Jánuca y brindis
Jánuca es la fiesta familiar judía paralela a Navidad. En ésta se prende una nueva vela durante 8 días en homenaje a los macabeos que hace dos milenios resistieron a ocupantes.
En la mayor plaza de Londres estuve con su alcalde y su rabino principal cuando se prendió la primera vela en un candelabro gigante.
Sin embargo, las últimas dos velas de Jánuca se encendieron mientras Israel incendiaba varios lugares en Gaza planteando poder re-ocuparla.
En la semana mundial de la paz (aquella que va de la Navidad al Año Nuevo), el mundo veía surgir una nueva guerra.
Cuando en 1973 Egipto y Siria atacaron a Israel, muchos hebreos se sintieron doblemente ofendidos porque ello se dio durante el sagrado día del perdón. Hoy, empero, la mayoría de los israelíes justifica los bombardeos del fin de Jánuca aduciendo que es un mecanismo de defensa de un país pequeño rodeado de enemigos.
Mientras muchos palestinos aducen ser los herederos de David o de los macabeos que se enfrentan a un gigante, para varios ultra-ortodoxos judíos esta guerra es un sacrilegio que daña ir a una paz con los semitas de otras fes.
No obstante, en el parlamento israelí, el mismo que está al lado de un candelabro, el debate se dará entre quienes quieren que la ofensiva de Jánuca se dé con igual o con mayor dureza.
Brindo por un 2009 de resistencia a la depredación, a la corrupción, al acaparamiento de tierras, islas y costas, mares; brindo por la defensa del agua y por un desarrollo sostenible de verdad, y especialmente por mejores y más grandes organizaciones populares. Brindo por mayores éxitos contra el oscurantismo y la ignorancia, el sectarismo y el infantilismo, el control político de élites desgastadas y no representativas, el inmovilismo de las masas, la ausencia de solidaridad y amor. Brindo por un mundo multipolar sin guerras, sin matanzas, y sin violación a derechos humanos, sin armas. Brindo por el amor y por ustedes que harán que todo lo anterior sea posible este año. ¡Salud!