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Harmodio Arias y el Estado Nacional


Leí con sumo interés el décimo fascículo del Siglo XX en América Latina y Panamá, que El Panamá América publicó el domingo pasado, con las fotografías de Harmodio y Arnulfo Arias en la portada, escrito por los destacados historiadores Dr. Celestino Andrés Araúz y Dra. Patricia Pizzurno. Me sorprendió que lo intitularan El Retorno al Modelo Tradicional (1932-1936). Discrepo con esta interpretación de dicho período.
La primera etapa de nuestra historia republicana, de 1903 a 1931, con su predominio progresivo del Liberalismo, fue ciertamente de modernización, en un sentido preciso. La obra que se emprendió entonces fue la transformación de la provincia relegada de Colombia en una República Independiente, aunque con independencia mediatizada. Se estableció el Gobierno central, se adoptaron los Códigos, se extendieron los servicios públicos, se hicieron los edificios y se concentró la atención en la capital de la nueva República. Se construyó el Canal de Panamá. A los habitantes (al menos a los varones) se les consideraba sobre todo como "ciudadanos" que ejercían el voto, aunque en elecciones a veces plagadas de fraudes e intervenciones norteamericanas. Pero a pesar de todo pudo surgir un gran caudillo republicano, Belisario Porras.
La segunda etapa de nuestra historia republicana, de 1931 a 1968, se inició con el golpe de Estado de Acción Comunal. Dio pie a tres Presidentes penonomeños: Harmodio Arias, Juan Demóstenes Arosemena y Arnulfo Arias. Se podría pensar que estaban marcados por el conservadurismo raizal de su población de ascendencia hispana, aunque ya el Partido Conservador no contara prácticamente en la vida política. Por ello, es tentador concluir que ellos, al menos el primero, habrían intentado un "retorno al modelo tradicional".
La Presidencia de Harmodio Arias fue producto de unas elecciones inusitadamente limpias. Corresponde a una etapa también de modernización, pero en un sentido diferente. Su obra fue la de convertir la República Independiente en un Estado Nacional. Ello implicó, por una parte, fortalecer la estructura estatal para hacerla capaz de estimular, promover y orientar la vida social, económico y cultural del país y no sólo su vida propiamente política. Por otra parte, implicó un reconocimiento de los ciudadanos (incluyendo eventualmente a las mujeres) en función de su condición socioeconómica, como trabajadores, campesinos, comerciantes, ganaderos, inquilinos, caseros, etc., y que éstos comenzaran a movilizarse como grupos de presión. Tales características, envueltas en una intensa consciencia de la identidad nacional, hicieron que la vida política cambiara. Desapareció el conservadurismo tradicional. Se fragmentó el liberalismo tradicional, algunos de cuyas partes intentaron una actualización en un sentido social. Se activaron nuevas corrientes ideológicas: el anarco-sindicalismo, el comunismo y el socialismo a la izquierda y el nacionalismo y un fascismo "suave" a la derecha.
La descripción muy objetiva que los insignes historiadores hacen de los cuatro años de la Presidencia de Harmodio Arias, nos revela que como gobernante no intentó ningún "retorno al modelo tradicional", sino una modernización consistente en construir el Estado Nacional. En efecto, él reorganizó la Contraloría General de la República y el Banco Nacional, al mismo tiempo que creó la Caja de Ahorros, como medios para que el Estado pudiera actuar financieramente en la sociedad. Propició la Ley 11, llamada la "Ley de Hierro", en virtud de la cual se rebajaron los sueldos de los empleados públicos y se tomaron otras medidas severas con respecto a dichos empleados, pero al mismo tiempo con sentido social se redujeron las tarifas de la electricidad y los cánones de arrendamiento. Creó la Junta de Inquilinato con representación de caseros, inquilinos y el Gobierno, la Junta Agraria, para repartir parcelas de tierra entre pequeños agricultores, y la Junta Asesora del Presidente, en aplicación de la Ley 34 de 1932 que autorizaba al Presidente a tomar cualquiera medida necesaria para mejorar la hacienda pública. Constituyó el Fondo del Obrero y del Agricultor, para ejecutar obras públicas y proporcionar trabajo a los desempleados, y promulgó una Ley de jubilaciones, que no prosperó por falta de recursos estatales. Motivado por la crisis económica mundial, Harmodio Arias hizo del Estado un agente económico mucho más activo y decisivo que el Estado tradicional.
