Hay que ser brujo
No me había recobrado de la información referente a los resultados de un sondeo de opinión pública en Estados Unidos (EU) cuando me enteré de que el Presidente Bush postulará a Paul D. Wolfowitz para la presidencia del Banco Mundial. Devanándome los sesos para tratar de entender tanto lo primero como lo segundo, he llegado a la conclusión de que para interpretar el escenario político en EU no servimos los analistas políticos, hay que ser brujo.
Comencemos con el sondeo de opinión pública. Algunos lectores pensaron que exageré cuando puse como título "Los gringos son brutos" a un artículo publicado en este diario el 21 de septiembre 2004. Sin embargo, un informe del Washington Post el 16 de marzo confirma tal opinión. En vísperas del segundo aniversario de la invasión de Iraq, resulta que 56% de los ciudadanos de EU continúan creyendo la mentira propalada por la administración del Presidente Bush y el vicepresidente Cheney de que Iraq tenía armas de destrucción masiva antes de la invasión, y 6 de cada 10 ciudadanos creen que Iraq suministró apoyo directo a los terroristas de Al Qaeda que llevaron a cabo los ataques contra EU el 11 de septiembre 2001.
En la misma categoría de increíble pero cierto está la postulación de Paul D. Wolfowitz para presidente del Banco Mundial. Wolfowitz, quien presidirá esta organización internacional, esencialmente multilateralista, es un neoconservador conocido por su ideología unilateral e imperialista. Convencido de las mentiras propaladas por su amigo, el notorio Ahmed Chalabi, Wolfowitz fue uno de los principales arquitectos de la invasión a Iraq. Como subsecretario de defensa, Wolfowitz es reponsable por la muerte de miles de iraquíes inocentes además de cometer errores garrafales en cuanto la ocupación de Iraq. Junto con su jefe, el secretario de defensa Rumsfeld, insistieron en invadir Iraq con menos tropas de lo que aconsejaba el general Shinseki, comandante del ejército, lo cual permitió el saqueo generalizado inmediatamente después de la invasión, saqueo del cual Iraq todavía no se recupera. Cuando no se encontraron armas de destrucción masiva en Iraq, Wolfowitz no tuvo reparos en afirmar que las denuncias de la existencia de tales armas fueron solo un pretexto burocrático que se dio para la invasión que realmente perseguía sacar las tropas de Estados Unidos de Arabia Saudita, presumiblemente para estacionarlas en bases militares en Iraq.
El nombramiento del halcón Wolfowitz en el Banco Mundial, junto con John D. Negroponte el flamante director nacional de inteligencia y John R. Bolton el nuevo embajador ante la ONU, constituye un trío nefasto para la comunidad mundial. Son personajes que no respetan los valores fundamentales de la democracia. De Negroponte ya me he ocupado. En cuanto a Bolton, crítico acérrimo de la ONU, mucho se ha comentado sobre su aseveración de que los 10 últimos pisos del edificio del secretariado general de la ONU podrían ser derrumbados sin mayor efecto, y que el Consejo de Seguridad debería comprender sólo a EU. Menos se dice que Bolton fue partícipe activo del fraude en Florida que puso a Bush en la Casa Blanca.
Y a todo esto, el pueblo de Estados Unidos, en Belén con los pastores, sigue convencido de que Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva y que fue aliado directo de Osama bin Laden. El escenario político de EU no tiene ni pies ni cabeza. A quienes insisten en entender lo que ocurre, les aconsejo que consulten a un brujo.
A principios del mes de enero fue enviado el Monseñor José Domingo Ulloa para que se hiciera cargo por el momento de la iglesia, pero tiene otros compromisos y no permanece por mucho tiempo en la iglesia, por tal motivo los moradores del lugar piden que se les envíe un sacerdote, para reiniciar las actividades que antes realizaban.
Respecto a este problema, la ministra de Vivienda, Balbina Herrera, señaló que a inicios del año no se habían incluído los templos del Casco Viejo para ser restaurados; por lo que le pidió a cada iglesia que presentaran un informe para conocer el estado actual de éstas; también se habla de conseguir por medio del Estado, fondos en el exterior para restaurar las iglesias.
