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Integración, libre mercado y el ALCA (II)


El principal problema de la integración centroamericana es la corrección de las asimetrías internas y la confrontación de las asimetrías externas. Las asimetrías dentro del Mercado Común en vías de establecerse con la Unión Aduanera Centroamericana tienen que ver con el ingreso per cápita de sus habitantes y su distribución con los índices de crecimiento del PIB a nivel sectorial, con los índices de inflación del área, con el déficit fiscal de cada país en función de una Centroamérica integrada, con el bajo porcentaje de comercio exterior inter-regional (que representa el 29% del total de las exportaciones centroamericanas), y con los mecanismos de financiamiento de la integración tanto a nivel regional como latinoamericano. A través del plan de acción que se ha trazado Centroamérica, y que fue aprobado en marzo de 2002, se camina con claridad hacia la conformación a través de la Unidad Aduanera de un plan concebible de integración regional.
El plan tiene el siguiente calendario: Amortización arancelaria en los rubros con diferencias de 5% o menos (Dic. 2002); libre comercio en los siguientes productos, harina de trigo, café tostado, derivados de petróleo, alcohol etílico, bebidas alcohólicas destiladas (Dic. 2002); reconocimiento mutuo de los registros sanitarios de medicamentos (Dic. 2003); armonización arancelaria del resto de los rubros (Dic. 2003); uniformar los procedimientos y el marco normativo de la administración aduanera (Dic. 2003); eliminación de puestos fronterizos Intra-centroamericanos (Dic. 2003); libre movilidad de bienes sin excepción y de servicios asociados al comercio de bienes (Dic. 2003); política Comercial Externa Común (Dic. 2003); mecanismos de recaudación, administración y distribución de ingresos tributarios por comercio exterior (Dic. 2003). Cuando entre en vigencia la Unión Aduanera: libre comercio en café sin tostar y azúcar.
Lo anterior muestra la voluntad de los países en buscar su integración. Preocupa saber si los países cuentan con los recursos para hacer viable los hechos administrativos y los efectos económicos directos que esta unidad aduanera producirá inevitablemente en el período de ajuste que la competitividad impondrá sobre estos mercados. Por lo que se hace necesario crear un fondo de compensación que atienda los problemas sociales que producirán los desbalances iniciales, de tal manera que se incorporen en forma orgánica a los presupuestos de cada país, con financiamientos extraordinarios que amorticen los efectos del ajuste de cada una de estas economías para que la tensión social tenga vías abiertas que solucionen los desplazamientos de sectores de trabajadores y la inserción de éstos en otras actividades económicas. De no preverse esto, el costo de la integración lo pagarán los más débiles de las sociedades comprometidas , lo que podría producir inestabilidad social que afectaría la inversión directa externa, irremplazable para viabilizar la integración económica, dada la falta de capacidad de ahorro interno de los países del área.
Centroamérica y Panamá deben buscar el financiamiento social de su integración vía BID, Banco Mundial u otro que se cree para este fin; para ello, deben lograr un fondo suficiente que permita el financiamiento blando de los ajustes inevitables del proceso integrador. Los países del MERCOSUR han propuesto crear un fondo para la adaptación de países con economías menos desarrolladas en el ALCA. Se planea crear un fondo integrado por los países del ALCA o financiado por el BID, para atender los problemas de competitividad de los sectores productivos, permitiendo que las economías más débiles se fortalezcan, capaciten y modernicen su mano de obra.
Debemos evitar, mejorando los patrones de la globalización, el efecto social negativo y coyuntural de la integración económica, para lo cual, paralelo a las medidas propias de la integración económica (Unión Aduanera), se deben tomar las medidas de carácter social que le den sentido a la integración, y que no sacrifiquen en el corto plazo a la generación que está siendo sujeto y motivo de dicha transformación; lo contrario, causará la polarización de los efectos favorables de una economía integrada hacia sectores muy definidos de cada sociedad, situados en los focos de competitividad naturales del país, en desmedro de otros que tendrán que reconvertirse o desaparecer por no ser productivamente sustentables, con los efectos en el empleo, la distribución del ingreso, la estabilidad social y el desarrollo humano sostenible del área centroamericana fácilmente de prever.
De las asimetrías externas y de mayor impacto en la integración vía ALCA están, a no dudarlo, los subsidios agrícolas de los países industrializados.
222De las asimetrías externas y de mayor impacto en la integración vía ALCA están, a no dudarlo, los subsidios agrícolas de los países industrializados.
Unos 34 ministros de Estado durante la séptia reunión negociadora del ALCA se comprometieron a reducir los subsidios agrícolas destrabando, en principio, un tema clave en el impulso o no de la integración regional. Durante los primeros movimientos en torno al ALCA, el tema de la eliminación de los subsidios a las exportaciones que afectan el comercio de productos agrícolas en el hemisferio, dejó un sabor amargo entre los interlocutores latinoamericanos, dada la tesis de Estados Unidos (EU) de tratar dicho tema en la OMC. El sólo hecho de que EU y Canadá, que preferían no tocar el tema, acepten la tesis latinoamericana en torno a las subvenciones a las importaciones agropecuarias, ha viabilizado el proceso de integración.
En el fondo, la posición Latinoamericana de definir que no se van a desgravar aranceles en la agricultura si previo no se resuelve el asunto de los subsidios y las subvenciones al sector agrícola en los países desarrollados, centra el problema exactamente donde debe estar, si entendemos que el sector agrícola para los países latinoamericanos en desarrollo es estratégico, no sólo en materia comercial, sino en función social por el empleo básico que genera a un sector de su población, que no está capacitada para ser trasladada a otros sectores productivos por motivos de capacitación y educación.
Son demasiadas las ventajas comparativas de los países desarrollados, en función de su nivel tecnológico, capacidad de inversión y financiamiento para que fuera aceptable el abrir los mercados a dichos países, sin que éstos modifiquen sus políticas de subvenciones multimillonarias a su sector agrícola, imposibles de enfrentar por los países en desarrollo.

(continuará la próxima semana)

101 años de Panamá América

 
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