default

Idioma maltratado


EL MAL uso del idioma se ha convertido en nuestro medio en una epidemia. Nos resulta tan triste como vergonzoso el pensar cómo quedaríamos cualquier día ante la faz del mundo si en alguna reunión internacional un panameño, ya contagiado, hiciera uso de la palabra, si es que aún eso no ha ocurrido.
A diario escuchamos a personas de alto relieve político y social y a profesionales de larga carrera escolar y universitaria, expresarse en forma tan desafortunada que, más que enojo, inspiran lástima.
Una de las más notorias faltas de muchas, muchísimas personas, consiste en cambiar del género masculino al femenino mientras se expresan; nos martillean inmisericordemente con: "Un proyecto POR LA CUAL", o "Unos decretos por LAS CUALES", ni qué decir del uso de la preposición DE. Cuando procede hacer uso de ella, la omiten, y cuando no procede, la usan. Y así tenemos que: "Me di cuenta que no vendrías" o "Me di DE cuenta que no vendrías". Hubo un señor que metía el DE por todas partes donde no correspondía. ¡Y era un Ministro de Educación! Nos imaginamos cuánto deben de sufrir los educadores.
Confesamos que nos ha resultado muy penoso haber escrito esta columna, pero es tal la alarma que nos causa el escuchar y leer a diario tantas atrocidades que no hemos podido reprimir el impuso que nos ha movido a ello.
El próximo jueves haremos comentarios similares a los de hoy. Nuestras mejores intenciones son las de contribuir a sacar de su error a quienes obviamente necesitan ayuda y defender la imagen de nuestro país.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América