Haz que me sienta importante
ESTE ES EL título de un letrero invisible que lleva por delante cada persona. Hay que comprender el significado de ese letrero para no realizar atropellos, injurias, ofensas, maltratos o desprecios; porque muchas veces cometemos este tipo de errores terribles en las vidas de las personas. Mucha gente se siente despreciada, ofendida y frustrada, porque les hacemos sentir que son poca cosa.
El objetivo principal de cada uno de nosotros debe ser amar: a Dios, al prójimo y a nosotros mismos. Una manera de amar al prójimo es haciendo que se sienta importante. Todos debemos tener eso como meta; porque, en el fondo, es lo que todo individuo realmente desea y esa será nuestra contribución a su realización como ser humano. Nadie quiere sentirse humillado, atropellado o injuriado, sino sentirse bien consigo mismo. Nosotros podemos hacer mucho para ayudar a que los demás se sientan importantes y bien con su propio ser.
Cada persona ha sido dotada por Dios de muchísimas cualidades, talentos y virtudes. Sepa ver siempre todo lo positivo que tiene cada persona y dígaselo. Cada vez que alguien haga algo bueno, reconózcalo, muéstrele que lo que hizo le agradó y felicítelo. No tenga pena en manifestar a la otra persona lo bueno que ha hecho, porque eso la hace sentir importante, aunque sea un niñito pequeño.
Toda persona merece respeto y necesita reconocimiento. Atienda con exclusividad al que se le presente y no se distraiga mirando alrededor, al reloj o al suelo. Atiéndalo como se lo merece, no importa quién sea, porque cada persona es digna y merecedora del mayor respeto.
Cuando salude a las personas, hágalo con cariño y aprecio, estrechando su mano y haciéndoles ver que le agrada encontrarse con ellas. Aprenda bien su nombre para que pueda tratarla siempre de esa manera. Cuando se llama a alguien por su nombre, esto ayuda mucho a que se sienta importante.
Cuando hable con una persona, no entre en excesiva confianza cuando todavía no se la ha brindado. No tutee a nadie si no le han dado esa familiaridad. Además, manifieste respeto no levantando la voz ni pronunciando palabras soeces o vulgares. Cuando actuamos así, hacemos sentir al otro muy poca cosa.
¡Qué fácil y sencillo es ayudar a otras personas a que se sientan bien con ellas mismas! Pero qué cosas tan contrarias y negativas realizamos en la vida diaria en nuestra relación con los demás, contribuyendo muchas veces a que se sientan muy mal..
Mejore su trato con los demás para ser una persona más agradable, hacer más feliz al prójimo y conquistar más amigos. Ore mucho por su prójimo, porque cuando se ora por alguien con intensidad, aunque esa persona no lo sepa, recibe grandes bendiciones de Dios. Usted se convierte en un canal por medio del cual Dios la bendice y así contribuye a que esa persona se libere de sus angustias, temores y complejos. Algunas veces lo único que podemos hacer para ayudar a otros es orar por ellos. Entonces, concéntrese, pida inspiración a Dios y ore intensamente por esa persona para que reciba una lluvia abundante de bendiciones, según nos dice la Palabra del Señor. Si usted ora y pide al Señor con fe por las personas, aunque ellos no lo sepan, los ayuda a cambiar, a sentirse más valiosos y satisfechos consigo mismos.
Estos consejos sencillos harán que los demás se sientan importantes y que usted se sienta satisfecho y bien consigo mismo. Con todo el corazón le digo que usted se sentirá importante en la medida en que haga que los demás lo sientan, porque estará llenando un vacío en sus vidas. Ellos experimentarán que son alguien para otros, así como también útiles y valiosos para la sociedad.
¿Qué le parece? ¿Se anima? ¿Va a mejorar su trato con los demás? ¿Va a ser más agradable, amable y sincero? Usted también será beneficiado con esto. Así paga la vida cuando uno hace el bien. Y no olvide que con Dios usted puede lograr muchas cosas. Con la ayuda de Dios usted ganará, triunfará y será ¡Invencible!
