¡Hagamos algo!
NO ENTENDEMOS o somos egoístas. ¿No podemos? o lo que es más triste: no queremos. Trabajar en equipo no es más que ayudarnos. Los educadores físicos somos los llamados a desarrollar y enseñar valores morales y un carácter deseable en cada individuo que esté en nuestras manos.
Fueron unos caballeros bondadosos, hombres de fe, los creadores del voleibol y baloncesto, etc. que vieron en la actividad física y en el deporte, una herramienta efectiva para enseñar los valores morales y el carácter deseable que el mismo Dios quiere forjar en cada ser humano a través de nosotros, los educadores físicos. De nada sirve ser un excelente deportista, sino sabes aplicar el trabajo en grupo en tu casa, en tu trabajo, en tus estudios y en todos los aspectos de tu vida. De forma natural, el organismo humano trabaja bajo un sistema de solidaridad. Note que cada órgano tiene una función diferente al del otro, y se necesitan todos (el corazón, riñones, hígado, estómago, etc.). No podemos vivir eficientemente sin el buen funcionamiento de cada órgano. Dios nos está diciendo que nuestro cuerpo trabaja con el sistema de trabajo en equipo.
De nada sirve enseñar un deporte o actividad física, sino enseñamos su real e imprescindible aplicación. El deporte no se creó sólo para "entretener" o "pasar el tiempo"; su valor va más allá de una buena salud física y una hermosa apariencia. Su valor está en que nos lleva a ayudarnos, a apoyarnos los unos a los otros y esto se resume en amarnos. Esto es un mandamiento en el que Dios no apela a tus emociones, es decir, Dios no nos dice: ama a tu prójimo si quieres; no debemos esperar a tener ganas, sencillamente debemos obligarnos a hacerlo, porque es bueno. Al obligarnos Dios nos llena de satisfacción (agrado) por lo que estamos haciendo, y nos retribuye por ser obedientes; esto es recibir una bendición.
Observe como los equipos deportivos tienen un solo nombre, usan un mismo uniforme; se abrazan o están bien unidos al posar en las fotos; y cuando anotan todos se alegran y de igual forma se entristecen todos al perder; esto es solidaridad, esto es amarnos.
Hemos perdido nuestro norte, nuestro verdadero objetivo. ¿Cómo podemos enseñar a seguir reglas; a respetar y obedecer a la autoridad; a ser responsables y honestos, amigos, pacientes, tolerantes, etc? Pues una buena herramienta es el deporte, la actividad física. Es buen principio reconocer que hemos fallado, pero aún mejor es hacer algo para no continuar y usar estos instrumentos para lo que inicialmente fueron creados. ¿Sabes lo que significa pasar el balón a tu compañero?
Significa que reconoces que necesitas de los demás para alcanzar tus metas y que los demás necesitan de ti; que compartes tus metas con otros y que los estás ayudando a alcanzar las metas de ellos; que compartes responsabilidades y al igual que tú se comparten las cargas (preocupaciones); y muchas más enseñanzas podemos sacar de un simple pase del balón. Al final todos se benefician.
No puedo culpar totalmente al Ministerio de Salud, que conoce de los beneficios de la actividad física e inclusive recomiendan ésta a muchos de sus pacientes para curar a largo plazo enfermedades o como plan de profilaxis; tampoco puedo culpar totalmente al Ministerio de Educación por haber disminuido las horas de clases semanales de educación física en los colegios y contratar personas no idóneas en muchas oportunidades como maestros y profesores de Educación Física.
El educador es el ejemplo, pero vemos en la gran mayoría una incredulidad a una profesión tan loable, que hemos denigrado por la falta de convicción; no estamos convencidos de lo beneficioso que es vivir lo que enseñamos. Si tan sólo cumpliéramos con nuestro deber laboral, veríamos la necesidad de cumplir con el deber moral y aún así quedaríamos en deuda con esta sociedad.
Actualmente hay dos tipos de vandalismo que generan pérdidas a la compañía Cable & Wireless (C&W).
Por un lado, los amigos de lo ajeno rompen las cajillas de las monedas o hurtan el aparato.
Y otra situación que afecta el servicio es cuando los ciudadanos, de forma premeditada, introducen objetos al teléfono con el propósito de atorar las monedas para luego extraerlas.
Algunas de las recomendaciones por parte de la empresa telefónica es que los usuarios denuncien el vandalismo a la línea caliente d 882-2966 ó 882-2967, o reportar el ilícito directamente a la Policía Nacional.
