Impunidad vs. Justicia
La prensa local ha divulgado que un futbolista que se ha hecho estrella acaba de ser condenado a 20 meses de prisión tras protagonizar, ametralladora en mano, una balacera. Hirió en ella a dos personas, una de las cuales ha quedado lisiada de por vida, condenada a sufrir ataques epilépticos.
A más de eso, se ha informado que en el sector 1 de Puerto Caimito "abundan las denuncias" contra él. También, hace dos años, hirió al boxeador Vicente Mosquera con su ametralladora. Lo incapacitó durante siete meses.
Su fama le ha merecido, como tirador, el apodo de "El pistolero".
Para rematar, está llamado a audiencia a celebrarse el próximo mes de abril en La Chorrera "Por delitos contra la vida y la integridad personal".
Actualmente goza de libertad condicional. Pasma pensar que no le hayan levantado el beneficio.
Un número de admiradores y fanáticos del fútbol, aboga porque se le permita viajar fuera del país a cumplir compromiso, y se ha llegado a insinuar que el señor Presidente de la República lo indulte con el perdón o al menos, que le rebaje la pena.
El señor Presidente no debiera acceder ni a lo uno, ni a lo otro.
Las solicitudes a favor del futbolista constituyen prueba palmaria del bajo nivel moral en que hemos caído.
Se acusa a la justicia de actuar con lentitud y sin rigor. Se ha clamado porque se investiguen los crímenes de la dictadura. Se quiere ver en la cárcel a los falsificadores de documentos, estafadores y autores de peculados. Ahora, frente al gravísimo caso de una condena por haber dejado muerto a un hombre en vida, se pretende proteger al autor sin tomar en cuenta sus varios casos.
¿Cómo se sentiría cada uno de los que abogan a su favor si él o un ser querido suyo hubieran sido víctima de "El Pistolero?
Llegamos hasta creer en su sincero arrepentimiento, pero ha sido tanto y tan grave el
año causado, que no debe quedar impune.
Nos gustaría ver que los defensores de los derechos humanos defendieran el humano derecho a la vida.
A más de eso, se ha informado que en el sector 1 de Puerto Caimito "abundan las denuncias" contra él. También, hace dos años, hirió al boxeador Vicente Mosquera con su ametralladora. Lo incapacitó durante siete meses.
Su fama le ha merecido, como tirador, el apodo de "El pistolero".
Para rematar, está llamado a audiencia a celebrarse el próximo mes de abril en La Chorrera "Por delitos contra la vida y la integridad personal".
Actualmente goza de libertad condicional. Pasma pensar que no le hayan levantado el beneficio.
Un número de admiradores y fanáticos del fútbol, aboga porque se le permita viajar fuera del país a cumplir compromiso, y se ha llegado a insinuar que el señor Presidente de la República lo indulte con el perdón o al menos, que le rebaje la pena.
El señor Presidente no debiera acceder ni a lo uno, ni a lo otro.
Las solicitudes a favor del futbolista constituyen prueba palmaria del bajo nivel moral en que hemos caído.
Se acusa a la justicia de actuar con lentitud y sin rigor. Se ha clamado porque se investiguen los crímenes de la dictadura. Se quiere ver en la cárcel a los falsificadores de documentos, estafadores y autores de peculados. Ahora, frente al gravísimo caso de una condena por haber dejado muerto a un hombre en vida, se pretende proteger al autor sin tomar en cuenta sus varios casos.
¿Cómo se sentiría cada uno de los que abogan a su favor si él o un ser querido suyo hubieran sido víctima de "El Pistolero?
Llegamos hasta creer en su sincero arrepentimiento, pero ha sido tanto y tan grave el
año causado, que no debe quedar impune.
Nos gustaría ver que los defensores de los derechos humanos defendieran el humano derecho a la vida.