Jesús y las mujeres
El femicidio pasaría desapercibido de no ser por la frecuencia con que ha empañado a nuestra otrora pasiva sociedad, pasando a formar parte de las estadísticas de una aberración que aparenta no tener solución. No era diferente en la época del Jesús histórico. “Magdalena: De la vergüenza a la libertad”, nos muestra cuánto Jesús valora a la mujer. Se trata de la historia de Jesús desde el punto de vista de una mujer. Independientemente de la cultura, en medio de todo, ellas comparten preocupaciones, problemas, necesidades y esperanzas. Dos tercios de los analfabetas del mundo son mujeres, el 70% de los pobres del mundo está conformado por mujeres, y más del 50% (19 millones de mujeres) del total mundial padece del SIDA.
La pedofilia está aumentando, ya que muchos hombres buscan niñas para evitar el SIDA, por lo que muchas de ellas son prostituidas desde la pubertad. Asimismo, cuatro millones de mujeres son compradas y vendidas alrededor del mundo cada año para comercio sexual. La pornografía produce más ingresos anuales en los Estados Unidos que Major League Baseball, la NBA y la NFL juntos.
La pornografía es una forma de violencia contra las mujeres, porque incluye la degradación del género, el maltrato y la violencia, e incide en la conducta criminal de muchos agresores sexuales que la consumen. Aún cerca de 130 millones de mujeres en el mundo sufren la ablación o mutilación genital.
Al margen de una realidad inimaginable del género, si bien el filme no hace referencia a esos actuales problemas, sí enfoca la cultura machista predominante de aquel tiempo, que dicho sea de paso no ha cambiado mucho: Una mujer sorprendida en adulterio a quien intentan matar; no obstante, sus detractores esconden al hombre.
Otra mujer rechazada por su estilo de vida por la sociedad a causa de la prostitución. Una mujer despreciada y etiquetada a causa de los prejuicios de la gente, por tan solo padecer de una enfermedad como el flujo menstrual que padecía por 12 años, y tantas otras como la propia María Magdalena, cuyas vidas fueron impactadas y sanadas por Jesús el Maestro, liberándolas poderosamente de la vergüenza a la que habían sido marginadas. Historias de vidas cambiadas que, sin duda, usted puede apreciar en esta Semana Santa en formato de cine y con un vecino cristiano de su comunidad.