IDAAN y Ente Regulador
En esta misma columna se ha dicho que la incorporación de empresas privadas para la prestación de servicios que actualmente presta el IDAAN es imprescindible. Sin embargo, los líderes políticos actuales, tanto de gobierno como de oposición, han preferido acomodar a la opinión pública en vez de orientarla para convencerla que es en los mejores intereses del país que los servicios de agua y alcantarillados estén en manos privadas sujetas a estricta regulación gubernamental.
Ante esta realidad, se está promoviendo una reforma integral del régimen legal que regula la operación, funcionamiento y administración del IDAAN para garantizarle independencia del resto del gobierno y de los gobernantes de turno. En cuanto a esta propuesta, se ha advertido que, salvo por la Autoridad del Canal, ninguna institución pública (incluyendo entidades independientes como la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), la Comisión de la Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC)) goza de niveles de independencia que se aspiran para el IDAAN.
El Ing. Laurencio Guardia, recientemente nombrado para dirigir el IDAAN durante este nuevo período de transición, esta vez con miras a crear una institución pública eficiente y efectiva, hace bien en tomar medidas concretas tales como limpiar sus cuentas y suspender el servicio a los morosos. Sin embargo, el Ing. Guardia debe reconocer que su institución está sujeta a la regulación del Ente Regulador. Eso significa que tiene que someter sus programas a dicha institución para su aprobación y supervisión como cualquier agente económico que presta servicios públicos. A la postre, la participación del Ente Regulador, con personal técnico e idóneo, sin motivaciones políticas, redundará en beneficios de la institución y de todos.
Ante esta realidad, se está promoviendo una reforma integral del régimen legal que regula la operación, funcionamiento y administración del IDAAN para garantizarle independencia del resto del gobierno y de los gobernantes de turno. En cuanto a esta propuesta, se ha advertido que, salvo por la Autoridad del Canal, ninguna institución pública (incluyendo entidades independientes como la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), la Comisión de la Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC)) goza de niveles de independencia que se aspiran para el IDAAN.
El Ing. Laurencio Guardia, recientemente nombrado para dirigir el IDAAN durante este nuevo período de transición, esta vez con miras a crear una institución pública eficiente y efectiva, hace bien en tomar medidas concretas tales como limpiar sus cuentas y suspender el servicio a los morosos. Sin embargo, el Ing. Guardia debe reconocer que su institución está sujeta a la regulación del Ente Regulador. Eso significa que tiene que someter sus programas a dicha institución para su aprobación y supervisión como cualquier agente económico que presta servicios públicos. A la postre, la participación del Ente Regulador, con personal técnico e idóneo, sin motivaciones políticas, redundará en beneficios de la institución y de todos.