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Impresiones de un ignorante


Ignorancia puede ser una bendición cuando la sabiduría es una experiencia traumática. Israel se encuentra hoy reviviendo aquellos días de 1991 cuando fue atacada por Irak. Este amargo recuerdo, como un mal sueño, ha motivado al gobierno israelí remitir una petición formal a su población de estar preparada para un posible ataque iraquí en la sombra de "La Guerra del Golfo, II parte". Después de semanas de dudas y esperanzas, el gobierno norteamericano concentra sus fuerzas en un conflicto bélico, cuyas consecuencias son incalculables para Israel y el resto del mundo.
Es difícil describir los sentimientos de duda y desesperanza de las últimas semanas que hemos tenido todos acá sobre una posible guerra. A pesar de tener una vaga idea con la experiencia de la invasión de Estados Unidos a Panamá de 1989, las diferencias son enormes. En aquel tiempo lo que pasaba por mi mente de 15 años era felicidad por la suspensión de las clases y fascinación ante la anarquía que acontecía en el centro comercial El Dorado. Sobre mi propia protección, apenas existía en mí una gota de preocupación, menos sobre el abastecimiento de comida, electricidad y demás necesidades básicas. Pero acá, estas preocupaciones son tan reales que muchos padres de familia residentes en el centro de Israel ya han mandado a sus hijos y esposas de "vacaciones", lejos de una posible ofensiva iraquí, como la acontecida en 1991. En ese entonces, unos 36 mísiles "scud" iraquíes cayeron en esta área causando daños materiales considerables y tan sólo una fatalidad, ya que gran parte de la población había salido de "vacaciones".
En el centro de Tel Aviv se encuentran los puestos de comando del ejército y del gobierno, así como una población mayormente judía de unos dos millones de ciudadanos; además de centros de infraestructura básica como electricidad y gas, haciendo del área un blanco ideal. Amenaza real o no, el gobierno israelí ya ha tomado toda medida de seguridad imaginable: desde la dispersión de baterías de mísiles "patriots" hasta una amplia campaña de información al público en caso de emergencia; se han abierto canales de televisión y de radio solamente para transmisiones de emergencia y hasta un sitio de Internet.
Aunque, obviamente, toda esta preparación no está de más, sin envidia, aún desconozco el significado de vivir una amenaza real; sí, ya almacené comida para unas semanas y hasta tengo mi mascara anti-gas como cualquier otro (en el carro, aunque el gobierno ordenó cargarla con uno). Pero para el ciudadano israelí común, toda esta conmoción forma parte de la vida diaria.
Desde su independencia en 1948, Israel no ha vivido la guerra entre períodos de paz, sino la paz entre períodos de guerra. Estar rodeado de vecinos hostiles ha producido un país basado en la institución del ejército, porque no existe otra opción a la de estar siempre preparado para toda amenaza. A mí sólo me queda rezar para seguir siendo ignorante de estos sentimientos y de esta mentalidad por un largo tiempo y, de igual forma, rezo para que algún día Israel deje de ser ignorante sobre lo que es vivir en paz.
El Banco Nacional, entidad que por ley debe manejar los fondos públicos, hasta el 2001 pagaba intereses de entre 4 y 5%, a fines del año 2002 redujo, arbitraria y unilateralmente, el valor de esos intereses a un insignificante 1%, sin considerar que hoy maneja 800 millones de balboas de la CSS.
Hay 30 mil empresas morosas, empresarios evadiendo impuestos suyos y de los trabajadores impúnemente. En otros tiempos hacían eso porque eran protegidos por las propias autoridades de la institución. En otra ocasión, se les exoneró arbitrariamente de morosidades, bajo un procedimiento inaudito.
Estos son algunos hechos que drenan, socavan y debilitan la existencia de la institución más humanitaria que hay en este país. Con tan sutil, pero bien planeada manera de dilapidar fondos, extraer dineros y evadir responsabilidades, hasta los 200 hombres más ricos del planeta irían irremediablemente a la ruina y a la desaparición del escenario público.
Ante este criminal atentado que se cierne sobre el derecho a la salud, el pueblo debe salir a defender su institución (la CSS) a capa y espada, así sea llevando como único escudo y estandarte la bandera de las tres "p" (paila, pitos y pañuelos).

101 años de Panamá América

 
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