Ingresos canaleros y las cuentas del gran capitán
Hace pocos días, el actual administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Alberto Alemán Zubieta dijo textualmente: "El Canal produce la leche, pero el Estado la distribuye", queriendo lavarse las manos de las numerosas críticas sobre la mala distribución de las "ganancias" producto de los peajes del Canal. O sea, quiere decir que el Canal produce la plata y el Estado la administra mal.
Argumenta el funcionario público, que el mejor año de administración de los EE.UU. (1999), el Canal dio a Panamá 135 millones de balboas, mientras que hoy aporta por año más de 200 millones. Esto es una verdad a medias. Se olvida que antes de 1999, sólo el ingreso de lo que gastaban los norteamericanos, militares y civiles en Panamá, superaba los 200 millones de balboas por año, lo que no existe ahora. Además, estas "cuentas" del canal me recuerdan las "Cuentas del Gran Capitán", por lo sencillas y capciosas que son. De cerca de 1000 millones de balboas que recauda la ACP por año, incluyendo la venta de electricidad y agua potable, vemos que en información proporcionada por la propia ACP (Aumentan los aportes del Canal, J.L. Batista. La Prensa. 27/12/2001), en el 2001 la ACP contribuyó con 215 millones de balboas al Tesoro Nacional. Pero, de éstos sólo 150 millones son producto de los peajes, y a continuación se dice: por pagos por servicios de seguridad, bomberos, auditoría de la Contraloría General de la República, el Ente Regulador, recolección de basura y otros: 29 millones, y excedentes 35 millones...(SIC). Curiosamente no menciona dónde entran los ingresos de la ACP por la venta de electricidad y agua potable. No sé por qué en estas "cuentas" se incluyen pagos a los servicios públicos.
222Vemos que "grosso modo", la ACP recauda unos 1000 millones de balboas en peajes y aporta 150 millones netos por año. O sea, el 15% de sus utilidades brutas.
Vemos que "grosso modo", la ACP recauda unos 1000 millones de balboas en peajes y aporta 150 millones netos por año. O sea, el 15% de sus utilidades brutas. El 85% de los ingresos (aproximadamente) se va en salarios, mantenimiento, y otros. No soy un experto en administración de empresas, pero ésta me parece altamente ineficiente.
El aporte al Tesoro Nacional debería ser, por lo menos, el 50% de sus ingresos brutos. Pero esto no puede ser posible si hay cocineros que ganan cerca de 2,000 balboas, domésticas que ganan 1,400 y jubilados asesores que ganan más de 200 mil balboas por año, y quién sabe qué otras sorpresas existen en esta caja de pandora. Cabe pregunta, ¿Qué nivel de burocracia ineficiente, sinecuras y nepotismo hay en la ACP? Esperamos que muy poca, por el bien de todos. Pero sería conveniente que la ACP publicara su planilla completa, incluyendo asesores y contratos.
La realidad, expuesta ya por el Dr. Jorge Illueca (Hacia donde va la ACP, El Panamá América. 26/8/2002) y el Dr. Juan D. Morgan (Un Imperio en el Canal, La Prensa. Opinión 23/10/2002)., es que la APC presenta, por un título constitucional obsoleto, una autonomía que la ubica fuera de la realidad nacional, y, si se pudiera expresar poéticamente, "en las sombras de la impunidad", y le da un poder, una prepotencia insólita, de hecho y derecho, de un principiado al margen de las leyes panameñas, que no tuviera más consecuencias que las financieras, si la ACP no se hubiera metido en la aventura de la Ley 44 y la invención de una Cuenca Occidental, y el Proyecto de los Embalses que hacen que esta entidad se implique en asuntos sociales y políticos que son, realmente, funciones propias de los Estados.
Sobre la información y publicidad, y las "reuniones campesinas" que hace la ACP, sólo tendría que citar las palabras de Héctor Endara Hill, Coordinador de Pastoral Social Cáritas. (De cuencas, intrigas y verdades, El Panamá América. 24/10/2001): "Los campesinos de la Cuenca...están hartos de ver sus promesas incumplidas y cómo se les trata, como si fueran ganado. Hoy pastan ustedes aquí y mañana los llevaremos a pastar a otro lado. ¡Qué fácil es desinformar!...Creemos que los intereses de la oligarquía ciega y malintencionada estarían mucho mejor defendidos por un desinformador más informado; es decir, por otro compadre".
*Consultor agroforestal y ambiental en la Cuenca del Canal desde hace más de 20 años.
(eesquivel_rios@hotmail.com)
Los perjuicios inmateriales ocasionados por la delincuencia económica incluyen: "la pérdida de confianza en el tráfico mercantil, las deformaciones en el equilibrio de los mercados y la grave distorsión de la competencia." Otro perjuicio intangible ocasionado por la delincuencia económica incluye la profundización de la corrupción de los servidores públicos. En este tipo de delitos casi siempre se requiere la participación, por acción u omisión, de algún funcionario público. Dentro del efecto corruptor debe destacarse la financiación ilegítima de los partidos políticos.
Finalmente y en cuanto a las sanciones se refiere, debe tenerse en cuenta que el delincuente económico no es un marginado. Pertenece a los sectores dominantes de la sociedad. Los delincuentes económicos no requieren resocialización, sino que el objetivo primordial de la pena frente a estos infractores es la intimidación. Para los delincuentes económicos, como bien señala Cruz Castro, prima el efecto "shock" de la pena. Son eficaces otro tipo de sanciones como: la publicidad del proceso, el cierre de la empresa; la inhabilitación profesional. Todas estas sanciones tienen un claro objetivo disuasorio.
