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Indexación de salarios en Panamá


Desconozco el proyecto de ley que propone indexar salarios como protección a la inflación en Panamá. Pero sí conozco varias experiencias de indexación en otros países de la región que a la larga han resultado desastrosas y han terminado por ser abandonadas después de severas pérdidas para toda la sociedad.

El Brasil aplicó la indexación. Pareció funcionar por cierto tiempo, pero después se convirtió en sí misma en una fuente de inflación. Al existir expectativas de que habría una corrección monetaria, todo mundo aumentaba los precios y valor de los contratos. Pero el efecto más pernicioso fue que las decisiones de inversión se dirigían a invertir en activos con corrección monetaria lo que desincentivaba la inversión en el sector real.

Hay otros dos países que indexaron sus sistemas hipotecarios para mantener el valor de las carteras hipotecarias, y facilitar el crédito de largo plazo. En ambos ocurrió que al final el consumidor quedaba pagando más por sus viviendas, o el tenedor de las hipotecas, un agente estatal, se quedaba con saldos deudores de las hipotecas. La pérdida era asumida por el Estado, que somos todos.

Para un país que enfrente este tipo de mermas fiscales, el resultado es la pérdida de competitividad internacional, disminución de reservas internacionales y crisis cambiarias. En países con tasa de cambio fijo (como Panamá), la solución usual es abandonar la tasa de cambio fija, ligada en nuestro caso al dólar estadounidense y devaluando la moneda propia. En el caso panameño, en el cual por vía constitucional no hay moneda de curso forzoso, sería un obstáculo, pero no imposible. Una situación de este tipo tendría efectos catastróficos en la confianza pública en la economía Panameña. Sin suficientes reservas internacionales, los depositantes en los bancos correrían el riesgo de ver sus ahorros reducidos en términos de dólares, sus ingresos monetarios cortados y probablemente un incremento del número de personas por debajo de la línea de pobreza. La existencia del Centro Bancario estaría en serios cuestionamientos.

Hay varios factores que afectan la inflación. Crecimiento real de la demanda tanto interna como externa, incremento en la oferta monetaria local por entrada de capitales y factores estructurales, como el alza del precio del petróleo, un insumo que impacta otros costos, políticas productivas inconsistentes, prácticas monopólicas en el manejo de productos importados, etc.

La reducción de aranceles puede contribuir a aumentar la competencia y amortiguar los aumentos de precios, siempre que la reducción arancelaria se transfiera al consumidor y no se convierta en una renta adicional para los importadores. Los tratados bilaterales de comercio firmados con diversos países y protegidos por barreras arancelarias no permiten una activa competencia para forzar a bajar precios. La apreciación del dólar estadounidense haría más baratas las importaciones provenientes de países donde el dólar no es la moneda en uso, presionando sobre los precios importados. De nuevo, siempre que se transfieran estos ahorros al consumidor, se contribuye a aliviar la presión inflacionaria.

En síntesis, la indexación de salarios no es la solución al problema inflacionario. Hablemos en otra ocasión de cuáles serían las medidas alternativas menos distorsionantes.

franciscobu01@yahoo.com.mx

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