Justicia alcanza a militares argentinos
Durante los últimos años del gobierno de Jimmy Carter, no hubo funcionaria que se sintiera más frustrada que la secretaria de Estado para los Derechos Humanos, Patricia Derian. Mientras ella gritaba al cielo por las violaciones que cometía el régimen militar argentino, el encargado directo de la relacion con Buenos Aires, el embajador Clarence Todman, prefería cerrar un ojo y ambos oídos.
Recuerdo un día que ella regresó de un viaje a Argentina y nos contaba con lágrimas en los ojos sobre su entrevista con el jefe del I Cuerpo del Ejército, Guillermo Suárez Mason y el almirante Masera, dos de los más represivos militares argentinos.
"Masera tuvo la osadía de negarme que su gente reprimía a los jóvenes demócratas que entonces ya llamaban terroristas en las meras instalaciones del Ministerio de Marina, en cuyos sótanos sabíamos que existían las más crueles cámaras de tortura", reveló Darian durante una conversación con este corresponsal.
Pero, por fin, parece haberle alcanzado la justicia tras la decisión del gobierno del presidente Néstor Kirchner de revocar las anteriores leyes de amnistía que permitieron que personajes como Masera anduviesen en su país exentos de cargos.
Escoltado por dos fornidos guardias del Servicio Penitenciario, con las manos esposadas al frente del cuerpo, Masera salió fotografiado en la prensa argentina en el pasillo del cuarto piso de los tribunales de retiro para ser trasladado al complejo penitenciario federal de Marcos Paz, para cumplir su arresto luego de que tres jueces federales coincidieron en revocarle la prisión domiciliaria por considerar que el ex militar había salido de su casa sin permiso con el fin de festejar su cumpleaños número 80.
Suárez, procesado y detenido en tres causas por la comisión de crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar, ya había pernoctado anteanoche en ese penal por decisión del juez federal Jorge Ballestero. El ex uniformado, no obstante, no durmió en una celda, sino que fue alojado en las instalaciones hospitalarias del complejo.
Ballestero había ordenado la revocación del beneficio no bien se enteró de una denuncia presentada por el canciller Rafael Bielsa, que relataba que el ex militar había ido al club Argentinos Juniors, acompañado por el embajador de Ecuador, Germánico Molina, que fue destituido por el gobierno de su país.
Los jueces federales Jorge Urso y Sergio Torres se plegaron a la decisión de su colega. Antes de decretar su traslado a Marcos Paz, Urso escuchó la desmentida del ex militar, conocido desde joven como "Pajarito", y el testimonio de Bielsa, que declaró en persona, pese a que, como funcionario, podía hacerlo por escrito.
"Si bien Suárez Mason negó tales eventos al ser oído por esta judicatura, sus dichos no llegan a conmover los elementos reunidos en autos (...) En tal sentido, recuérdense los dichos vertidos por el canciller Bielsa, los cuales se ven abonados por la actitud que el gobierno ecuatoriano ha mostrado, al remover de su cargo a quien ejercía la representación estatal de aquel país", dice la resolución de Urso.
El magistrado ordenó también extraer testimonios para determinar si, al acompañar a Suárez Mason, Molina cometió un delito. El juez dispuso, sin embargo, que las futuras declaraciones sean elevadas a la Cámara Federal para que el caso se analice de manera autónoma respecto de la situación del ex militar argentino.
Según la denuncia de Bielsa, el embajador ecuatoriano se trasladó a una celebración en un predio del club Argentinos Juniors en compañía de Suárez Mason, en un automóvil del servicio diplomático, y llevó al ex militar nuevamente a su domicilio una vez concluida la fiesta.
La realización de la fiesta en las instalaciones del club fue desmentida por el presidente de la Asociación Atlética Argentinos Juniors (AAAJ), Luis Segura.
El abogado de Suárez Mason, Adolfo Casabal Elía, negó que su defendido hubiese violado el régimen de prisión domiciliaria. "No hay testimonio directo del embajador de Ecuador que diga que vio a Suárez Mason fuera de su casa, sino un relato de Bielsa que dice eso", afirmó el letrado.
Suárez Mason estaba detenido en su casa desde 1999, por decisión del entonces juez Adolfo Bagnasco, que investigaba el robo de bebés de desaparecidos, causa que ahora tramita Urso. Ballestero instruyó un expediente en que el ex militar está procesado por la desaparición de 15 militantes montoneros, mientras que Torres ordenó su detención preventiva por pedido de la justicia alemana, que lo acusa por el asesinato de dos personas de esa nacionalidad.
