Jorge VII
Este hijo de la reina Victoria de Inglaterra, quien nació en 1841 y fue conocido como Príncipe de Gales, no ascendió al trono sino en I90I, a sus 60 años de edad, porque su madre se mantuvo en él durante 64. Tenía fama de ser muy elegante y tratable.
En una ocasión mientras paseaba en su coche, durante el trayecto una campesina que llevaba un cesto de frutas le hizo seña para que se detuviera. Se detuvo y ella le preguntó si pasaría por determinada población. Tras confirmarle él que sí, acto seguido ella le solicitó el favor de llevarle el cesto y que lo entregara en la primera tienda que había a la entrada y a mano derecha. Y que les dijera que pasaría cualquier día a cobrar. El le dijo: -"Si se la compro yo, al pagarle ya la tendrá vendida, y cobrada". -"En la tienda me pagan tres chelines! -"No llevo dinero suelto, pero si le parece bien puedo darle un retrato de mi madre". -"¿Bromea usted? ¿Qué voy a hacer yo con un retrato de su madre?" -"Quién sabe. Ahí lo tiene". Y le puso en la mano un billete de una libra esterlina, equivalente a veinte chelines que llevaba estampada la efigie de la reina Victoria.
En un viaje que hizo a los Estados Unidos le cayó tan bien a cuantos le trataron, que uno de ellos le dijo: "Si regresáis dentro de tres años os haremos candidato a la presidencia de la república". Y el príncipe le contestó: "Eso sería una forma muy cordial de recuperar una de las colonias que hemos perdido".