Hugo Chvez, espejismo y contradicción
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, no tiene asesores ni amigos para consultar sus pasos a dar o es demasiado soberbio para escucharlos. Constituye en carne y hueso la antítesis de lo que fue y pensó el Libertador Simón Bolívar, razón por la cual no se puede creer en su tan decantado sentir bolivariano.
En su mensaje al Congreso de Angostura, Simón Bolívar se pronunció contra la reelección. No obstante, Chávez se hizo reelegir. Bolívar dijo: "Tan tirano es el gobierno democrático, absoluto como un déspota". Chávez se ha hecho otorgar por una asamblea sumisa y entreguista, poderes extraordinarios para gobernar mediante decretos-leyes. Ahora, el Estado es él. Bolívar dijo: "Todos pueden, y están obligados a someter sus opiniones, sus temores y deseos a los que hemos constituido para curar la sociedad enferma de turbación y flaqueza". No obstante, Chávez cerró una televisora.
Desde el siglo VI, Justiniano, emperador de Roma y Constantinopla, ordenó redactar un código que lleva su nombre y resultó ser tan útil y efectivo que lo hizo famoso. Allí se dice lo siguiente. "Quien mal usa de su poder, debe ser privado de el". (Libro I, título IVX Ley Ia.).
Simón Bolívar, llegó a decir: "Infeliz del Magistrado que, autor de las calamidades o crímenes de su patria se ve forzado a defenderse ante el tribunal del pueblo de las acusaciones que sus conciudadanos dirigen contra su conducta".