La institución cuenta con 12 máquinas termo nebulizadoras para realizar las acciones de fumigación en los corregimientos de la ciudad de Panamá.
El objetivo principal de cada uno de nosotros debe ser amar: a Dios, al prójimo y a nosotros mismos. Una manera de amar al prójimo es haciendo que se sienta importante. Todos debemos tener eso como meta; porque, en el fondo, es lo que todo individuo realmente desea y esa será nuestra contribución a su realización como ser humano. Nadie quiere sentirse humillado, atropellado o injuriado, sino sentirse bien consigo mismo. Nosotros podemos hacer mucho para ayudar a que los demás se sientan importantes y bien con su propio ser.
Cada persona ha sido dotada por Dios de muchísimas cualidades, talentos y virtudes. Sepa ver siempre todo lo positivo que tiene cada persona y dígaselo. Cada vez que alguien haga algo bueno, reconózcalo, muéstrele que lo que hizo le agradó y felicítelo. No tenga pena en manifestar a la otra persona lo bueno que ha hecho, porque eso la hace sentir importante, aunque sea un niñito pequeño.
Toda persona merece respeto y necesita reconocimiento. Atienda con exclusividad al que se le presente y no se distraiga mirando alrededor, al reloj o al suelo. Atiéndalo como se lo merece, no importa quién sea, porque cada persona es digna y merecedora del mayor respeto.
Cuando salude a las personas, hágalo con cariño y aprecio, estrechando su mano y haciéndoles ver que le agrada encontrarse con ellas. Aprenda bien su nombre para que pueda tratarla siempre de esa manera. Cuando se llama a alguien por su nombre, esto ayuda mucho a que se sienta importante.
Cuando hable con una persona, no entre en excesiva confianza cuando todavía no se la ha brindado. No tutee a nadie si no le han dado esa familiaridad. Además, manifieste respeto no levantando la voz ni pronunciando palabras soeces o vulgares. Cuando actuamos así, hacemos sentir al otro muy poca cosa.
¡Qué fácil y sencillo es ayudar a otras personas a que se sientan bien con ellas mismas! Pero qué cosas tan contrarias y negativas realizamos en la vida diaria en nuestra relación con los demás, contribuyendo muchas veces a que se sientan muy mal..
Mejore su trato con los demás para ser una persona más agradable, hacer más feliz al prójimo y conquistar más amigos. Ore mucho por su prójimo, porque cuando se ora por alguien con intensidad, aunque esa persona no lo sepa, recibe grandes bendiciones de Dios. Usted se convierte en un canal por medio del cual Dios la bendice y así contribuye a que esa persona se libere de sus angustias, temores y complejos. Algunas veces lo único que podemos hacer para ayudar a otros es orar por ellos. Entonces, concéntrese, pida inspiración a Dios y ore intensamente por esa persona para que reciba una lluvia abundante de bendiciones, según nos dice la Palabra del Señor. Si usted ora y pide al Señor con fe por las personas, aunque ellos no lo sepan, los ayuda a cambiar, a sentirse más valiosos y satisfechos consigo mismos.
Estos consejos sencillos harán que los demás se sientan importantes y que usted se sienta satisfecho y bien consigo mismo. Con todo el corazón le digo que usted se sentirá importante en la medida en que haga que los demás lo sientan, porque estará llenando un vacío en sus vidas. Ellos experimentarán que son alguien para otros, así como también útiles y valiosos para la sociedad.
¿Qué le parece? ¿Se anima? ¿Va a mejorar su trato con los demás? ¿Va a ser más agradable, amable y sincero? Usted también será beneficiado con esto. Así paga la vida cuando uno hace el bien. Y no olvide que con Dios usted puede lograr muchas cosas. Con la ayuda de Dios usted ganará, triunfará y será ¡Invencible!
La institución cuenta con 12 máquinas termo nebulizadoras para realizar las acciones de fumigación en los corregimientos de la ciudad de Panamá.