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Huecos en oferta


La temporada navideña se caracteriza por la proliferación de ofertas de todo tipo, tanto en el comercio como en la industria. Tal fenómeno obedece a la oportunidad de compra que tiene la ciudadanía con la repartición de ahorros, el pago del décimo tercer mes y de las bonificaciones que algunas empresas e instituciones otorgan a sus empleados.
Sin embargo, estas líneas se refieren a la cantidad de huecos que encontramos en las distintas vías de comunicación terrestre, especialmente la Boyd Roosevelt o Transístmica, que desde las Cumbres hasta el mismo Colón, ofrece una variedad de ellos jamás vista en ese tramo vehicular.
Los hay de todo tipo de huecos, de distintos tamaños y peligrosidad. Los conductores y usuarios regulares de la vía, muestran pericia desquitando uno para caer en dos o tres, que le causan mayor daño al automóvil.
Pareciera que las autoridades a quienes les corresponde al mantenimiento de esa importante vía, no visitan la ciudad de Colón, al menos por vía terrestre. Sospecho que lo hacen por ferrocarril o en helicóptero, en avioneta o por el Canal, porque de otra forma hubiesen observado las maniobras que cualquier conductor debe hacer para llegar con vida a su destino.
En algunas partes del trayecto se observan huecos con signos de haber sido atendidos en algún momento, pero con trabajo tan pésimo, que en vez de remediar el mal, ahora resulta agravado. Si como se pregona queremos ayudar a la Zona Libre de Colón, el aislamiento que causa el mal estado de la ruta es una muestra de la postergación en la atención de este asunto, cuya solución de alguna forma representa una contribución no sólo para dicha zona, sino para el resto de la provincia.
Hemos mantenido conversación con directivos del Ministerio de Obras Públicas que carecen de equipos y recursos, cuyo único soporte es el entusiasmo y conocimiento que tienen de la gravedad del problema, sin que puedan aliviar la situación, pese a su interés de cumplir sus funciones.
Apuesto por Colón en estos momentos. Pero su mejoría no será posible si postergamos la reparación de la vía que conduce a esa ciudad, si no mejoramos los caminos vecinales de la provincia y si mostramos impotencia para resolver este primordial asunto para esa región.
Ya los accidentes con sus secuelas de heridos y hasta muertos, a causa del mal estado de la vía, han sido noticia en los medios de comunicación. Es urgente que se haga un plan de urgencia y se destinen los recursos a la Dirección Regional del MOP, para que inicie un agresivo plan de mantenimiento a los caminos de producción, unido al trabajo simultáneo que debe hacerse para recuperar la vía transistmica, que hoy presenta un estado desastroso, lo que ahuyenta al visitante.
Que esta oferta de huecos que exhibimos a lo largo de esa importante vía llame la atención de las más altas autoridades del MOP.
Así como los juguetes, los muebles y los artefactos eléctricos se ofrecen para agotar la existencia en sus almacenes, terminemos con los huecos y no dejemos ninguno de muestra, porque quizás el próximo año tendremos otros mejorados, más grandes y en otros lugares donde ahora no existen.
Colón no necesita oferta de este tipo, ya que con el desempleo, el cierre de calles, la falta de viviendas, los caminos intransitables y otras calamidades, los huecos sobran y parece que no tienen demanda, por lo que es mejor retirar esta oferta. El MOP tiene la palabra.

101 años de Panamá América

 
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