Hesitando
AL ENTERARME que en camino al referéndum, una encuesta autorizada indicaba que el Sí y el No habían bajado y que había subido el de los indecisos, vino a mi mente el verbo hesitar, que el diccionario DRAE, lo define como sinónimo de dudar, vacilar.
Y creo que es lo que está sucediendo con muchas personas que en un momento al escuchar por primera vez el proyecto sobre la ampliación y el tercer juego de esclusas, lo acogieron favorablemente, siempre con la idea de quien sabe poco de la vida íntima del canal y sus operativos y cálculos especializados, con los días, siguiendo la invitación a debatir ampliamente, escuchando exposiciones a favor, propagandas, "too good to be true", y cuestionamientos y foros independientes, y objeciones de gente seria, sin intereses creados, lo que está sucediendo es que hemos entrado en una etapa de "hesitación". Esta palabra viene de " haesitare", latín, que define muy bien cómo nos encontramos, "estar detenido, hallarse parado, atascado, impedido de mover. Hallarse perplejo ante la misma dificultad".
Y es que estudiosos y matemáticos, economistas y profesores de ciencias exactas, conocedores de la geopolítica, la geoeconomía, hacen preguntas sobre ciertos aspectos y las respuestas que sí se dan, no despejan las dudas.
La palabra clave en todas las dudas es que el proyecto es "autofinanciable". Brincan estos personajes ante esta palabra y nos hacen ver que no es así. Y traen a colación el hecho ordinario de toda construcción de que se calcula un precio y a la larga suele ser mayor la realización por esto y lo otro, o porque no se incluyó ++este u otro factor cambiante, aleatorio encarecedor.
Aún recuerdo la rueda de prensa cuando se inauguró el nuevo aeropuerto de Tocumen, en tiempo de los militares, el ingeniero director explicó que los costos se habían disparado y que el precio que en un principio se calculó no fue suficiente. Los interlocutores lo aceptaron tranquilamente. Otros traen a colación lo que está sucediendo con el túnel que comunica Francia con Gran Bretaña, con todas sus vicisitudes y cómo el precio final no tuvo comparación con el inicial presentado. Ultimamente caso de Boston, asimismo. Y son proyectos de nuestro tiempo, no de tiempo pasado.
En cuanto a los aspectos técnicos, entre los técnicos que se entiendan. Lo que resulta casi poético es que nos pongamos a decir que entonces los usuarios pagarán más porque el tránsito será más expedito, ya que preferirán pagar más a estar anclados en la Bahia en espera infinita. Parece una asunción a priori, los usuarios no lo han dicho aún. El aspecto que parece vulnera la confianza es la falta de credibilidad. En este sentido escucho a muchos políticos y no políticos, cuestionan todo basados en la desconfianza que es contagiosa.
Por otro lado, viendo la inversión que se está llevando a cabo en publicidad, con anuncios sumamente detallados, uno piensa que quien arriesga tanto dinero no puede fallar y que el resultado de ese referéndum no puede ser No, ya que la maquinaria aplicada a conseguir el Sí, es arrrolladora. Y si un referéndum anterior falló, éste no puede correr la misma suerte.
En esto, de quién se va a quedar con tanto dinero que va a correr, me parece que, aunque legitima la pregunta, sin embargo aquí cabe aquel dicho cuando discutimos "que nos estamos peleando el cuero antes de cazar al tigre". Por otro lado, cuando adelantamos juicios en contra de los que actualmente manejan el asunto, nos peguntamos qué harías tú que criticas diciendo que esa plata se la van a llevar para su casa, qué harías tú en su caso y en sus puestos, te portarías transparente o procederías de la misma manera que criticas por aquello de ¿tú no vas ser el más tonto? Entonces, para qué discutir tanto sobre eso.
Se dice que Costa Rica, más pequeño en territorio, no tiene canal y sin embargo tiene un PIB mayor que Panamá y exporta más que Panamá y nos lleva a recordar que Panamá es más que un canal, como se ha dicho y como es en verdad.
Estos interrogantes y otros muchos que salen a flote cada día, son los que tienen a muchas personas en esa actitud de Hesitación.
Finalmente, es necesario aclarar que los funcionarios de la SBP que supervisaron los bancos oficiales sólo pueden realizar aquello que la Ley les permite y su trabajo eficiente, profesional y dedicado, consta en los archivos de la Institución y de los bancos.
Por lo expresado, craso error comete, quien a sabiendas o por desconocimiento, pretende confundir a la población, sobre temas pasados que deslinda el Ministerio Público y que nada tienen que ver con la Superintendencia de Bancos de Panamá.
Panamá América insistió en consultar al municipio, una vez en la ATTT se nos informó que esta entidad es la responsable.
La respuesta, una vez más, fue que eso no les compete y que esta responsabilidad es exclusiva de la ATTT.
Las nomenclaturas son los instrumentos de orientación que permiten ordenar de una forma sistemática y clara, las clasificaciones territoriales de un lugar.
