Incómodo por ilustración
Previo mi más respetuoso saludo paso expresarle lo siguiente: El 12 de octubre, Día de la Hispanidad, Día de la Raza, Día de Iberoamérica, Día de los Pueblos Indígenas, el diario que usted dirige tuvo a bien escoger, como la mejor manera de ensalzar y conmemorar dicha efemérides, una fotografía donde aparece la bandera española arrastrada por el suelo, pisoteada y ultrajada, supuestamente, por un minúsculo grupo de indígenas.
Dejando de lado la inigualable epopeya del Descubrimiento y Colonización de América que la Historia Universal de la Humanidad ha registrado, descrito y ensalzado una y mil veces, pienso y conmigo muchos, muchísimos, que no era esa ilustración la mejor manera de evocar fecha tan importante por parte de su diario.
Como tan bien poetizara el poeta panameño Ricardo Miro en versos inmortales, la bandera es la patria: la tierra, el hombre, la mujer, los niños, los árboles, sus mares, sus cielos, todo lo que uno ama y respeta.
La foto de su periódico es un himno al odio, a la división, al resquemor, cuando la inmortal fecha octubrina es, más bien, símbolo imperecedero de unión global, de inmarcesible abrazo interoceánico.
Señor Director, ha sido incomprensible el desliz cometido por usted y ha sido inmenso, inconmensurable, e imperdonable su insulto a España o Iberoamérica.
Señor Director: ¿Hubiese usted publicado con tanta prominencia si en lugar de la bandera española hubiese sido la bandera panameña la pisoteada y ultrajada?
En nombre de todos los que nos hemos sentido heridos.
Pedro Ruiz F.
Nota del Director:
La fotografía a la que se refiere el Sr. Ruiz Fernández fue publicada en la edición del sábado 13 de octubre, y la misma llegó por cable de la Agencia Española de Noticias EFE.
Reglamento en las cárceles
Ayer vi publicado el reportaje "Humillación y vejamen en visitas carcelarias". Lamentablemente, las revisiones por parte de custodios y unidades policiales se deben realizar estrictamente, ya que no se consigue que quienes visitan a los detenidos cooperen de manera civilizada y con conciencia de que los perjudicados por estas actuaciones son los propios detenidos, pues se pone en riesgo la vida de éstos y la de las unidades que allí laboran. En reiteradas ocasiones vemos la complicidad de los familiares en introducir droga, armas, celulares, etc.; y es deber del Sistema Penitenciario mantener el orden y que se cumpla con los reglamentos de las visitas. Prueba de eso son los constantes decomisos realizados los días de visita, a los familiares.
Hay algunas deficiencias que mejorarán cuando se tengan instalaciones más apropiadas.
Noris E. P. Vega.
Departamento de Comunicación y Proyectos de la Policía Nacional.