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Improvisación de las leyes


He escrito tanto sobre este tema, que pareciera redundancia; pero es más bien preocupación porque se trata de situaciones importantes para los panameños que, salvo un sector pequeño, comparado con los millones que somos, están indiferentes ante esto.
El Presidente de la República insiste en presentar de todos modos la reforma tributaria o fiscal, sin escuchar las voces que le piden que no lo haga. Nadie conoce estas reformas, por lo que no podemos defendernos de cualquier inconveniente. Siendo importante para el futuro económico del país, es necesario conocerlas en su totalidad. Cuando el Presidente dice que será una ley equitativa, ¿por qué no la expone? Si beneficia y equipara a la clase media y baja con la rica, ¿por qué no la hace pública?
La Ley del Seguro Social es igual. He insistido en que el Seguro Social es el pilar principal que sostiene la estabilidad social del país y que el día que se quiebre del todo, vendrá una explosión social que no la para nadie. Sin embargo, siento que pocos me leen y me escuchan. Como en los años 70 se modificó la institución improvisadamente, así continuó hasta terminar la situación económica en el desastre que estamos.
Los "ñangarones" de ese entonces le tenían el ojo puesto al Seguro para pescar en río revuelto. Con Jované sucedió igual, pero no tuvo éxito. El se veía dirigiendo el movimiento social y luego pensó que sería buscado para dirigir el país cuando los izquierdistas triunfaran. Se olvidó que la mayoría de los panameños no comulga con la izquierda, y le falló su jugada. Sin embargo, si el Seguro desaparece, se va también la tranquilidad social.
Hasta cuándo las partes interesadas no se ponen de acuerdo para salvar la institución. Avergüenza ser panameño ante los dirigentes que tenemos. Lo peor es que se creen los grandes líderes del país y no saben ni dirigir sus organizaciones. Profundicen un poco para comprender en manos de quiénes estamos. Cada uno tira para sus intereses, pero aún no veo que barran hacia adentro para trabajar por el bien del Seguro. ¿Qué sucede con los panameños que nuestro patrón cultural no es proactivo para lograr un futuro mejor que el presente que tenemos?
No nos llamemos a engaño. También lo digo repetidamente, son las IFI las que tienen al gobierno actual amarrado con los proyectos de ley que le han impuesto, pues de lo contrario será Panamá rebajada en su calificación por Star and Poor. Poco escucho sobre el particular porque preferimos obviar una realidad que pocos enfocamos. Comprendamos que nuestros dirigentes políticos están sometidos al poder económico internacional, léase Grinspan y todo el engranaje de las IFI. Pareciera que no queramos comprender que estamos en una situación difícil ante quienes son dueños de nuestras vidas y haberes. No les interesa si nos empobrecemos, si nuestras necesidades aumentan; ellos buscan ser cada día más poderosos y dominar el mundo aunque nos muramos de hambre.
Es aquí donde el gobierno debe debatir las leyes que presentará en sesiones extraordinarias, que tendrá tiempo limitado y posibilidades casi imposibles de oponerse. Martín Torrijos dijo en su campaña que sería amplio y consultaría sus decisiones. Pero, vemos, una vez más, que no cumple sus promesas. Señor Presidente, póngase pantalones largos para oponerse a las imposiciones de las IFI y, estoy segura que el pueblo entero lo apoyará. En cambio, si vemos que se rinde, puede cumplirse lo que el Niño Dios me dijo en su carta: tendrá que cambiarlo. Creo que se salva porque no tiene con quién reemplazarlo. Cada uno que habla busca intereses personales. Yo puedo hablar porque no los tengo, pero los veo.
Políticos, dirigentes, porque no hay líderes, veamos con luces fuertes para evitar la ceguera que nos mata y la indiferencia que ha hecho presa de nosotros. Panamá muere y desfallece ante la indolencia y la insensibilidad de su gente. Cuando llegue le rebelión y nos alcance a todos, será tarde.

101 años de Panamá América

 
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