De acuerdo con la empresa, generalmente el usuario se disgusta cuando percibe que el teléfono está en mal estado, desconociendo que ese aparato fue dañado intencionalmente por personas irresponsables.
Fueron unos caballeros bondadosos, hombres de fe, los creadores del voleibol y baloncesto, etc. que vieron en la actividad física y en el deporte, una herramienta efectiva para enseñar los valores morales y el carácter deseable que el mismo Dios quiere forjar en cada ser humano a través de nosotros, los educadores físicos. De nada sirve ser un excelente deportista, sino sabes aplicar el trabajo en grupo en tu casa, en tu trabajo, en tus estudios y en todos los aspectos de tu vida. De forma natural, el organismo humano trabaja bajo un sistema de solidaridad. Note que cada órgano tiene una función diferente al del otro, y se necesitan todos (el corazón, riñones, hígado, estómago, etc.). No podemos vivir eficientemente sin el buen funcionamiento de cada órgano. Dios nos está diciendo que nuestro cuerpo trabaja con el sistema de trabajo en equipo.
De nada sirve enseñar un deporte o actividad física, sino enseñamos su real e imprescindible aplicación. El deporte no se creó sólo para "entretener" o "pasar el tiempo"; su valor va más allá de una buena salud física y una hermosa apariencia. Su valor está en que nos lleva a ayudarnos, a apoyarnos los unos a los otros y esto se resume en amarnos. Esto es un mandamiento en el que Dios no apela a tus emociones, es decir, Dios no nos dice: ama a tu prójimo si quieres; no debemos esperar a tener ganas, sencillamente debemos obligarnos a hacerlo, porque es bueno. Al obligarnos Dios nos llena de satisfacción (agrado) por lo que estamos haciendo, y nos retribuye por ser obedientes; esto es recibir una bendición.
Observe como los equipos deportivos tienen un solo nombre, usan un mismo uniforme; se abrazan o están bien unidos al posar en las fotos; y cuando anotan todos se alegran y de igual forma se entristecen todos al perder; esto es solidaridad, esto es amarnos.
Hemos perdido nuestro norte, nuestro verdadero objetivo. ¿Cómo podemos enseñar a seguir reglas; a respetar y obedecer a la autoridad; a ser responsables y honestos, amigos, pacientes, tolerantes, etc? Pues una buena herramienta es el deporte, la actividad física. Es buen principio reconocer que hemos fallado, pero aún mejor es hacer algo para no continuar y usar estos instrumentos para lo que inicialmente fueron creados. ¿Sabes lo que significa pasar el balón a tu compañero?
Significa que reconoces que necesitas de los demás para alcanzar tus metas y que los demás necesitan de ti; que compartes tus metas con otros y que los estás ayudando a alcanzar las metas de ellos; que compartes responsabilidades y al igual que tú se comparten las cargas (preocupaciones); y muchas más enseñanzas podemos sacar de un simple pase del balón. Al final todos se benefician.
No puedo culpar totalmente al Ministerio de Salud, que conoce de los beneficios de la actividad física e inclusive recomiendan ésta a muchos de sus pacientes para curar a largo plazo enfermedades o como plan de profilaxis; tampoco puedo culpar totalmente al Ministerio de Educación por haber disminuido las horas de clases semanales de educación física en los colegios y contratar personas no idóneas en muchas oportunidades como maestros y profesores de Educación Física.
El educador es el ejemplo, pero vemos en la gran mayoría una incredulidad a una profesión tan loable, que hemos denigrado por la falta de convicción; no estamos convencidos de lo beneficioso que es vivir lo que enseñamos. Si tan sólo cumpliéramos con nuestro deber laboral, veríamos la necesidad de cumplir con el deber moral y aún así quedaríamos en deuda con esta sociedad.
Actualmente hay dos tipos de vandalismo que generan pérdidas a la compañía Cable & Wireless (C&W).
Por un lado, los amigos de lo ajeno rompen las cajillas de las monedas o hurtan el aparato.
Y otra situación que afecta el servicio es cuando los ciudadanos, de forma premeditada, introducen objetos al teléfono con el propósito de atorar las monedas para luego extraerlas.
Algunas de las recomendaciones por parte de la empresa telefónica es que los usuarios denuncien el vandalismo a la línea caliente d 882-2966 ó 882-2967, o reportar el ilícito directamente a la Policía Nacional.
De acuerdo con la empresa, generalmente el usuario se disgusta cuando percibe que el teléfono está en mal estado, desconociendo que ese aparato fue dañado intencionalmente por personas irresponsables.