Jesús distinguió con su nombre
Celebramos San Ignacio de Loyola como pudimos dentro de lo planeado. En las instalaciones del Colegio Javier luego de actos alusivos al Santo fundador y al afán de actualizar la misión específica a las demandas del entorno panameño, se procedió a una Liturgia Eucarística y posteriormente a compartir la alegría y exquisitez de la mesa.
La novedad de este año es ir dando pasos hacia la integración de los laicos que trabajan de cerca en las obras que llevan los sacerdotes jesuitas en Panamá, intentando acercarse a lo que expresó Peter Hans Kolvenbach, jesuita holandés, actual general de la Compañía.
"Somos una extensa red de seglares y religiosos: los vínculos que nos unen son variadísimos, pero todos compartimos un mismo don: la herencia espiritual de Ignacio de Loyola. El campo de actividad de la campaña es vastísimo y los jesuitas que trabajan en el mismo se diferencian mucho en sus tareas y sus propios talentos. Vosotros tenéis vuestro puesto en esta diversidad..."
De acuerdo con lo planeado y en el espíritu de esta carta, en esta celebración, se incorporaron a las personas que trabajan cerca de los jesuitas en las obras en Panamá y a ese propósito viajaron desde San Félix, desde Icacal, Distrito de Chagres, Colón, donde está ya funcionando con ayuda del gobierno, FES, Misión Española y otras ONGs, un proyecto de educación no formal de Fe y Alegría; desde Mañanitas, otro proyecto de la misma factura que el anterior. Desde el noviciado, y los actuales novicios con todos los que allí colaboran. Desde el Hogar Javier, donde se llevan a cabo, retiros y convivencias. De "Jesús en los Pobres" que ha hecho su presencia en muchos sitios del mapa panameño. De "La Parroquia de San Joaquín" del corregimiento de Pedregal con el padre Valentín Plaza que algunos lo llaman el Padre Joaquín por la identificación e idiosincrasia peculiar de la mezcla de la chatarra reciclable con la acción parroquial. Radio Hogar con sus macroproyectos radiales y sus muchos años de vigencia. La recientemente incoada Fundación Loyola pensada para fomentar los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola y finalmente, los anfitriones del Colegio Javier que dicho sea de paso, a pesar de las críticas internas y externas, es y ha sido el trampolín de donde han salido todas las obras de los sacerdotes jesuitas en Panamá y el aval económico de cualquier operativo en ese sentido. Todo para la mayor gloria de Dios y en síntesis, para en todo amar y servir.
Disminuida en número y aventajada en el promedio de edad cronológica de sus miembros actuales, la Compañía de Jesús mira al futuro con optimismo y fe esperando encontrar nuevos caminos ante el mundo virtual, globalizado, mundialmente empobrecido, corrupto y descreído. Feliz día de San Ignacio de Loyola. Felicidades, compañeros de Jesús.
La novedad de este año es ir dando pasos hacia la integración de los laicos que trabajan de cerca en las obras que llevan los sacerdotes jesuitas en Panamá, intentando acercarse a lo que expresó Peter Hans Kolvenbach, jesuita holandés, actual general de la Compañía.
"Somos una extensa red de seglares y religiosos: los vínculos que nos unen son variadísimos, pero todos compartimos un mismo don: la herencia espiritual de Ignacio de Loyola. El campo de actividad de la campaña es vastísimo y los jesuitas que trabajan en el mismo se diferencian mucho en sus tareas y sus propios talentos. Vosotros tenéis vuestro puesto en esta diversidad..."
De acuerdo con lo planeado y en el espíritu de esta carta, en esta celebración, se incorporaron a las personas que trabajan cerca de los jesuitas en las obras en Panamá y a ese propósito viajaron desde San Félix, desde Icacal, Distrito de Chagres, Colón, donde está ya funcionando con ayuda del gobierno, FES, Misión Española y otras ONGs, un proyecto de educación no formal de Fe y Alegría; desde Mañanitas, otro proyecto de la misma factura que el anterior. Desde el noviciado, y los actuales novicios con todos los que allí colaboran. Desde el Hogar Javier, donde se llevan a cabo, retiros y convivencias. De "Jesús en los Pobres" que ha hecho su presencia en muchos sitios del mapa panameño. De "La Parroquia de San Joaquín" del corregimiento de Pedregal con el padre Valentín Plaza que algunos lo llaman el Padre Joaquín por la identificación e idiosincrasia peculiar de la mezcla de la chatarra reciclable con la acción parroquial. Radio Hogar con sus macroproyectos radiales y sus muchos años de vigencia. La recientemente incoada Fundación Loyola pensada para fomentar los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola y finalmente, los anfitriones del Colegio Javier que dicho sea de paso, a pesar de las críticas internas y externas, es y ha sido el trampolín de donde han salido todas las obras de los sacerdotes jesuitas en Panamá y el aval económico de cualquier operativo en ese sentido. Todo para la mayor gloria de Dios y en síntesis, para en todo amar y servir.
Disminuida en número y aventajada en el promedio de edad cronológica de sus miembros actuales, la Compañía de Jesús mira al futuro con optimismo y fe esperando encontrar nuevos caminos ante el mundo virtual, globalizado, mundialmente empobrecido, corrupto y descreído. Feliz día de San Ignacio de Loyola. Felicidades, compañeros de Jesús.