Hasta pronto
A MEDIADOS de 1994 decidí aceptar la invitación que me había hecho Rosario Arias de Galindo, presidenta de la empresa EPASA, que publica el diario Panamá América y dos periódicos más. La invitación consistía en escribir un artículo cada domingo, que se publicaría en el lugar central de la página de opinión de su principal periódico. Comprendí la confianza que me otorgaban la "Mamis" y los demás miembros de la Junta Directiva de EPASA, pues me ofrecían el lugar más destacado en las páginas de Opinión. Acepté, porque tengo experiencia personal del respeto que tienen los directivos del Panamá América, por la libertad de expresión de sus columnistas.
Estoy vinculado al Panamá América desde hace mucho tiempo. Al término de mis estudios en Francia, al retornar a Panamá en 1962, escribí una carta muy crítica a propósito de uno de los editoriales de los periódicos antes mencionados sobre la universidad. Gilberto Arias Guardia me invitó a que pasara a verlo a su oficina. Para mi gran sorpresa, en vez de entablar una discusión conmigo, sobre el editorial que había cuestionado, me pidió que escribiera dos editoriales por quincena en el Panamá América, en condiciones extremadamente favorables para mi libertad de criterio: yo escogería el tema de los editoriales y determinaría la posición de los mismos. Luego entregaría los textos a la oficina del periódico y recibiría la remuneración acordada. La administración tendría la libertad de publicarlos o no según su propio juicio, pero sin recorte ni modificación.
En los aproximadamente dos años que escribí editoriales para el Panamá América, sólo una vez la administración optó por no publicarlo. Aunque la administración no tenía ninguna obligación de hacerlo, Gilberto tuvo la cortesía de llamarme por teléfono para explicarme la razón de su acción.
Cuando desde 1994 en adelante volví a escribir, nunca he tenido ninguna discrepancia con la administración, pues ha respetado integralmente mi libertad de criterio. Inútil decir que este hecho ha estrechado más mi relación con la familia Arias-Guardia.
Por otra parte, he tenido otras relaciones con ellos relativas a sus periódicos. La dictadura se los quitó y ellos mantuvieron la lucha durante 21 años hasta recobrarlos a la caída de Noriega. Compartimos la lucha contra la dictadura y pude ayudarlos a recuperar plenamente sus periódicos, como Ministro de Gobierno y Justicia y a través de la bancada de legisladores del Partido Demócrata Cristiano, que favorecieron la legislación que hizo posible la solución del grave problema laboral que el régimen militar había creado al quitarles los periódicos a sus verdaderos propietarios.
En esta etapa he escrito más de 525 artículos de opinión para el diario Panamá América, sobre todo los problemas nacionales, particularmente los políticos, y luego he publicado una parte de estos artículos en tres libros intitulados: "Conciencia Crítica, Reflexiones de la actualidad 1994-1995", "Discusiones democráticas, Reflexiones de la actualidad 1995-1996" y "Con Libertad, Reflexiones de la actualidad 1996-1997". En cada uno de estos volúmenes he añadido algunos ensayos que había publicado en revistas o libros al mismo tiempo que escribía los artículos para el periódico. Antes y después de la publicación de estos tres libros, publiqué dos libros más siguiendo la misma fórmula de presentar como libro, lo que había publicado separadamente como artículo, en otras revistas y diarios. Estos últimos libros son: "Panamá, Desastre o Democracia, 1985", y "Democracia Cristiana: Entre Identidad y Apertura. Informes y Discursos del Presidente de la Internacional Demócrata Cristiana, 1995-1998".
A raíz del Centenario, me propuse escribir una historia de la política panameña durante los primeros 100 años de la república independiente, pensando que la experiencia política que había adquirido me ayudaría a reflexionar sobre nuestra política en sus virtudes y en sus defectos. A medida que avanzaba, me di cuenta que el trabajo sería más complejo y consumiría mucho más tiempo que lo que había pensado originalmente, por eso tuve que dejar pasar el año 2003 sin terminar el libro. Ahora, me he propuesto terminarlo y publicarlo, bajo el título "Recordando el Futuro", pues pienso, en efecto, que las etapas de nuestra historia están marcadas por la consciencia de un proyecto nacional de futuro y cuando éste ha faltado, la política ha sufrido las consecuencias. No pretendo que el libro sea un libro de memorias personales sobre mis experiencias políticas, sino una reflexión que valiéndose de la experiencia que he tenido, trate de comprender los rasgos fundamentales de la política panameña.
Pero he llegado a la conclusión que para terminar el libro debo suspender mis artículos del domingo y dedicarme exclusivamente a la tarea de redactarlo. Por ello, me despido de los lectores que han tenido la paciencia de leer mis artículos, de los periodistas de el Panamá América, con quienes he tenido un trato muy satisfactorio, de Malema De León e Isabel Díaz que toleraron con buena cara mis innumerables correcciones a los textos que ya había entregado. Pero, sobre todo, le digo hasta pronto a la Mamis Arias de Galindo y a Pancho Arias Vallarino, que en todo momento me demostraron no sólo su aprecio por el trabajo que realizaba semana tras semana, sino su amistad.
