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Hidroeléctricas irreguladas


Al no necesitar combustibles, las hidroeléctricas pueden generar energía eléctrica a menos de la mitad del costo que la generada por las plantas termoeléctricas, aún si el precio del petróleo fuera mínimo.

Desafortunadamente, después de la privatización del IRHE, las grandes hidroeléctricas en Panamá venden su electricidad al mismo precio, incluyendo alzas y bajas, que la producida por las termoeléctricas. Un mito acerca de ellas es que son “más limpias” que las plantas termoeléctricas, quizá porque no contaminan el aire en forma visible; pero sí lo contaminan con gas metano resultante de la descomposición de la vegetación sumergida en el agua, lo que también aumenta el efecto invernadero del planeta. Entre otros perjuicios, reducen la variedad y cantidad de peces en el agua, inundan tierras generalmente fértiles y despojan de sus hogares y medios de subsistencia a humanos y animales.

Para una mayor documentación de una situación muy semejante a la panameña, recomiendo la investigación del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Sao Paulo, Brasil, “Impasses and controversies of hydroelectricity”, escrita por Célio Bermann y disponible en: http://www.scielo.br/pdf/ea/v21n59/en_a10v2159.pdf

De seguir empeorando el efecto invernadero, el nivel del mar seguirá subiendo; y una de las gravísimas consecuencias es que desaparecerá el archipiélago de Kuna Yala. Entonces, ¿qué “inversionistas” van a reparar semejante daño? ¿Es eso lo que queremos dejarle a nuestros descendientes? ¿O será que todavía pensamos que “les toca a otros” impedir dicho desastre?

Una indiscutible ventaja de las hidroeléctricas es que fácilmente pueden variar la cantidad de energía eléctrica que producen, ya que para esto sólo se requiere variar el caudal de agua que fluye a través de ellas. Precisamente, la energía producida por la hidroeléctrica del Bayano desde un principio se utilizó principalmente para cubrir cualesquiera aumentos de demanda por encima de la “demanda constante”, también llamada “demanda base”.

Hoy día, aproximadamente el 60% de la energía eléctrica consumida en Panamá proviene de hidroeléctricas que en nada abaratan la electricidad; de modo que ya tenemos instalada una capacidad de energía hidroeléctrica suficiente para cubrir, durante varias décadas, los “picos” descritos arriba. Por otro lado, las plantas eléctricas eólicas y solares ya producen energía al mismo costo que las plantas termoeléctricas, por lo que muchos países grandes, como Inglaterra, y minúsculos como Bonaire, están trabajando para que en 2020 la mayor parte de su energía base sea generada utilizando estas tecnologías modernas que no producen ninguna contaminación. Como resultado, en esta década la instalación mundial de plantas eólicas y solares ha estado creciendo exponencialmente.

Mientras nuestros gobernantes permitan que los dueños de hidroeléctricas cobren la electricidad que producen al precio que les plazca, algunos seguirán promoviendo dichos proyectos; pero, el día que se percaten que la calidad de vida de todos es más importante que la fortuna de unos pocos, las nuevas tecnologías harán realidad nuestro mayor bienestar.

101 años de Panamá América

 
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