Iglesia joven
Amis manos llegó un ejemplar del periódico católico Catalunya Cristiana (2 de setiembre de 2004) con el titular "En Panamá he encontrado una Iglesia joven, esperanzada y muy viva", donde el presbítero de Lérida Gerard Soler expresa sus impresiones sobre la comunidad creyente católica de Panamá.
Ante el hecho de que hay una tendencia abierta, con regularidad, de parte de un medio de comunicación escrito de desfogar sus represiones atrabiliarias en contra de este conglomerado que practica su fe, que trata de caminar en un ambiente hostil junto a sus pastores tras el único Pastor, Jesucristo, y lucha por el saneamiento de las costumbres en favor de los derechos humanos de los oprimidos, esta otra publicación expresa otro punto de vista de alguien que nos mira con una visión más real.
Cuando los rayos del sol al medio día caen perpendiculares sobre cada uno de nosotros, no vemos nuestra sombra, ya que está debajo de nuestros pies. Así sucede con nosotros, y es aplicable a las virtudes y los defectos. En este caso, es el extraño, no el del patio, el que opina, y a favor.
El Rev. Soler, es un presbítero leridano que hace algunos meses fue escuchado por las ondas de Radio María ofreciendo sus orientaciones, ya que es el delegado de liturgia y rector de Santa María de Gardeny de Lleida, quien nos acompañó desde el 25 de julio al 18 de agosto en una apretada agenda eclesiástica.
En una entrevista realizada por Jordi Curcó, reportero del periódico, nos da a conocer que predicó retiros espirituales a los cleros Arquidiocesano, de la Diócesis de Chitré y de Chiriquí, y a los laicos de la provincia. Recalca que cuando estuvo en el retiro, los que atendieron con gran dedicación fueron los seminaristas del Seminario Mayor San José. Al preguntársele sobre cómo valoraba la experiencia con los sacerdotes de Panamá, contestó que había venido "con algo de lógico y natural miedo. No conocía nada de aquello, para mí era una incógnita. Puedo decir que he encontrado unos sacerdotes jóvenes, ilusionados y esperanzados...una Iglesia que dentro de poco ya no necesitará de la ayuda misionera, con un clero nativo que recoge y recogerá la siembra de los sacerdotes misioneros, ya venerables, que llegaron a aquel país hace muchos años para evangelizarlo. He visto una Iglesia con un gran espíritu misionero, una Iglesia joven, esperanzada y muy viva hasta en sus signos externos. En definitiva, una Iglesia con futuro".
Refiriéndose a nuestra gente laica practicante, dijo: "También con los seglares tuve el gozo de compartir un curso de liturgia que tuvo lugar en el salón Marco Gregorio McGrath del Arzobispado de Panamá. Asistieron unos 600 seglares... El tema central fue la Eucaristía, ya que se quería conmemorar los cuarenta años de la Sacrosanctum Concilium. Vi aquellos seglares hambrientos de la Eucaristía y con una vivencia de la fe muy viva y expresiva. Incluso, retransmitía por la llamada Radio María, emisora católica importante de Panamá. Doy las gracias a Dios también por el hecho de poder compartir la Eucaristía con diversas comunidades, concretamente el sábado 31 de julio y el domingo 1 de agosto celebré en diversas iglesias de la capital de la República con unas eucaristías muy participadas, con lectores, cantores, acólitos y servidores del altar. El 15 de agosto, solemnidad de la Asunción celebré en la parroquia de Monagrillo. Allí está el P. Segundo Cano, de origen español y uno de los dirigentes del movimiento carismático de aquel país . En la misa había más de un millar de fieles, entre ellos un gran número de jóvenes que se hacían notar por sus cantos y su fervor. Fue impresionante".
Afirma que fue bien acogido, y que se sintió muy feliz a pesar de los obstáculos y problemas que a nivel personal provoca un viaje como éste, en un país lejano y con larga estancia. "El gozo ha sido muy grande cuando he visto aquella iglesia viva y cuando todo lo que he podido decir delante de tanta gente era bien acogido". Hay cosas que tienen inconformes a muchos que se dicen cristianos católicos y que sólo tienen en su boca y mente, críticas. Quizás no se habían enterado de lo que vivió un sacerdote extraño de positivo en nuestra Iglesia.