(ariyan@sinfo.net)
Estoy vinculado al Panamá América desde hace mucho tiempo. Al término de mis estudios en Francia, al retornar a Panamá en 1962, escribí una carta muy crítica a propósito de uno de los editoriales de los periódicos antes mencionados sobre la universidad. Gilberto Arias Guardia me invitó a que pasara a verlo a su oficina. Para mi gran sorpresa, en vez de entablar una discusión conmigo, sobre el editorial que había cuestionado, me pidió que escribiera dos editoriales por quincena en el Panamá América, en condiciones extremadamente favorables para mi libertad de criterio: yo escogería el tema de los editoriales y determinaría la posición de los mismos. Luego entregaría los textos a la oficina del periódico y recibiría la remuneración acordada. La administración tendría la libertad de publicarlos o no según su propio juicio, pero sin recorte ni modificación.
En los aproximadamente dos años que escribí editoriales para el Panamá América, sólo una vez la administración optó por no publicarlo. Aunque la administración no tenía ninguna obligación de hacerlo, Gilberto tuvo la cortesía de llamarme por teléfono para explicarme la razón de su acción.
Cuando desde 1994 en adelante volví a escribir, nunca he tenido ninguna discrepancia con la administración, pues ha respetado integralmente mi libertad de criterio. Inútil decir que este hecho ha estrechado más mi relación con la familia Arias-Guardia.
Por otra parte, he tenido otras relaciones con ellos relativas a sus periódicos. La dictadura se los quitó y ellos mantuvieron la lucha durante 21 años hasta recobrarlos a la caída de Noriega. Compartimos la lucha contra la dictadura y pude ayudarlos a recuperar plenamente sus periódicos, como Ministro de Gobierno y Justicia y a través de la bancada de legisladores del Partido Demócrata Cristiano, que favorecieron la legislación que hizo posible la solución del grave problema laboral que el régimen militar había creado al quitarles los periódicos a sus verdaderos propietarios.
En esta etapa he escrito más de 525 artículos de opinión para el diario Panamá América, sobre todo los problemas nacionales, particularmente los políticos, y luego he publicado una parte de estos artículos en tres libros intitulados: "Conciencia Crítica, Reflexiones de la actualidad 1994-1995", "Discusiones democráticas, Reflexiones de la actualidad 1995-1996" y "Con Libertad, Reflexiones de la actualidad 1996-1997". En cada uno de estos volúmenes he añadido algunos ensayos que había publicado en revistas o libros al mismo tiempo que escribía los artículos para el periódico. Antes y después de la publicación de estos tres libros, publiqué dos libros más siguiendo la misma fórmula de presentar como libro, lo que había publicado separadamente como artículo, en otras revistas y diarios. Estos últimos libros son: "Panamá, Desastre o Democracia, 1985", y "Democracia Cristiana: Entre Identidad y Apertura. Informes y Discursos del Presidente de la Internacional Demócrata Cristiana, 1995-1998".
A raíz del Centenario, me propuse escribir una historia de la política panameña durante los primeros 100 años de la república independiente, pensando que la experiencia política que había adquirido me ayudaría a reflexionar sobre nuestra política en sus virtudes y en sus defectos. A medida que avanzaba, me di cuenta que el trabajo sería más complejo y consumiría mucho más tiempo que lo que había pensado originalmente, por eso tuve que dejar pasar el año 2003 sin terminar el libro. Ahora, me he propuesto terminarlo y publicarlo, bajo el título "Recordando el Futuro", pues pienso, en efecto, que las etapas de nuestra historia están marcadas por la consciencia de un proyecto nacional de futuro y cuando éste ha faltado, la política ha sufrido las consecuencias. No pretendo que el libro sea un libro de memorias personales sobre mis experiencias políticas, sino una reflexión que valiéndose de la experiencia que he tenido, trate de comprender los rasgos fundamentales de la política panameña.
Pero he llegado a la conclusión que para terminar el libro debo suspender mis artículos del domingo y dedicarme exclusivamente a la tarea de redactarlo. Por ello, me despido de los lectores que han tenido la paciencia de leer mis artículos, de los periodistas de el Panamá América, con quienes he tenido un trato muy satisfactorio, de Malema De León e Isabel Díaz que toleraron con buena cara mis innumerables correcciones a los textos que ya había entregado. Pero, sobre todo, le digo hasta pronto a la Mamis Arias de Galindo y a Pancho Arias Vallarino, que en todo momento me demostraron no sólo su aprecio por el trabajo que realizaba semana tras semana, sino su amistad.
(ariyan@sinfo.net)