Hay que acusar al “gobierno pasado”
Después de casi cuatro años en el gobierno, el mandatario Torrijos sigue acusando a la administración pasada, la de Mireya Moscoso, de todos los males del país. Esta actitud puede entenderse como un mecanismo de defensa ante una crisis económica y social insostenible motivada, hoy más que nunca, por deficiencias e inacción en materia de transporte, el caótico tránsito vehicular, el alto costo de la vida, la falta de políticas concretas en el tema energético, el desarreglo administrativo en el sector educativo, y tantos otros asuntos que se han dejado de lado desde hace mucho por misteriosas razones ejecutivas.
La estrategia para sacarse de encima la imagen de gobierno fallido, es buscar a un culpable por todo lo anotado, y qué mejor tarjeta de tiro que una administración pasada que dejó una estela de presuntas corruptelas y una historia desastroza por un rosario de escándalos y traspiés. El ciudadano Presidente olvida que el país no se merece semejante explicación. Su gestión es merecedora de muchos aplausos por metas logradas, pero también debe aceptar que, a punto de terminar el periodo, su propia administración ya está en la dimensión lejana del ayer, y dejó muchas tareas inconclusas sin explicar por qué.