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Honorables restaurantes ocasionan molestias en calle 42


Residentes de calle 42 Bella Vista están molestos ante la proliferación de bares y restaurantes que funcionan como discotecas y lugares para conciertos de música rock, los que molestan a los habitantes de esta calle, quienes aseguraron no dormir desde que estos establecimientos iniciaron operaciones.
En el lugar operan varios sitios que en sus anuncios aseguran ser restaurantes, bares, parrilladas, etc. Pero no discotecas o sitio para conciertos de rock, entre estos establecimientos se encuentran, Casa Antigua, El Livin, Boleros.
Uno de los residentes de esta calle, Eric Lombardo, quien reside en la casa exactamente al lado del local denominado El Livin, separados por escasos dos metros, junto a su padre de 84 años de edad y su madre de edad avanzada, dijo que en primera instancia estos locales están ubicados en sitios residenciales donde en sus alrededores funcionan además varias escuelas, iglesias, universidades y por ende estos sitios están en lugar donde no es permitido que operen esta clase de establecimientos.
Lombardo aseguró que dos de estos establecimientos, Casa Antigua y El Livin son de propiedad de los representantes Julio Crespo de Bella Vista y Víctor Juliao, de Pueblo Nuevo, los que a su juicio no están dando el mejor ejemplo a la comunidad que es supuestamente a quien se deben.
"En esta calle hay familias que tienen hasta 30 años de residir aquí, la mayoría son de la tercera edad y alegremente vienen estos señores e instalan este tipo de negocios afectando a terceras personas", dijo.


Sostuvo que uno de los últimos acontecimientos molestosos fue la celebración del cumpleaños del representante Crespo en Casa Antigua, en el que no faltaron los fuegos artificiales que hicieron explotar a altas horas de la noche, provocando que los moradores del sector se despertaran a esa hora.
"El representante de este corregimiento, Julio Crespo se ha desentendido de este problema porque se ha convertido en juez y parte. Nosotros como afectados acudimos a la junta comunal, la que él preside y el problema lo remite a la corregiduría y de esta instancia vuelven y nos mandan a la junta y nadie quiere atender debidamente el caso, se tiran la pelota unos a otros y es entendible porque Crespo es juez y parte en este problema", señaló.
Lombardo agregó que han llevado este dilema a diversas instancias gubernamentales en aras de buscarle una pronta solución y ni la junta comunal, corregiduría, Alcaldía de Panamá, Defensoría del Pueblo, Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Ministerio de Salud y el legislador del ese circuito, José Isabel Blandón han hecho nada por subsanar esta anomalía.
"Son tan cobardes que a nosotros los vecinos no nos ocultan que son los dueños de los restaurantes bares, pero cuando llegan los medios de comunicación social lo niegan", indicó.
Sostuvo que como si fuera poco tienen que soportar la llegada de los conocidos "bien cuida"os", los que se dedican a decir toda clase de obscenidades. En varias ocasiones precisó ha tenido que recoger pases de cocaína de su jardín supuestamente arrojados por los asistentes a estos establecimientos. Sin obviar que se sientan en su cerca y estacionan los autos en las aceras de esta calle y las trifulcas que nunca faltan en este tipo de establecimientos.
Por su parte, la señora Milagros de Ros-zanet, quien aseguró ser jubilada junto a su esposo, dijo que antes de que se instalara el restaurante Casa Antigua, se acercó al representante Crespo para consultarle si era uno de los propietarios del local a los que le dijo que sí y de paso dejarle sentada su preocupación por la instalación de un restaurante en el lugar por los olores y los desperdicios que de estos negocios emanan y por ende la proliferación de alimañas.
"Para mi sorpresa estabamos preocupados por el restaurante y resulta que el negocio ahora se ha convertido en discoteca, donde en horas de la noche hacen hasta fiestas, porque el local inclusive lo alquilan para esta actividad.
Aseguró que cuando hay demasiados escándalos se ve en la necesidad de llamar o acercarse al establecimiento para pedirles que bajen el volumen que no los dejan dormir.
Por otro lado, Ana Ríos detalló que tiene los mismos problemas que Ros-zanet, sin embargo, además debe soportar los humos que emanan de las chimeneas y extractores del local, los que llegan a su residencia.
"Es lamentable que el representante de Bella Vista esté dando este ejemplo a sus colegas y a la comunidad, ante esto nos preguntamos, con qué autoridad el puede llamarle la atención a otros dueños de establecimientos, si es el primero en infringir los reglamentos que rigen estos negocios", precisó.
Mientras que María Cristina de Barnett, quien junto a su esposo son los propietarios del edificio Dalisa, ubicado al lado del restaurante Boleros, de la otra acera de calle 42 que pertenece a Calidonia (calle 42 divide Bella Vista de Calidonia) indicó que este local funciona como bar y restaurante, donde se desarrollan eventos con música en vivo.
Acotó que los residentes del edificio que es de cuatro pisos han optado por deshabitarlo por el constante bullicio que se origina en el mencionado local.
La afectada mostró documentación que demuestran que estudios de decibeles entre las 11:00 y 1:00 de la madrugada, evidenciaban que los niveles estaban muy por encima de lo permitido por las normas alcaldicias que rigen este punto.
Los niveles permitidos por el Decreto Ejecutivo No. 150 del 19 de febrero de 1971, establece que de 7:00 de la mañana a 6:00 de la tarde los niveles tendrán un máximo de 50 decibelímetros y de 6:00 de la tarde a 7:00 de la mañana será de 30 decibelímetros, y en el caso de los estudios en el edificio Dalisa superaban en sus momentos más críticos los 73.5 decibelímetros.
Cabe señalar que regula los ruidos que producen los establecimientos de expendio de bebidas alcohólicas y en su artículo 6 establece que "la música que se ejecute en establecimientos comerciales con el objeto de patrocinar la venta de instrumentos de música grabada o de aparatos sonoros, o para otros fines deberá tocarse con dispositivo de aislamiento, de manera que no se pueda oír desde el exterior".
Añade que "los aparatos automáticos de reproducción de música, instalados en cantinas o lugares públicos abiertos o cerrados, podrán funcionar sin sistema de aislamiento, siempre que se les regule de manera permanente para tocar, sin que perturbe al vecindario".
Ante estos señalamientos, El Panamá América abordó al representante Crespo quien señaló que en diversas oportunidades se ha reunido con parte de las personas afectadas, sin embargo, hasta la fecha no se logra una solución al problema.
El edil detalló que calle 42 tiene una zonificación que implica que allí se puede tener todo tipo de negocios, respetando todas las normas legales vigentes.
Explicó que las quejas contra Casa Antigua son infundadas puesto que, han cumplido con las normas existentes para que este establecimiento opere.
Al ser preguntado acerca de ser juez y parte en este caso, evadiendo la pregunta dijo que él no es el propietario directo de Casa Antigua, sin embargo, los afectados aseguran que ante ellos si ha dicho en diversas oportunidades que ese (Casa Antigua) es su establecimiento.
El edil reveló que se espera que por lo menos se instalen dos restaurantes más en la mencionada calle.
Acerca de la posibilidad de cerrar estos establecimientos y acabar con el dilema, el representante señaló que él no tiene la autoridad para cerrar un negocio, en Bella Vista.
Ante las posiciones existentes Crespo le hizo un llamado a las partes involucradas en este problema para que se reúnan y se busquen la manera de solucionarlo.
Se trató de entrevistar al representante, Víctor Juliao, a quien los afectados señalan como uno de los propietarios del restaurante El Livin, pero no devolvió las llamadas que se le hicieron a su teléfono celular.

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