En la ciudad capital, los panameños se guían por s nombres costumbristas, como el caso de la Tumba Muerto, que oficialmente es Ave. Ricardo J. Alfaro. Inclusive los buses de la ruta se identifican como Tumba Muerto.
Y creo que es lo que está sucediendo con muchas personas que en un momento al escuchar por primera vez el proyecto sobre la ampliación y el tercer juego de esclusas, lo acogieron favorablemente, siempre con la idea de quien sabe poco de la vida íntima del canal y sus operativos y cálculos especializados, con los días, siguiendo la invitación a debatir ampliamente, escuchando exposiciones a favor, propagandas, "too good to be true", y cuestionamientos y foros independientes, y objeciones de gente seria, sin intereses creados, lo que está sucediendo es que hemos entrado en una etapa de "hesitación". Esta palabra viene de " haesitare", latín, que define muy bien cómo nos encontramos, "estar detenido, hallarse parado, atascado, impedido de mover. Hallarse perplejo ante la misma dificultad".
Y es que estudiosos y matemáticos, economistas y profesores de ciencias exactas, conocedores de la geopolítica, la geoeconomía, hacen preguntas sobre ciertos aspectos y las respuestas que sí se dan, no despejan las dudas.
La palabra clave en todas las dudas es que el proyecto es "autofinanciable". Brincan estos personajes ante esta palabra y nos hacen ver que no es así. Y traen a colación el hecho ordinario de toda construcción de que se calcula un precio y a la larga suele ser mayor la realización por esto y lo otro, o porque no se incluyó ++este u otro factor cambiante, aleatorio encarecedor.
Aún recuerdo la rueda de prensa cuando se inauguró el nuevo aeropuerto de Tocumen, en tiempo de los militares, el ingeniero director explicó que los costos se habían disparado y que el precio que en un principio se calculó no fue suficiente. Los interlocutores lo aceptaron tranquilamente. Otros traen a colación lo que está sucediendo con el túnel que comunica Francia con Gran Bretaña, con todas sus vicisitudes y cómo el precio final no tuvo comparación con el inicial presentado. Ultimamente caso de Boston, asimismo. Y son proyectos de nuestro tiempo, no de tiempo pasado.
En cuanto a los aspectos técnicos, entre los técnicos que se entiendan. Lo que resulta casi poético es que nos pongamos a decir que entonces los usuarios pagarán más porque el tránsito será más expedito, ya que preferirán pagar más a estar anclados en la Bahia en espera infinita. Parece una asunción a priori, los usuarios no lo han dicho aún. El aspecto que parece vulnera la confianza es la falta de credibilidad. En este sentido escucho a muchos políticos y no políticos, cuestionan todo basados en la desconfianza que es contagiosa.
Por otro lado, viendo la inversión que se está llevando a cabo en publicidad, con anuncios sumamente detallados, uno piensa que quien arriesga tanto dinero no puede fallar y que el resultado de ese referéndum no puede ser No, ya que la maquinaria aplicada a conseguir el Sí, es arrrolladora. Y si un referéndum anterior falló, éste no puede correr la misma suerte.
En esto, de quién se va a quedar con tanto dinero que va a correr, me parece que, aunque legitima la pregunta, sin embargo aquí cabe aquel dicho cuando discutimos "que nos estamos peleando el cuero antes de cazar al tigre". Por otro lado, cuando adelantamos juicios en contra de los que actualmente manejan el asunto, nos peguntamos qué harías tú que criticas diciendo que esa plata se la van a llevar para su casa, qué harías tú en su caso y en sus puestos, te portarías transparente o procederías de la misma manera que criticas por aquello de ¿tú no vas ser el más tonto? Entonces, para qué discutir tanto sobre eso.
Se dice que Costa Rica, más pequeño en territorio, no tiene canal y sin embargo tiene un PIB mayor que Panamá y exporta más que Panamá y nos lleva a recordar que Panamá es más que un canal, como se ha dicho y como es en verdad.
Estos interrogantes y otros muchos que salen a flote cada día, son los que tienen a muchas personas en esa actitud de Hesitación.
Finalmente, es necesario aclarar que los funcionarios de la SBP que supervisaron los bancos oficiales sólo pueden realizar aquello que la Ley les permite y su trabajo eficiente, profesional y dedicado, consta en los archivos de la Institución y de los bancos.
Por lo expresado, craso error comete, quien a sabiendas o por desconocimiento, pretende confundir a la población, sobre temas pasados que deslinda el Ministerio Público y que nada tienen que ver con la Superintendencia de Bancos de Panamá.
Panamá América insistió en consultar al municipio, una vez en la ATTT se nos informó que esta entidad es la responsable.
La respuesta, una vez más, fue que eso no les compete y que esta responsabilidad es exclusiva de la ATTT.
Las nomenclaturas son los instrumentos de orientación que permiten ordenar de una forma sistemática y clara, las clasificaciones territoriales de un lugar.
En la ciudad capital, los panameños se guían por s nombres costumbristas, como el caso de la Tumba Muerto, que oficialmente es Ave. Ricardo J. Alfaro. Inclusive los buses de la ruta se identifican como Tumba Muerto.