Recuerdo un día que ella regresó de un viaje a Argentina y nos contaba con lágrimas en los ojos sobre su entrevista con el jefe del I Cuerpo del Ejército, Guillermo Suárez Mason y el almirante Masera, dos de los más represivos militares argentinos.
"Masera tuvo la osadía de negarme que su gente reprimía a los jóvenes demócratas que entonces ya llamaban terroristas en las meras instalaciones del Ministerio de Marina, en cuyos sótanos sabíamos que existían las más crueles cámaras de tortura", reveló Darian durante una conversación con este corresponsal.
Pero, por fin, parece haberle alcanzado la justicia tras la decisión del gobierno del presidente Néstor Kirchner de revocar las anteriores leyes de amnistía que permitieron que personajes como Masera anduviesen en su país exentos de cargos.
Escoltado por dos fornidos guardias del Servicio Penitenciario, con las manos esposadas al frente del cuerpo, Masera salió fotografiado en la prensa argentina en el pasillo del cuarto piso de los tribunales de retiro para ser trasladado al complejo penitenciario federal de Marcos Paz, para cumplir su arresto luego de que tres jueces federales coincidieron en revocarle la prisión domiciliaria por considerar que el ex militar había salido de su casa sin permiso con el fin de festejar su cumpleaños número 80.
Suárez, procesado y detenido en tres causas por la comisión de crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar, ya había pernoctado anteanoche en ese penal por decisión del juez federal Jorge Ballestero. El ex uniformado, no obstante, no durmió en una celda, sino que fue alojado en las instalaciones hospitalarias del complejo.
Ballestero había ordenado la revocación del beneficio no bien se enteró de una denuncia presentada por el canciller Rafael Bielsa, que relataba que el ex militar había ido al club Argentinos Juniors, acompañado por el embajador de Ecuador, Germánico Molina, que fue destituido por el gobierno de su país.
Los jueces federales Jorge Urso y Sergio Torres se plegaron a la decisión de su colega. Antes de decretar su traslado a Marcos Paz, Urso escuchó la desmentida del ex militar, conocido desde joven como "Pajarito", y el testimonio de Bielsa, que declaró en persona, pese a que, como funcionario, podía hacerlo por escrito.
"Si bien Suárez Mason negó tales eventos al ser oído por esta judicatura, sus dichos no llegan a conmover los elementos reunidos en autos (...) En tal sentido, recuérdense los dichos vertidos por el canciller Bielsa, los cuales se ven abonados por la actitud que el gobierno ecuatoriano ha mostrado, al remover de su cargo a quien ejercía la representación estatal de aquel país", dice la resolución de Urso.
El magistrado ordenó también extraer testimonios para determinar si, al acompañar a Suárez Mason, Molina cometió un delito. El juez dispuso, sin embargo, que las futuras declaraciones sean elevadas a la Cámara Federal para que el caso se analice de manera autónoma respecto de la situación del ex militar argentino.
Según la denuncia de Bielsa, el embajador ecuatoriano se trasladó a una celebración en un predio del club Argentinos Juniors en compañía de Suárez Mason, en un automóvil del servicio diplomático, y llevó al ex militar nuevamente a su domicilio una vez concluida la fiesta.
La realización de la fiesta en las instalaciones del club fue desmentida por el presidente de la Asociación Atlética Argentinos Juniors (AAAJ), Luis Segura.
El abogado de Suárez Mason, Adolfo Casabal Elía, negó que su defendido hubiese violado el régimen de prisión domiciliaria. "No hay testimonio directo del embajador de Ecuador que diga que vio a Suárez Mason fuera de su casa, sino un relato de Bielsa que dice eso", afirmó el letrado.
Suárez Mason estaba detenido en su casa desde 1999, por decisión del entonces juez Adolfo Bagnasco, que investigaba el robo de bebés de desaparecidos, causa que ahora tramita Urso. Ballestero instruyó un expediente en que el ex militar está procesado por la desaparición de 15 militantes montoneros, mientras que Torres ordenó su detención preventiva por pedido de la justicia alemana, que lo acusa por el asesinato de dos personas de esa nacionalidad.