Indigentes en la ciudad, un problema sin solución
Unos 1,883 indigentes deambulan diariamente por los corregimientos de Calidonia, El Chorrillo, San Felipe y Santa Ana, en el distrito de Panamá. A pesar de ser un grupo social que necesita atención, no se les podrá ayudar, por falta de presupuesto.
Hugo Morgado, gerente social de la Alcaldía, afirmó que aunque la entidad tiene un programa de asistencia para estas personas, no hay recursos económicos suficientes para ayudarlos a todos.
El programa social que ejecuta la institución se está ampliando a los corregimientos de Bella Vista, San Francisco, Río Abajo, Parque Lefevre y a las afuera de la capital.
Para reducir la cantidad de orates que merodean por la ciudad capital, la Alcaldía de Panamá desde el mes de abril realiza operativos sorpresa.
Miembros de las unidades de Rescate Ciudadano de la alcaldía efectuaron ayer una nueva acción donde se recogieron a más de los 40 indigentes, entre ellos hombres y mujeres que recorrían los sectores del Mercado de San Felipe, avenida B, el Museo Antropológico Reina Torres de Araúz, dentro de las viejas instalaciones del edifico Renta 5, la vía Frangipani, detrás de la Iglesia Don Bosco y la parte externa del restaurante La Cascada.
La mayoría de los indigentes forcejeaban con los policías municipales y se resistían a que los trasladaran.
Molesto, uno de ellos indicó que esta acción es temporal, pues un día después muchos de están en la calle nuevamente. Considera que en este sentido, el programa no es efectivo, al depender de la volunta de quienes tienen sus vicios y por ello prefieren vivir a su manera.
Javier Jurado, subgerente de Vigilancia Municipal, expresó que los indigentes son llevados al Centro de Servicios Múltiples "Juan Ramón Pool", donde les brindan artículos de aseo personal y atención médica. Se les clasifica y remite a los centros Ejercito de Dios, Hospital Psiquiátrico, o parientes.
Por otra parte, la señora Melencia Young, moradora de la calle 24, barraca No. 70, corregimiento de Calidonia, sostuvo que es lamentable que jóvenes, adultos y menores de edad se encuentren consumiendo drogas.
Según el representante de Calidonia, Ramón Ashbi, desde que se desalojó el inmueble en la Renta 5, se solicitó a la Caja de Seguro Social que demoliera el edificio, pero no lo han hecho. Ahora el lugar es refugio de indigentes, transgresores de la ley, y de consumidores de drogas.
La acción de rescate de indigentes se lleva adelante con la colaboración de organizaciones no gubernamentales como el Ejército de Dios y la Asociación Cristiana Benéfica para la Rehabilitación y Reinserción de Marginados (REMAR). Los resultados son positivos, explicó Morgado.
Luego de que se les recoge en las calles, a los marginados se les ofrece un tratamiento durante un año. Como generalmente tienen problemas de adicción a las drogas, se les aplica una terapia de desintoxicación. Pasados tres meses, se inicia una terapia ocupacional y durante los últimos seis meses se les asesora para que se reincorporen a sus familias o continúen en el programa de Puertas Abiertas, donde se les ofrece alimentación y vivienda.
Para continuar con el programa, próximamente se estará firmando un segundo convenio con el Ejercito de Dios, para darle el tratamiento a 50 mujeres indigentes.
Uno de los indigentes, en el área del Marañón, que prefirió no revelar su nombre, explicó que algunas de las personas que deambulan por las calles tienen hasta títulos universitarios, pero a los que ahora "la sociedad mira con desprecio y temor".
Contó que era un servidor público, pero hace más de 20 años lo despidieron, por lo que la soledad y la falta de trabajo lo llevaron al mundo de la drogadicción.
Otras instituciones como la Fundación Teen Challenge, el Centro Juvenil Vicentino, la Fundación Metanoia y PRIDE de Panamá están trabajando en pro de los jóvenes y adultos para combatir el problema de las drogas.
Yaneli Pérez, psicóloga de la Cruz Blanca Panameña, considera que hay que fortalecer los programa de prevención a través de los medios de comunicación, involucrar a las familias, colegios, comunidad, iglesia y las instituciones civiles para hacerle frente a esta situación.
Exhortó a quienes se encuentren en situaciones difíciles de intento de suicidio, abuso de alcohol, drogas y problemas emocionales, que llamen a la línea de auxilio 277-3000.
Pérez expresó que las principales causas por las que el individuo consume drogas son la situación de pobreza extrema, las condiciones infrahumanas en que vive, la desintegración familiar y la falta de empleo. Estas son condiciones sociales y psicológicas que empujan a a consumir drogas.
