Joaquín Franco
Muchos años después, conocí a sus hijos Joaquín III y Ramón, ambos colegas y grandes amigos, así como a sus hermanos, uniéndome una sincera amistad a todos ellos. El vínculo principal, mi relación con Joaquín.
Forjé esa amistad cuando luchábamos contra la dictadura, principalmente. Junto a Arnulfo Escalona, César Pereira y Julio Harris, aprendí mucho de historia política de nuestro país, siempre en torno a la buena mesa. Durante la administración Endara, esa amistad se acrecentó, llegando la relación a profundizarse mucho más, habiendo compartido muchas cosas en esos complejos años en donde lo único que sobraba eran responsabilidades y problemas.
El día que tuvo el accidente viniendo en el avión de Colón, estábamos en Gabinete cuando nos dieron la noticia. César, en ese entonces Ministro de Agricultura, recordó en breve instante los años de amistad con Joaquín, evocando momentos célebres de cuando vivían en Europa, mientras buscábamos donantes de sangre de manera urgente. Cuando llegamos al hospital lo venían sacando de una ambulancia, amarrado por todas partes. Al vernos, nos hizo una seña con el ojo, señal inequívoca de que de esa se salvaba, como en efecto fue.
Anécdotas, muchas. Vivencias en común, cualquiera cantidad. Almuerzos prolongados, a menudo. El de Navidad el año pasado, en el Balear, fue memorable, ya que decidió tomarse unos tragos, cosa que luego del accidente le repugnaba, pudiendo sólo con el Jack Daniels en las rocas. La única botella de eso que he comprado en mi vida lo hice para Joaquín y la tengo en mi casa de la playa, donde la conservaré en un lugar especial en ese lugar donde disfruto, junto a Maricel y mis hijos, la amistad de mis amigos, sin impedimentos ni tensiones.
Junto con Carlos Ernesto González de la Lastra, por más de diez años, almorzábamos una vez al mes, rotándonos cada uno la cuenta del almuerzo. Como dice César, si alguien le pedía cien dólares para pagar la luz, le sacaba el cuerpo; pero cuando departía con amigos, se peleaba la cuenta entera. A veces en el Balear y otras en Golosinas, donde Lourdes Fábrega siempre nos daba la mesa de atrás, pegada a la cocina, para que pudiéramos hablar sin limitaciones de política, principal distracción y oficio de Joaquín. Rara vez invitábamos a alguien, ya que los temas y los problemas, hasta personales, que planteábamos eran difíciles de compartir con terceros. Sus anécdotas como Ministro de Estado y de consejero de presidentes eran increíbles, pudiendo decir que diseñó la estrategia de muchos hechos que son hoy historia política nacional. Tres personalidades y edades distintas, pero entrelazadas por una amistad verdadera que jamás permitió las diferencias. El análisis del momento político y las especulaciones hacia futuro ya no serán los mismos en esos almuerzos, los cuales continuarán, estando su silla vacía pero presente su memoria.
222El análisis del momento político y las especulaciones hacia futuro ya no serán los mismos en esos almuerzos, los cuales continuarán, estando su silla vacía pero presente su memoria.
En la campaña política pasada, junto a Alberto, se hicieron muchas cosas que afincaron sus propósitos. Me tocó estar cuando aceptó renunciar a la primera vicepresidencia para forjar la alianza. Fue todo un proceso. Con Juan Carlos Varela, Fernando Arias y Lucas Zarak, éramos el grupo para darle terapia y cariño al viejo, siempre presagiando el futuro y viendo fantasmas verdes detrás de las paredes. En la próxima hará mucha falta, pero de seguro vamos a ganador, como no se cansó de decir cada vez que el tema, recurrente por cierto, salía al tapete. Queda pendiente la inscripción del partido, tarea que en su memoria hay que concluir.
He tenido la fortuna y la gracia de Dios de gozar de buenos amigos. Curiosamente, muchos de ellos me llevan muchos años por delante. No en vano a veces me dicen que ando rodeados de viejos. Joaquín era uno de ellos. Cada palabra de este artículo me ha costado mucho sacarla de adentro, pero lo hago como testimonio hacia alguien a quien le dispensé el afecto y el cariño que le dispenso a mi padre, ejemplo inagotable de mi vida.
Hasta siempre Don Dino.
Posteriormente, el equipo técnico se reunirá para evaluar las respuestas que el joven le dio al bebé y si fue en el tiempo adecuado. Luego se hará un análisis con el estudiante y posteriormente en grupo para verificar los resultados alcanzados.
"Queremos que ellos vivan una experiencia anticipada a una situación de paternidad o maternidad y se interroguen de cómo sería su vida si tuvieran un bebé en ese momento", dijo Torres.
El proyecto involucra la participación de cuatro psicólogos, tres trabajadores sociales, dos consejeros en rehabilitación y una terapista ocupacional.
Resultados de estudio realizado en colegios públicos y privados en 1998
Más del 96% de los padres de los jóvenes participante recomiendan esta experiencia a otros padres de adolescentes.
Luego de pasar por la experiencia los jóvenes consideraron que es importante contar con una pareja estable para asumir la tarea de ser padre o madre.
La experiencia abrió espacios de comunicación muy valiosos entre padres y jóvenes.
Los estudiantes manifestaron su deseo de ser padres, pero en edades mayores.
Se mostraron conscientes en el hecho de que para asumir una paternidad o maternidad responsable en la adolescencia es necesario un cambio de estilo de vida y que a esa edad no tienen la capacidad financiera para asumir dicha responsabilidad.