Hong Kong 2005, OMC y TLC
LA GLOBALIZACIÓN gozará de simpatía si promueve elementos importantes del derecho y justicia social, haciéndola más acorde a la realidad de cada país, más aún cuando la atención prioritaria hasta ahora se ha centrado en la OMC, la cual dirige el comercio internacional, administra los tratados de libre comercio, y resuelve disputas comerciales entre las naciones miembros. Asimismo, el alcance fue ampliado para cubrir el comercio en servicios, mercancías -incluyendo protección a los derechos de propiedad intelectual. La OMC y la globalización buscan eliminar todos los obstáculos al comercio, porque la prontitud es el alma de los negocios, con el fin de lograr un mercado libre global.
El alcance de la globalización es allende del libre comercio, porque afecta variables que rara vez se resguardan luego de su concretización, verbigracia, la ecología, el desarrollo del ambiente, y la seguridad alimenticia. Entonces, ¿cuáles son los verdaderos beneficios y costos de la globalización de la economía, en término económicos, para la sociedad y el mundo en general?
La aldea global está interrelacionada e interconectada, incluyendo los componentes humanos, biológicos, orgánicos o inorgánicos. Es decir, la raza humana se vincula globalmente, en la naturaleza y tecnología, moviéndose hacia una membresía planetaria, con conocimientos que no están al alcance de todos, aunque conocidos por todo. Como resultado, el comercio internacional se ha incrementado dramáticamente en las últimas décadas, bajo el GATT y la OMC. Los problemas en cualquier parte de la comunidad económica mundial, Japón y Argentina como ejemplos recientes, crean inconvenientes para otras naciones.
Por tanto, los pueblos deben tener el derecho y la responsabilidad de escoger. Así, podemos si queremos, mantener aquellos aspectos locales y nacionales de nuestra economía que son necesarios para proteger nuestros recursos y ciudadanos de la explotación, carencias, y amenazas. En una verdadera economía global, las fronteras políticas y sociales que ahora resisten tal usufructo económico, podrían ya no existir. Cada nación tiene la oportunidad de mantener las fronteras hasta donde sea necesario para proteger los recursos y su gente de la explotación económica y de la inseguridad alimenticia. Nuevamente, esta es la esencia de la Globalización, ¿Cuáles son los beneficios, amenazas y costos de remover las fronteras económicas entre las naciones, para crear una sola economía global?
El comercio mundial debe ser fluido, libre; pero esencialmente justo. Las fronteras erigidas por causas naturales, definen la forma o estructura de aquellas cosas que amparan la vida como luz solar, aire, agua, suelo; delimitando la estructura de las cosas vivas. Por ello, la diversidad es necesaria para la resistencia, tonicidad y regeneración. Sin ella, sin fronteras, la naturaleza no podría sostener la vida.
Las fronteras políticas y culturales son aquellas que definen las "comunidades" de gente, incluyendo ciudades, Estados y naciones, facilitando las relaciones entre la gente dentro de esas fronteras, manteniendo algún sentido de identidad y diversidad.
Con algunas notables excepciones (Unión Europea y otros ), las fronteras económicas, al menos durante el último siglo, han sido las mismas que las fronteras políticas de las naciones. Históricamente, la diversidad económica entre las naciones ha sido considerada un medio necesario de asegurar alternativa y oportunidad, necesariamente por salud, crecimiento, tolerancia, y seguridad de la economía en el largo plazo. Esto es diversificación, evitando poner los huevos económicos en la misma canasta.
Entonces, ¿por qué el afán ahora de las potencias económicas de poner todos los huevos económicos en la jurisdicción de la OMC? Pensamos que quizás hay una mayor motivación momentánea por consideraciones económicas de corto plazo, que opacan consideraciones de largo plazo relacionadas con las preocupaciones por la cultura humana, el medio ambiente, y la seguridad alimenticia. Al respecto, aparentemente algunas naciones han sido mal orientadas por las políticas de globalizar el comercio.
La OMC debe permitir a los productores más eficientes en el mundo producir las mercancías y servicios, resultando en un menor costo para los consumidores. Ejemplo, un agricultor puede ser más eficiente en un cultivo, digamos soya, y otro productor más eficiente en otro producto, digamos pollos. Aun cuando uno de los agricultores sea mejor productor de ambos, el otro agricultor tendrá ventaja "comparativa" en producir uno o el otro. Los dos agricultores tendrán que sacrificar menos de un producto por cada unidad del otro. Si los dos comerciantes ganan de la especialización y el comercio, ¿qué empaña el "libre comercio"? Los problemas aparecen porque el libre comercio de dos individuos independientes, en el contexto de hace un siglo, no refleja con precisión la realidad del comercio entre las naciones del siglo 21, en particular naciones en vía de desarrollos.