Nota del autor: Las opiniones expresadas en este artículo son personales y no representan la posición de la CNV ni del personal que en ella labora.
Argumenta el funcionario público, que el mejor año de administración de los EE.UU. (1999), el Canal dio a Panamá 135 millones de balboas, mientras que hoy aporta por año más de 200 millones. Esto es una verdad a medias. Se olvida que antes de 1999, sólo el ingreso de lo que gastaban los norteamericanos, militares y civiles en Panamá, superaba los 200 millones de balboas por año, lo que no existe ahora. Además, estas "cuentas" del canal me recuerdan las "Cuentas del Gran Capitán", por lo sencillas y capciosas que son. De cerca de 1000 millones de balboas que recauda la ACP por año, incluyendo la venta de electricidad y agua potable, vemos que en información proporcionada por la propia ACP (Aumentan los aportes del Canal, J.L. Batista. La Prensa. 27/12/2001), en el 2001 la ACP contribuyó con 215 millones de balboas al Tesoro Nacional. Pero, de éstos sólo 150 millones son producto de los peajes, y a continuación se dice: por pagos por servicios de seguridad, bomberos, auditoría de la Contraloría General de la República, el Ente Regulador, recolección de basura y otros: 29 millones, y excedentes 35 millones...(SIC). Curiosamente no menciona dónde entran los ingresos de la ACP por la venta de electricidad y agua potable. No sé por qué en estas "cuentas" se incluyen pagos a los servicios públicos.
222Vemos que "grosso modo", la ACP recauda unos 1000 millones de balboas en peajes y aporta 150 millones netos por año. O sea, el 15% de sus utilidades brutas.
Vemos que "grosso modo", la ACP recauda unos 1000 millones de balboas en peajes y aporta 150 millones netos por año. O sea, el 15% de sus utilidades brutas. El 85% de los ingresos (aproximadamente) se va en salarios, mantenimiento, y otros. No soy un experto en administración de empresas, pero ésta me parece altamente ineficiente.
El aporte al Tesoro Nacional debería ser, por lo menos, el 50% de sus ingresos brutos. Pero esto no puede ser posible si hay cocineros que ganan cerca de 2,000 balboas, domésticas que ganan 1,400 y jubilados asesores que ganan más de 200 mil balboas por año, y quién sabe qué otras sorpresas existen en esta caja de pandora. Cabe pregunta, ¿Qué nivel de burocracia ineficiente, sinecuras y nepotismo hay en la ACP? Esperamos que muy poca, por el bien de todos. Pero sería conveniente que la ACP publicara su planilla completa, incluyendo asesores y contratos.
La realidad, expuesta ya por el Dr. Jorge Illueca (Hacia donde va la ACP, El Panamá América. 26/8/2002) y el Dr. Juan D. Morgan (Un Imperio en el Canal, La Prensa. Opinión 23/10/2002)., es que la APC presenta, por un título constitucional obsoleto, una autonomía que la ubica fuera de la realidad nacional, y, si se pudiera expresar poéticamente, "en las sombras de la impunidad", y le da un poder, una prepotencia insólita, de hecho y derecho, de un principiado al margen de las leyes panameñas, que no tuviera más consecuencias que las financieras, si la ACP no se hubiera metido en la aventura de la Ley 44 y la invención de una Cuenca Occidental, y el Proyecto de los Embalses que hacen que esta entidad se implique en asuntos sociales y políticos que son, realmente, funciones propias de los Estados.
Sobre la información y publicidad, y las "reuniones campesinas" que hace la ACP, sólo tendría que citar las palabras de Héctor Endara Hill, Coordinador de Pastoral Social Cáritas. (De cuencas, intrigas y verdades, El Panamá América. 24/10/2001): "Los campesinos de la Cuenca...están hartos de ver sus promesas incumplidas y cómo se les trata, como si fueran ganado. Hoy pastan ustedes aquí y mañana los llevaremos a pastar a otro lado. ¡Qué fácil es desinformar!...Creemos que los intereses de la oligarquía ciega y malintencionada estarían mucho mejor defendidos por un desinformador más informado; es decir, por otro compadre".
*Consultor agroforestal y ambiental en la Cuenca del Canal desde hace más de 20 años.
(eesquivel_rios@hotmail.com)
Los perjuicios inmateriales ocasionados por la delincuencia económica incluyen: "la pérdida de confianza en el tráfico mercantil, las deformaciones en el equilibrio de los mercados y la grave distorsión de la competencia." Otro perjuicio intangible ocasionado por la delincuencia económica incluye la profundización de la corrupción de los servidores públicos. En este tipo de delitos casi siempre se requiere la participación, por acción u omisión, de algún funcionario público. Dentro del efecto corruptor debe destacarse la financiación ilegítima de los partidos políticos.
Finalmente y en cuanto a las sanciones se refiere, debe tenerse en cuenta que el delincuente económico no es un marginado. Pertenece a los sectores dominantes de la sociedad. Los delincuentes económicos no requieren resocialización, sino que el objetivo primordial de la pena frente a estos infractores es la intimidación. Para los delincuentes económicos, como bien señala Cruz Castro, prima el efecto "shock" de la pena. Son eficaces otro tipo de sanciones como: la publicidad del proceso, el cierre de la empresa; la inhabilitación profesional. Todas estas sanciones tienen un claro objetivo disuasorio.
Nota del autor: Las opiniones expresadas en este artículo son personales y no representan la posición de la CNV ni del personal que en ella labora.