Las que serán beneficiadas con este trabajo son San José, San Francisco de Asís, La Merced, La Catedral y Santa Ana, las evaluaciones para iniciar con la labor ya iniciaron.
Comencemos con el sondeo de opinión pública. Algunos lectores pensaron que exageré cuando puse como título "Los gringos son brutos" a un artículo publicado en este diario el 21 de septiembre 2004. Sin embargo, un informe del Washington Post el 16 de marzo confirma tal opinión. En vísperas del segundo aniversario de la invasión de Iraq, resulta que 56% de los ciudadanos de EU continúan creyendo la mentira propalada por la administración del Presidente Bush y el vicepresidente Cheney de que Iraq tenía armas de destrucción masiva antes de la invasión, y 6 de cada 10 ciudadanos creen que Iraq suministró apoyo directo a los terroristas de Al Qaeda que llevaron a cabo los ataques contra EU el 11 de septiembre 2001.
En la misma categoría de increíble pero cierto está la postulación de Paul D. Wolfowitz para presidente del Banco Mundial. Wolfowitz, quien presidirá esta organización internacional, esencialmente multilateralista, es un neoconservador conocido por su ideología unilateral e imperialista. Convencido de las mentiras propaladas por su amigo, el notorio Ahmed Chalabi, Wolfowitz fue uno de los principales arquitectos de la invasión a Iraq. Como subsecretario de defensa, Wolfowitz es reponsable por la muerte de miles de iraquíes inocentes además de cometer errores garrafales en cuanto la ocupación de Iraq. Junto con su jefe, el secretario de defensa Rumsfeld, insistieron en invadir Iraq con menos tropas de lo que aconsejaba el general Shinseki, comandante del ejército, lo cual permitió el saqueo generalizado inmediatamente después de la invasión, saqueo del cual Iraq todavía no se recupera. Cuando no se encontraron armas de destrucción masiva en Iraq, Wolfowitz no tuvo reparos en afirmar que las denuncias de la existencia de tales armas fueron solo un pretexto burocrático que se dio para la invasión que realmente perseguía sacar las tropas de Estados Unidos de Arabia Saudita, presumiblemente para estacionarlas en bases militares en Iraq.
El nombramiento del halcón Wolfowitz en el Banco Mundial, junto con John D. Negroponte el flamante director nacional de inteligencia y John R. Bolton el nuevo embajador ante la ONU, constituye un trío nefasto para la comunidad mundial. Son personajes que no respetan los valores fundamentales de la democracia. De Negroponte ya me he ocupado. En cuanto a Bolton, crítico acérrimo de la ONU, mucho se ha comentado sobre su aseveración de que los 10 últimos pisos del edificio del secretariado general de la ONU podrían ser derrumbados sin mayor efecto, y que el Consejo de Seguridad debería comprender sólo a EU. Menos se dice que Bolton fue partícipe activo del fraude en Florida que puso a Bush en la Casa Blanca.
Y a todo esto, el pueblo de Estados Unidos, en Belén con los pastores, sigue convencido de que Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva y que fue aliado directo de Osama bin Laden. El escenario político de EU no tiene ni pies ni cabeza. A quienes insisten en entender lo que ocurre, les aconsejo que consulten a un brujo.
A principios del mes de enero fue enviado el Monseñor José Domingo Ulloa para que se hiciera cargo por el momento de la iglesia, pero tiene otros compromisos y no permanece por mucho tiempo en la iglesia, por tal motivo los moradores del lugar piden que se les envíe un sacerdote, para reiniciar las actividades que antes realizaban.
Respecto a este problema, la ministra de Vivienda, Balbina Herrera, señaló que a inicios del año no se habían incluído los templos del Casco Viejo para ser restaurados; por lo que le pidió a cada iglesia que presentaran un informe para conocer el estado actual de éstas; también se habla de conseguir por medio del Estado, fondos en el exterior para restaurar las iglesias.
Las que serán beneficiadas con este trabajo son San José, San Francisco de Asís, La Merced, La Catedral y Santa Ana, las evaluaciones para iniciar con la labor ya iniciaron.