Hechos desconcertantes
El análisis concienzudo que debe hacer todo ciudadano para llegar a decidir por quién votar en mayo próximo se ve afectado por una serie de acciones, a veces en contraposición, que pareciera ser preplaneada, aunque también en ocasiones se podría decir lo contrario. En la presente administración se han hecho cosas que niegan la existencia de la separación de los poderes del Estado. No es infrecuente oír que el gobierno controla los tres poderes.
Por lo tanto, confunde que el nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) haga declaraciones que parecen destinadas a coartar la cobertura periodística en el Organo Judicial. Y que casi al día siguiente se anuncie un fallo que parece dictar la imprescriptibilidad de muchos crímenes cometidos durante la narcodictadura. Por otro lado, ya se había alborotado el congo debido a un forcejeo entre el contralor y el ex presidente Pérez con base a un presunto enriquecimiento ilícito del último.
Me explico. En todas estas situaciones nunca faltan las referencias a quién fue el ejecutivo que nombró a tales o cuales magistrados; a si el procurador es amigo de la infancia del ex presidente; o a si hay de por medio nexos familiares. Todo esto en el mero inicio de la campaña política relativa a los comicios de mayo de 2004.
Por otra parte, la Presidenta no deja de meter su cuchara y le hace sombra al candidato designado por ella. Su declaración de que Josemigue ganaría las elecciones por más de 100 mil votos, me parecieron totalmente fuera de lugar e indicativas de que se olvida de la imperiosa necesidad de que los ciudadanos palpen y perciban la imparcialidad de todos los funcionarios gubernamentales, principalmente, sin duda, de parte de la presidenta.
Josemigue no se queda atrás. Se hace eco de la acusación de “traidor” que se le ha endilgado a Cuchungo. Sin embargo, confunde recordar que Josemigue apoyó a Alberto Vallarino en contra de Mireya dentro de su partido mireyista, que no arnulfista. Lo que me lleva a sugerirle que no se gane, ni siquiera tangencialmente, la animosidad de su más visible proselitista. Confieso que me confunden todos estos hechos porque me drenan emocionalmente, pues me preocupan los intereses de Panamá.
Siempre me ha parecido que el legislador Cortizo navegaba en dos aguas con la excusa de que es compadre de Martincito -y no olvido que corrió como candidato a primer vicepresidente de éste. Pero casi de repente, aunque era un secreto a voces, Samuel Lewis Navarro renuncia con toda su familia del Partido Solidaridad, que preside su tío, para respaldar a Martincito y posiblemente ser el candidato a primer vicepresidente en su nómina. Bueno, no dudo que aportará mameyes, mas no estoy seguro que votos, porque su participación en política partidista ha sido esporádica.
Le agrego al guacho anterior las rotundas declaraciones de Mireya de que el camino ecológico y la ampliación del Canal van. La primera propuesta está a la espera, supuesta, de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y, la segunda, tiene estudios pendientes, principalmente los de sus costos. Pero, Mireya hace caso omiso de esto con tal de apoyar a su candidato preferido que, después de todo, fue seleccionado por ella.
A pesar de todas las confusiones, permítaseme agregar el tema de la quinta papeleta que, a pesar de ser de vital importancia, parece que los protagonistas políticos principales han engavetado siguiendo la norma reciente de tratar el querer del pueblo de manera despreciativa.
En fin, debo reiterar mi opinión de que los independientes, inclusive aquellos que lo son a pesar de estar inscritos en los partidos existentes, deben cumplir con el sagrado deber de analizar estos hechos, todas estas confusiones para decidir cómo votarán en mayo.
Como le dije ayer a un amigo de muchos años, si tú eres independiente no vas a votar a favor del PRD o el mireyismo, pues ya han probado que no son los más dispuestos a luchar contra la corrupción que nos ahoga a todos.
