Impunidad, eje de la desconfianza
¿Quiénes están realmente decididos a sacar a la Caja de Seguro Social de la crisis administrativa, moral y política que la está paralizando? ¿Será la ANAS la medida que alumbre el camino al final de este oscuro túnel? Son las preguntas que están y seguirán estando en el centro del debate de la crisis de salud, hasta tanto no se resuelva la impunidad en la que viven los responsables del envenenamiento masivo contra los pacientes de la CSS.
Eso deberían comprenderlo no sólo en el Palacio de Las Garzas, sino también en el seno de la Comisión de Garantes, ya que no se trata de entorpecer sus iniciativas, sino de dejar de ser ciegos y sordos ante el clamor popular. La ciudadanía, aún de manera inexperta y fraccionada, ha dejado ha hecho un correcto diagnóstico de la situación: sin justicia no habrá calma posible en la CSS.
Es que el gobierno está en mora por la descarada impunidad en que aún se mantienen muchos de los responsables, funcionarios encargados de diferentes niveles, los empresarios vinculados, los políticos que sucesivamente por allí han pasado, y el largo etcétera que acarrea un drama que produjo muertos y afectados.
La "estrategia" del Ejecutivo de dejar los tiempos correr y endosarle a los lentos procesos judiciales la última palabra no va a funcionar, pues así sólo se siembra duda, desconfianza y rabia entre los ciudadanos, quienes perciben que este camino busca silenciar los pedidos de justicia, y condenar los muertos al olvido.
No se trata de ignorar la importancia del trabajo de los médicos, sino que los panameños no van a "pasar la página" sin haber resuelto el crimen cometido. Una señal de compromiso ineludible de parte de las autoridades en este sentido es lo que esperan los ciudadanos.
Eso deberían comprenderlo no sólo en el Palacio de Las Garzas, sino también en el seno de la Comisión de Garantes, ya que no se trata de entorpecer sus iniciativas, sino de dejar de ser ciegos y sordos ante el clamor popular. La ciudadanía, aún de manera inexperta y fraccionada, ha dejado ha hecho un correcto diagnóstico de la situación: sin justicia no habrá calma posible en la CSS.
Es que el gobierno está en mora por la descarada impunidad en que aún se mantienen muchos de los responsables, funcionarios encargados de diferentes niveles, los empresarios vinculados, los políticos que sucesivamente por allí han pasado, y el largo etcétera que acarrea un drama que produjo muertos y afectados.
La "estrategia" del Ejecutivo de dejar los tiempos correr y endosarle a los lentos procesos judiciales la última palabra no va a funcionar, pues así sólo se siembra duda, desconfianza y rabia entre los ciudadanos, quienes perciben que este camino busca silenciar los pedidos de justicia, y condenar los muertos al olvido.
No se trata de ignorar la importancia del trabajo de los médicos, sino que los panameños no van a "pasar la página" sin haber resuelto el crimen cometido. Una señal de compromiso ineludible de parte de las autoridades en este sentido es lo que esperan los ciudadanos.