El comercio es realmente libre solo si las dos partes son libres de no comerciar o comerciar en lo que beneficie, siendo esta última como nosotros lo entendemos. Los participantes en el "libre comercio" deben tener una relación interdependiente, implicando que depende del uno al otro por elección, no por necesidad.. Si una parte es dependiente de la otra, la primera podría no tener elección, y haría lo que fuese necesario para mantener la relación. Bajo tales circunstancias, sentimos que las relaciones deben formarse solamente si ellas son beneficiosas para las dos partes y continuaran existiendo hasta tanto se mantengan beneficiosas para ambos.
Hoy existe la contingencia de forzar a las naciones más débiles para formar relaciones de comercio dependientes, con el fin de crear situaciones donde aquellas no son libres de elegir que no comerciar. El comercio bajo condiciones de restricción, no es libre comercio. ¿Qué deseo incentivar con lo expuesto hasta aquí? La macroeconomía en una nación dependiente penden en gran medida del resultado económico de ese libre comercio; lo cual involucra variables no contempladas plenamente en las negociaciones, ejemplo, el monto de la deuda, el impacto en la seguridad alimenticia, el impacto ecológico de la transformación, la transparencia de la información en el comercio, la sostenibilidad de los recursos naturales, entre muchas.
El libre comercio debe buscar un beneficio tangible para los consumidores, que los recursos de las naciones más débiles sean desarrollados en lugar de ser explotados. De lo contrario, La gente tendrá menores oportunidades para desarrollar su país después del comercio, que antes de este. Los explotadores conocen las consecuencias, pero los explotados quizás no. El comercio desinformado no es "libre comercio". Otro aspecto importante, es la seguridad alimenticia de los países. Imagínense que nos especializamos en una serie de productos, y en los que no, quedamos sujeto por razones que escapan a nuestra capacidad, a un cartel de países productores de pollo, o de arroz.
Se me ocurre que existe una majestad representada por cada pueblo, que incluye los agentes sociales, a quienes se deben respetar porque es la manifestación de la voluntad popular. Un pueblo grande, que no asiste a las negociaciones pero es quien confiere clamorosamente su representación. En nuestro caso, lo mejor y lo más numeroso de Panamá les dará a los negociadores el apoyo y la confianza necesaria, y les acompañará en espíritu, proporcionándoles la fuerza del número y la certidumbre de su derecho. Deben preocuparse por una negociación excelente, para obtener un tratado atractivo; y deben ser prudentes para identificar los males remotos y evitarlos. De lo contrario, el futuro de nuestro país dependerá de una ley cuyo significado no prevemos ahora, por la carencia de planificación. Debemos ser fuertes negociando para controlar los acontecimientos y evitar sufrirlos por ser una nación pequeña. Se nos dice que con los TLC estamos construyendo el futuro, a muchos nos compensará conocer que el futuro hace algo por nuestros países.
jacha@sinfo.net
El alcance de la globalización es allende del libre comercio, porque afecta variables que rara vez se resguardan luego de su concretización, verbigracia, la ecología, el desarrollo del ambiente, y la seguridad alimenticia. Entonces, ¿cuáles son los verdaderos beneficios y costos de la globalización de la economía, en término económicos, para la sociedad y el mundo en general?
La aldea global está interrelacionada e interconectada, incluyendo los componentes humanos, biológicos, orgánicos o inorgánicos. Es decir, la raza humana se vincula globalmente, en la naturaleza y tecnología, moviéndose hacia una membresía planetaria, con conocimientos que no están al alcance de todos, aunque conocidos por todo. Como resultado, el comercio internacional se ha incrementado dramáticamente en las últimas décadas, bajo el GATT y la OMC. Los problemas en cualquier parte de la comunidad económica mundial, Japón y Argentina como ejemplos recientes, crean inconvenientes para otras naciones.
Por tanto, los pueblos deben tener el derecho y la responsabilidad de escoger. Así, podemos si queremos, mantener aquellos aspectos locales y nacionales de nuestra economía que son necesarios para proteger nuestros recursos y ciudadanos de la explotación, carencias, y amenazas. En una verdadera economía global, las fronteras políticas y sociales que ahora resisten tal usufructo económico, podrían ya no existir. Cada nación tiene la oportunidad de mantener las fronteras hasta donde sea necesario para proteger los recursos y su gente de la explotación económica y de la inseguridad alimenticia. Nuevamente, esta es la esencia de la Globalización, ¿Cuáles son los beneficios, amenazas y costos de remover las fronteras económicas entre las naciones, para crear una sola economía global?
El comercio mundial debe ser fluido, libre; pero esencialmente justo. Las fronteras erigidas por causas naturales, definen la forma o estructura de aquellas cosas que amparan la vida como luz solar, aire, agua, suelo; delimitando la estructura de las cosas vivas. Por ello, la diversidad es necesaria para la resistencia, tonicidad y regeneración. Sin ella, sin fronteras, la naturaleza no podría sostener la vida.
