A jugar con pasión y con el corazón
Nuestro equipo mayor de fútbol se enfrentó con hidalguía al onceno salvadoreño por una posición para el Mundial en Sudáfrica en el año 2010, asegurando sus primeros 3 puntos.
Me declaro desconocedora del fútbol; sin embargo, quisiera compartir con la selección panameña una lección recién aprendida por uno de mis mejores profesores de INCAE y un gran conocedor de este deporte, ya que ha formado parte de la selección tica como entrenador personal de sus integrantes. Su misión: Motivar a un equipo alineado y con una meta colectiva en mente: Ganar.
En el mundo del trabajo en equipo existe un paquete de leyes tan preciadas como las Sagradas Escrituras y aplicables a todos los deportes, las cuales recomendamos a nuestra selección repasar para asegurar triunfos futuros.
Empecemos por la "Ley de lo Trascendental", que no es más que aquella que dice que somos demasiado pequeños para hacer cosas grandes. Todo aquel jugador que pretenda hacer todos los goles, sin pasar el balón a sus compañeros, que se olvide que brillará como las luciérnagas. Pasemos a la Ley del Cuadro Completo. Esta debería ser la regla de oro de la selección mayor panameña, la meta es más importante que la participación individual, olvidémonos de los apellidos Penedo, Garcés, Pérez, Baloy y enfoquémonos en el nombre Panamá. Este nombre debería ser lo más importante, ya que es el país para quien se juega, y sin el nombre de nuestro país, los apellidos que llevan los jugadores en la espalda no tienen ninguna relevancia.
La "Ley del Monte Everest", no es más que el aumento de trabajo del equipo a medida que el desafío crece. No menospreciemos, como hicieron los argentinos en un comercial, a ninguna selección; el reto irá creciendo conforme se acerca el 2010, y para convertirlo en realidad se requiere más trabajo en equipo.
Seleccionados: No olviden la "Ley del Catalizador", aquella que dice que los equipos triunfantes tienen jugadores que hacen que las cosas sucedan. Son aquellos que en un momento determinado tienen que hacer el pase, un saque, un penal, una muralla para que el contrario no pase: Ese jugador tal vez hará que el marcador cambie. ¿Identificaron a los catalizadores de la Sele para mañana domingo?
No dejen por fuera la "Ley de la Manzana Podrida". La pregunta es, ¿existirá a estas alturas algún miembro del equipo que pueda catalogarse como tal? Ojalá y la respuesta sea "NO".
Es imposible permitir esa clase de jugadores en el equipo, ya que pueden dañar a los buenos jugadores. Todo aquel indisciplinado, irresponsable, que no sea capaz de comprometerse consigo mismo, con la selección, con el país, no merece ser miembro del onceno nacional.
Con la "Ley de la Confiabilidad" tanto el portero, los delanteros, los defensas, los entrenadores y el pueblo panameño en general, tienen la esperanza de contar con un equipo entregado.
La selección también podrá contar con una fanaticada leal, fiel como lo es la "Marea Roja".
La "Ley de la Identidad" es el conjunto de valores que identifica al equipo y a las personas, tales como: humildad, respeto hacia ustedes mismos y hacia el contrincante; honestidad, solidaridad, generosidad y entrega que, aunque no es precisamente este último un valor, es el motor que los llevará a "jugar con pasión y con el corazón".
Finalmente, la "Ley de la Ventaja" nos dice que entre dos equipos talentosos, la delantera la tendrá quien goce del mejor líder. Creemos que ese es Alexander Guimaraes.
Muchachos, sigan dando lo mejor de cada uno de ustedes, ya que de ello dependerá la clasificación de Panamá para el 2010.
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