default

Inseguridad en dólares


El mundo, convulsionado por las crisis financiera y medio-ambiental, está viéndose obligado a examinar con seriedad las causas y efectos de ambos fenómenos. Muy pocos nos atrevemos a manifestar públicamente y con claridad la realidad fundamental de ambas crisis. Los gobiernos implicados, recientemente reunidos en Copenhague, eludieron sus responsabilidades frente a los efectos de sus actuaciones. Tampoco, siendo lo más dramático, plantearon soluciones, ni fechas para abordarlas.

Subyace un fondo profundo, oscuro y complicado que todos conocen. Saben que estamos sentados en un barril de pólvora y que el desplome financiero, por más rescates y curitas, debe abordarse. Las reservas de nuestros países y de otros del mundo, como he venido sosteniendo, anacrónicamente, están en dólares estadounidenses, prácticamente, sin valor. La moneda norteamericana está herida de muerte por la irresponsabilidad como ha sido fabricada y manejada por ése país.

Los errores del sistema, la política exterior y el intercambio comercial de los responsables que, igualmente, han eludido un nuevo orden económico mundial que controle la voracidad del enriquecimiento empresarial de los estados desarrollados, son los causantes. ¿Qué pasará si China e indo-américa, cuyas reservas sostienen esta moneda, las retiran?

Hace falta lealtad de quienes fabrican y ponen a circular esta divisa. Además, sin equidad ni la solidaridad, por la que acusan a algunos países emergentes, las crisis no serán superadas. El motor de la generación de riqueza es el que debe ser rescatado. El ser humano, representado en las mayorías silenciosas, tiene que ser valorado con justicia y humanismo. Lo demás son ladridos a la luna. Léase “Crónica financiera de una crisis previsible” disponible en la librería universitaria (Universidad de Panamá).

Nuevas monedas, debidamente garantizadas, deberán asumir el rol de pagos y, el trueque debería jugar un papel más efectivo en la economía mundial.

El intercambio comercial mundial deberá ser más equitativo entre países desarrollados y emergentes en términos de pago de las materias primas y recursos naturales renovables y no renovables. No hay tiempo que perder pues se están perdiendo vidas, aunque esto pareciera no importar.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América