La droga más utilizada por los indigentes es el crack, mejor conocido como "piedra". Es una forma de cocaína disuelta en agua y cocida hasta que se cristalice, formando pequeños granitos que se vende en bolsitas plásticas a los adictos, a un precio de entre cinco y veinticinco centésimos.
Hugo Morgado, gerente social de la Alcaldía, afirmó que aunque la entidad tiene un programa de asistencia para estas personas, no hay recursos económicos suficientes para ayudarlos a todos.
El programa social que ejecuta la institución se está ampliando a los corregimientos de Bella Vista, San Francisco, Río Abajo, Parque Lefevre y a las afuera de la capital.
Para reducir la cantidad de orates que merodean por la ciudad capital, la Alcaldía de Panamá desde el mes de abril realiza operativos sorpresa.
Miembros de las unidades de Rescate Ciudadano de la alcaldía efectuaron ayer una nueva acción donde se recogieron a más de los 40 indigentes, entre ellos hombres y mujeres que recorrían los sectores del Mercado de San Felipe, avenida B, el Museo Antropológico Reina Torres de Araúz, dentro de las viejas instalaciones del edifico Renta 5, la vía Frangipani, detrás de la Iglesia Don Bosco y la parte externa del restaurante La Cascada.
La mayoría de los indigentes forcejeaban con los policías municipales y se resistían a que los trasladaran.
Molesto, uno de ellos indicó que esta acción es temporal, pues un día después muchos de están en la calle nuevamente. Considera que en este sentido, el programa no es efectivo, al depender de la volunta de quienes tienen sus vicios y por ello prefieren vivir a su manera.
Javier Jurado, subgerente de Vigilancia Municipal, expresó que los indigentes son llevados al Centro de Servicios Múltiples "Juan Ramón Pool", donde les brindan artículos de aseo personal y atención médica. Se les clasifica y remite a los centros Ejercito de Dios, Hospital Psiquiátrico, o parientes.
Por otra parte, la señora Melencia Young, moradora de la calle 24, barraca No. 70, corregimiento de Calidonia, sostuvo que es lamentable que jóvenes, adultos y menores de edad se encuentren consumiendo drogas.
Según el representante de Calidonia, Ramón Ashbi, desde que se desalojó el inmueble en la Renta 5, se solicitó a la Caja de Seguro Social que demoliera el edificio, pero no lo han hecho. Ahora el lugar es refugio de indigentes, transgresores de la ley, y de consumidores de drogas.
La acción de rescate de indigentes se lleva adelante con la colaboración de organizaciones no gubernamentales como el Ejército de Dios y la Asociación Cristiana Benéfica para la Rehabilitación y Reinserción de Marginados (REMAR). Los resultados son positivos, explicó Morgado.
Luego de que se les recoge en las calles, a los marginados se les ofrece un tratamiento durante un año. Como generalmente tienen problemas de adicción a las drogas, se les aplica una terapia de desintoxicación. Pasados tres meses, se inicia una terapia ocupacional y durante los últimos seis meses se les asesora para que se reincorporen a sus familias o continúen en el programa de Puertas Abiertas, donde se les ofrece alimentación y vivienda.
Para continuar con el programa, próximamente se estará firmando un segundo convenio con el Ejercito de Dios, para darle el tratamiento a 50 mujeres indigentes.
Uno de los indigentes, en el área del Marañón, que prefirió no revelar su nombre, explicó que algunas de las personas que deambulan por las calles tienen hasta títulos universitarios, pero a los que ahora "la sociedad mira con desprecio y temor".
Contó que era un servidor público, pero hace más de 20 años lo despidieron, por lo que la soledad y la falta de trabajo lo llevaron al mundo de la drogadicción.
Otras instituciones como la Fundación Teen Challenge, el Centro Juvenil Vicentino, la Fundación Metanoia y PRIDE de Panamá están trabajando en pro de los jóvenes y adultos para combatir el problema de las drogas.
Yaneli Pérez, psicóloga de la Cruz Blanca Panameña, considera que hay que fortalecer los programa de prevención a través de los medios de comunicación, involucrar a las familias, colegios, comunidad, iglesia y las instituciones civiles para hacerle frente a esta situación.
Exhortó a quienes se encuentren en situaciones difíciles de intento de suicidio, abuso de alcohol, drogas y problemas emocionales, que llamen a la línea de auxilio 277-3000.
Pérez expresó que las principales causas por las que el individuo consume drogas son la situación de pobreza extrema, las condiciones infrahumanas en que vive, la desintegración familiar y la falta de empleo. Estas son condiciones sociales y psicológicas que empujan a a consumir drogas.
La droga más utilizada por los indigentes es el crack, mejor conocido como "piedra". Es una forma de cocaína disuelta en agua y cocida hasta que se cristalice, formando pequeños granitos que se vende en bolsitas plásticas a los adictos, a un precio de entre cinco y veinticinco centésimos.