Honduras: un mes
El domingo 28 de junio las FFAA de Honduras deportaron al presidente constitucional Zelaya, quien seria remplazado por el presidente del congreso Micheletti.
Los poderes judicial, legislativo, militar y mediático se alinearon con el nuevo gobierno, el cual, sin embargo, se ha convertido en el más aislado internacionalmente del mundo. Ningún país les reconoce y la OEA les ha suspendido.
Durante un mes Honduras ha conocido constantes manifestaciones y huelgas que piden la restitución de Zelaya, aunque estas no han tenido tan gran contundencia.
El nuevo régimen ha implementado marchas para que le apoyen y estados de emergencia. La sangre ya ha empezado a correr, aunque son pocos aun los muertos.
Negociaciones entre el presidente depuesto y el entrante se han dado en Costa Rica.
El primer punto para llegar a un acuerdo, según el mediador Arias, pasa por que Zelaya sea restablecido en el cargo.
Zelaya se ha apostado en el lado nicaragüense de la frontera con Honduras, desde donde insta a sus partidarios del otro lado del borde a levantarse pacíficamente.
Tanto Zelaya como Micheletti son miembros del mismo partido liberal y ambos buscan evitar una confrontación social, la cual les rebasaría.
Micheletti, mientras tanto, anuncia que podría salir de palacio, pero que debe consultar al congreso y a la judicatura, quienes solo quisiesen aceptar que Zelaya retornase al gobierno, pero sin poder, por poco tiempo y renunciando a querer una nueva constituyente.