha sabido defender con vigor la autonomía de la institución y con ello rescatar su rol histórico de órgano rector del Seguro Social, superando así el papel de apéndice de los gobiernos de turno, del poder económico que ha jugado hasta la actualidad; al proponer en la forma final al profesor Juan Jované quien es uno de los defensores del proyecto de consolidación del Seguro Social. Al futuro gobierno, que se instale el 1 de septiembre de 1999, le tocará jugar el rol de sepultar los ideales y contenidos de seguridad social de Arnulfo Arias Madrid o profundizar su desarrollo en este último caso la opción ofertada por el profesor Juan Jované es la única alternativa.