Además, Arias y su Secretario de Educación, José Pezet, crearon la Universidad de Panamá en 1935, a pesar de la oposición expresada por Octavio Méndez Pereira, quien luego fue su primer Rector. Mientras que éste había favorecido cursos preuniversitarios como los del "Junior College" de Balboa , que permitieran a jóvenes panameños ingresar a universidades norteamericanas, Arias y Pezet insistieron en la creación de una universidad nacional completa. Crearon así, con el Estado como agente cultural y social, la institución que nacionalizaría la educación superior en Panamá y formaría una clase media profesional con sentido de panameñidad, indispensable para la dirigencia del Estado Nacional. Además, Harmodio Arias introdujo otro factor cultural, al iniciar un periodismo independiente y hasta iconoclasta para la modernidad.
Intercambió visitas con el Presidente Franklin D. Roosevelt en 1933 y 1934 . Y después de año y medio de negociaciones, el 2 de Marzo de 1936 Arias firmó con Roosevelt el Tratado General de Amistad y Cooperación entre Panamá y Estados Unidos. Según estiman Araúz y Pizzurno, éste "resultaba beneficioso para nuestro país en el aspecto económico-fiscal, al tiempo que se daban pasos importantes en la recuperación de la plena soberanía sobre el territorio nacional", si bien es verdad "que entrañaba serios compromisos militares." Así logró Harmodio Arias la más importante revisión hasta esa fecha de la Convención del Canal Istmico de 1903.
En este contexto, las opciones políticas se modernizaron. Ya se había suscitado una corriente liberal con sentido social. El Partido Liberal Doctrinario, que postuló a Harmodio Arias en 1932, había captado parte de la membresía de Acción Comunal, mientras otra parte seguía a Víctor Florencio Goytía. Bajo Francisco Arias Paredes se organizó un liberalismo, con nexos a la izquierda, que se denominó el Partido Renovador. Se establecieron desde 1930 el Partido Comunista y el Partido Socialista bajo Demetrio Porras y con Diógenes de la Rosa. En 1935 se estableció el Partido Obrero Marxista Leninista, crítico de los dos anteriores. Por su parte, el Dr. Arnulfo Arias, a partir de su liderazgo en Acción Comunal, fundó la Coalición Nacional Revolucionaria que se convirtió en el Partido del mismo nombre, bajo una influencia diluida del fascismo europeo. Su nacionalismo tenía una dimensión de raza que lo llevaría a prohibir en su Constitución de 1941 la inmigración de asiáticos, hindúes y negros Y llegó a organizar una Guardia Cívica Nacional como instrumento político. El gran error de Harmodio Arias al final de su Presidencia fue su arbitrariedad en las elecciones de 1936. En ello reveló, más que el personalismo de los fraudes tradicionales, la voluntad de imponer la continuidad del Estado Nacional incipiente. En la medida en que este error sentó pauta, hizo difícil la democratización progresiva del Estado panameño. Ello propició que el Estado dependiera cada vez más de la fuerza pública, para suplir su falta de legitimidad democrática. Harmodio Arias, quien inició la conformación del Estado Nacional, lo dejó paradójicamente afectado de esta falla congénita, que él no sufrió al inicio de su Gobierno.
Sólo en esta perspectiva se puede comprender la historia ulterior. Los años de 1941 a 1968 estuvieron marcados por la pugna entre los dos componentes del Estado Nacional: la estructura estatal, que fue controlada progresivamente por la Policía Nacional y la Guardia Nacional y sirvió de sostén al militarismo panameño, y los ciudadanos en función de sus condiciones socioeconómicas, que se identificaron a nivel de la masa particularmente con el liderazgo de Arnulfo Arias y no formaron desde ese entonces organizaciones partidarias grandes y modernas. La pugna irreconciliable entre un estatismo militarizante y una movilización populista condujo al golpe militar, so pretexto de resolver dicha pugna en términos de un socialmilitarismo que controlara el Estado desde el poder militar, pero pudiera movilizar socialmente al pueblo, para terminar reprimiéndolo cuando éste tomó iniciativas propias. Semejante contradicción desembocó, a partir de 1989, en la actual cuarta etapa de nuestra historia republicana, la del establecimiento de nuestra democracia, pero ahora como República Independiente, sin mediatización, y como Estado Nacional, con la plena panameñización del Canal.
Si se interpretara mal la Presidencia de Harmodio Arias se comprometería el sentido de la historia de Panamá. Cualquier error que como ser humano haya cometido al final, su obra de gobierno fue decisiva, no porque perdió su tiempo en un ilusorio retorno al modelo tradicional, sino porque se dedicó a conformar el Estado Nacional.

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