“Inside story”
Es muy curioso cómo reacciona el ser humano ante situaciones de crisis. A veces se tiende a ignorar una situación con la esperanza de que las aguas regresen a su cauce. También se busca ocultar la información, o reaccionar con una mentira “creíble” difícil de superar. Esto fue prácticamente lo que viví cuando busque una explicación acerca de la situación del Jefe de Seguridad de la Alcaldía.
Considero prudente hacer algunas reflexiones sobre el tema: ¿por qué el alcalde mantuvo la versión del señor Reeder hasta el último momento? ¿Por qué esperó tanto para separarlo del cargo? ¿Qué vínculo existe entre ambos como para distinguirlo con uno de los cargos de mayor confianza en el municipio? ¿Quién engaño a quién; el alcalde a la ciudadanía o Reeder al alcalde?
Lo que más me extrañó fue la falta de sentido común del propio Bosco al nombrarlo en un puesto de semejante naturaleza, y que una vez desenmascarado el personaje se trató de convencer a la opinión pública y al consejo municipal de que se trataba de una investigación periodística pueril con la intención de empañar un derecho al que todo ser humano tiene después de cometer un error. Disfrazar una realidad no sirve de nada si la contraparte está dispuesta a llegar al meollo del asunto.
Me alarma el mensaje que se envía a la sociedad con este tipo de actuaciones, pues la ciudadanía podría interpretar esta acción con aquello de que el “crimen paga”, y la vida honesta solo molesta.
Reeder sabía que tarde o temprano le caería la teja, él solo vivía a la expectativa. Por un buen tiempo la ineficiencia del sistema actuó a su favor, y se mofó del mismo tal vez como otros lo estén haciendo ahora. Nos enseñó cómo una persona con estas características, es capaz de burlar cualquier barrera hasta lograr su objetivo.
Pero no todo está perdido, esta investigación me demostró que hay personas honestas, con buena disposición, al frente de ciertos estamentos de seguridad. Que para todo hay un tiempo, y que muchas veces la vida nos regala nuevas oportunidades para hacer lo que en su momento no hicimos, por la razón que fuere, pero que siempre hay un tiempo para rectificar y hacer lo correcto.