Ante el hecho de que hay una tendencia abierta, con regularidad, de parte de un medio de comunicación escrito de desfogar sus represiones atrabiliarias en contra de este conglomerado que practica su fe, que trata de caminar en un ambiente hostil junto a sus pastores tras el único Pastor, Jesucristo, y lucha por el saneamiento de las costumbres en favor de los derechos humanos de los oprimidos, esta otra publicación expresa otro punto de vista de alguien que nos mira con una visión más real.
Cuando los rayos del sol al medio día caen perpendiculares sobre cada uno de nosotros, no vemos nuestra sombra, ya que está debajo de nuestros pies. Así sucede con nosotros, y es aplicable a las virtudes y los defectos. En este caso, es el extraño, no el del patio, el que opina, y a favor.
El Rev. Soler, es un presbítero leridano que hace algunos meses fue escuchado por las ondas de Radio María ofreciendo sus orientaciones, ya que es el delegado de liturgia y rector de Santa María de Gardeny de Lleida, quien nos acompañó desde el 25 de julio al 18 de agosto en una apretada agenda eclesiástica.
En una entrevista realizada por Jordi Curcó, reportero del periódico, nos da a conocer que predicó retiros espirituales a los cleros Arquidiocesano, de la Diócesis de Chitré y de Chiriquí, y a los laicos de la provincia. Recalca que cuando estuvo en el retiro, los que atendieron con gran dedicación fueron los seminaristas del Seminario Mayor San José. Al preguntársele sobre cómo valoraba la experiencia con los sacerdotes de Panamá, contestó que había venido "con algo de lógico y natural miedo. No conocía nada de aquello, para mí era una incógnita. Puedo decir que he encontrado unos sacerdotes jóvenes, ilusionados y esperanzados...una Iglesia que dentro de poco ya no necesitará de la ayuda misionera, con un clero nativo que recoge y recogerá la siembra de los sacerdotes misioneros, ya venerables, que llegaron a aquel país hace muchos años para evangelizarlo. He visto una Iglesia con un gran espíritu misionero, una Iglesia joven, esperanzada y muy viva hasta en sus signos externos. En definitiva, una Iglesia con futuro".
Refiriéndose a nuestra gente laica practicante, dijo: "También con los seglares tuve el gozo de compartir un curso de liturgia que tuvo lugar en el salón Marco Gregorio McGrath del Arzobispado de Panamá. Asistieron unos 600 seglares... El tema central fue la Eucaristía, ya que se quería conmemorar los cuarenta años de la Sacrosanctum Concilium. Vi aquellos seglares hambrientos de la Eucaristía y con una vivencia de la fe muy viva y expresiva. Incluso, retransmitía por la llamada Radio María, emisora católica importante de Panamá. Doy las gracias a Dios también por el hecho de poder compartir la Eucaristía con diversas comunidades, concretamente el sábado 31 de julio y el domingo 1 de agosto celebré en diversas iglesias de la capital de la República con unas eucaristías muy participadas, con lectores, cantores, acólitos y servidores del altar. El 15 de agosto, solemnidad de la Asunción celebré en la parroquia de Monagrillo. Allí está el P. Segundo Cano, de origen español y uno de los dirigentes del movimiento carismático de aquel país . En la misa había más de un millar de fieles, entre ellos un gran número de jóvenes que se hacían notar por sus cantos y su fervor. Fue impresionante".
Afirma que fue bien acogido, y que se sintió muy feliz a pesar de los obstáculos y problemas que a nivel personal provoca un viaje como éste, en un país lejano y con larga estancia. "El gozo ha sido muy grande cuando he visto aquella iglesia viva y cuando todo lo que he podido decir delante de tanta gente era bien acogido". Hay cosas que tienen inconformes a muchos que se dicen cristianos católicos y que sólo tienen en su boca y mente, críticas. Quizás no se habían enterado de lo que vivió un sacerdote extraño de positivo en nuestra Iglesia.