Hay otro candidato que dice de todo, ya que, como no marca, se puede dar ese lujo. Lo que lleva a la conclusión de que Pichulo es el “menos pior”. Mi amigo pareció indicarme su asentimiento con la mirada. Y, usted, caro lector, piense, analice, medite, está en juego el bienestar de Panamá.
Por lo tanto, confunde que el nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) haga declaraciones que parecen destinadas a coartar la cobertura periodística en el Organo Judicial. Y que casi al día siguiente se anuncie un fallo que parece dictar la imprescriptibilidad de muchos crímenes cometidos durante la narcodictadura. Por otro lado, ya se había alborotado el congo debido a un forcejeo entre el contralor y el ex presidente Pérez con base a un presunto enriquecimiento ilícito del último.
Me explico. En todas estas situaciones nunca faltan las referencias a quién fue el ejecutivo que nombró a tales o cuales magistrados; a si el procurador es amigo de la infancia del ex presidente; o a si hay de por medio nexos familiares. Todo esto en el mero inicio de la campaña política relativa a los comicios de mayo de 2004.
Por otra parte, la Presidenta no deja de meter su cuchara y le hace sombra al candidato designado por ella. Su declaración de que Josemigue ganaría las elecciones por más de 100 mil votos, me parecieron totalmente fuera de lugar e indicativas de que se olvida de la imperiosa necesidad de que los ciudadanos palpen y perciban la imparcialidad de todos los funcionarios gubernamentales, principalmente, sin duda, de parte de la presidenta.
Josemigue no se queda atrás. Se hace eco de la acusación de “traidor” que se le ha endilgado a Cuchungo. Sin embargo, confunde recordar que Josemigue apoyó a Alberto Vallarino en contra de Mireya dentro de su partido mireyista, que no arnulfista. Lo que me lleva a sugerirle que no se gane, ni siquiera tangencialmente, la animosidad de su más visible proselitista. Confieso que me confunden todos estos hechos porque me drenan emocionalmente, pues me preocupan los intereses de Panamá.
Siempre me ha parecido que el legislador Cortizo navegaba en dos aguas con la excusa de que es compadre de Martincito -y no olvido que corrió como candidato a primer vicepresidente de éste. Pero casi de repente, aunque era un secreto a voces, Samuel Lewis Navarro renuncia con toda su familia del Partido Solidaridad, que preside su tío, para respaldar a Martincito y posiblemente ser el candidato a primer vicepresidente en su nómina. Bueno, no dudo que aportará mameyes, mas no estoy seguro que votos, porque su participación en política partidista ha sido esporádica.
Le agrego al guacho anterior las rotundas declaraciones de Mireya de que el camino ecológico y la ampliación del Canal van. La primera propuesta está a la espera, supuesta, de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y, la segunda, tiene estudios pendientes, principalmente los de sus costos. Pero, Mireya hace caso omiso de esto con tal de apoyar a su candidato preferido que, después de todo, fue seleccionado por ella.
A pesar de todas las confusiones, permítaseme agregar el tema de la quinta papeleta que, a pesar de ser de vital importancia, parece que los protagonistas políticos principales han engavetado siguiendo la norma reciente de tratar el querer del pueblo de manera despreciativa.
En fin, debo reiterar mi opinión de que los independientes, inclusive aquellos que lo son a pesar de estar inscritos en los partidos existentes, deben cumplir con el sagrado deber de analizar estos hechos, todas estas confusiones para decidir cómo votarán en mayo.
Como le dije ayer a un amigo de muchos años, si tú eres independiente no vas a votar a favor del PRD o el mireyismo, pues ya han probado que no son los más dispuestos a luchar contra la corrupción que nos ahoga a todos.
Hay otro candidato que dice de todo, ya que, como no marca, se puede dar ese lujo. Lo que lleva a la conclusión de que Pichulo es el “menos pior”. Mi amigo pareció indicarme su asentimiento con la mirada. Y, usted, caro lector, piense, analice, medite, está en juego el bienestar de Panamá.