Las fronteras políticas y culturales son aquellas que definen las "comunidades" de gente, incluyendo ciudades, Estados y naciones, facilitando las relaciones entre la gente dentro de esas fronteras, manteniendo algún sentido de identidad y diversidad.
Con algunas notables excepciones (Unión Europea y otros ), las fronteras económicas, al menos durante el último siglo, han sido las mismas que las fronteras políticas de las naciones. Históricamente, la diversidad económica entre las naciones ha sido considerada un medio necesario de asegurar alternativa y oportunidad, necesariamente por salud, crecimiento, tolerancia, y seguridad de la economía en el largo plazo. Esto es diversificación, evitando poner los huevos económicos en la misma canasta.
Entonces, ¿por qué el afán ahora de las potencias económicas de poner todos los huevos económicos en la jurisdicción de la OMC? Pensamos que quizás hay una mayor motivación momentánea por consideraciones económicas de corto plazo, que opacan consideraciones de largo plazo relacionadas con las preocupaciones por la cultura humana, el medio ambiente, y la seguridad alimenticia. Al respecto, aparentemente algunas naciones han sido mal orientadas por las políticas de globalizar el comercio.
La OMC debe permitir a los productores más eficientes en el mundo producir las mercancías y servicios, resultando en un menor costo para los consumidores. Ejemplo, un agricultor puede ser más eficiente en un cultivo, digamos soya, y otro productor más eficiente en otro producto, digamos pollos. Aun cuando uno de los agricultores sea mejor productor de ambos, el otro agricultor tendrá ventaja "comparativa" en producir uno o el otro. Los dos agricultores tendrán que sacrificar menos de un producto por cada unidad del otro. Si los dos comerciantes ganan de la especialización y el comercio, ¿qué empaña el "libre comercio"? Los problemas aparecen porque el libre comercio de dos individuos independientes, en el contexto de hace un siglo, no refleja con precisión la realidad del comercio entre las naciones del siglo 21, en particular naciones en vía de desarrollos.
El comercio es realmente libre solo si las dos partes son libres de no comerciar o comerciar en lo que beneficie, siendo esta última como nosotros lo entendemos. Los participantes en el "libre comercio" deben tener una relación interdependiente, implicando que depende del uno al otro por elección, no por necesidad.. Si una parte es dependiente de la otra, la primera podría no tener elección, y haría lo que fuese necesario para mantener la relación. Bajo tales circunstancias, sentimos que las relaciones deben formarse solamente si ellas son beneficiosas para las dos partes y continuaran existiendo hasta tanto se mantengan beneficiosas para ambos.
Hoy existe la contingencia de forzar a las naciones más débiles para formar relaciones de comercio dependientes, con el fin de crear situaciones donde aquellas no son libres de elegir que no comerciar. El comercio bajo condiciones de restricción, no es libre comercio. ¿Qué deseo incentivar con lo expuesto hasta aquí? La macroeconomía en una nación dependiente penden en gran medida del resultado económico de ese libre comercio; lo cual involucra variables no contempladas plenamente en las negociaciones, ejemplo, el monto de la deuda, el impacto en la seguridad alimenticia, el impacto ecológico de la transformación, la transparencia de la información en el comercio, la sostenibilidad de los recursos naturales, entre muchas.
El libre comercio debe buscar un beneficio tangible para los consumidores, que los recursos de las naciones más débiles sean desarrollados en lugar de ser explotados. De lo contrario, La gente tendrá menores oportunidades para desarrollar su país después del comercio, que antes de este. Los explotadores conocen las consecuencias, pero los explotados quizás no. El comercio desinformado no es "libre comercio". Otro aspecto importante, es la seguridad alimenticia de los países. Imagínense que nos especializamos en una serie de productos, y en los que no, quedamos sujeto por razones que escapan a nuestra capacidad, a un cartel de países productores de pollo, o de arroz.
Se me ocurre que existe una majestad representada por cada pueblo, que incluye los agentes sociales, a quienes se deben respetar porque es la manifestación de la voluntad popular. Un pueblo grande, que no asiste a las negociaciones pero es quien confiere clamorosamente su representación. En nuestro caso, lo mejor y lo más numeroso de Panamá les dará a los negociadores el apoyo y la confianza necesaria, y les acompañará en espíritu, proporcionándoles la fuerza del número y la certidumbre de su derecho. Deben preocuparse por una negociación excelente, para obtener un tratado atractivo; y deben ser prudentes para identificar los males remotos y evitarlos. De lo contrario, el futuro de nuestro país dependerá de una ley cuyo significado no prevemos ahora, por la carencia de planificación. Debemos ser fuertes negociando para controlar los acontecimientos y evitar sufrirlos por ser una nación pequeña. Se nos dice que con los TLC estamos construyendo el futuro, a muchos nos compensará conocer que el futuro hace algo por nuestros países.
jacha@sinfo.net