Justicia patuleca
Nos encontramos entre los muchos que criticamos la forma en que el presente gobierno prostituyó la justicia. Tanto mayor era nuestro temor porque el Ejecutivo y el Legislativo eran uno. Cuando se reeligió al presidente de la Corte Suprema por 10 años sabíamos que esto no presagiaba nada bueno. Igual cuando se nombró a un magistrado que durante la narcodictadura fue designado rector de la Universidad cuando apenas se secaba la firma en su diploma de abogado. Nos dolió el nombramiento en la Corte de una abogada que se había destacado por su militancia izquierdistoide porque escandalizó el show de la autoentrega de Pedro Miguel González en presencia de su padre, presidente del PRD y de la Asamblea; del procurador general de la Nación, amigo de muchos años del primer mandatario y del director de la PTJ, quien hoy es contralor de la República.
Esta actitud de aparente compra venta de conciencias dañó la imagen de imparcialidad y credibilidad de que debía gozar el "rgano Judicial. En nada contribuye el escándalo que con asombro, temor y vergüenza ha presenciado la ciudadanía, protagonizado por dos digitalizados del presidente Pérez: el procurador ya citado y el presente director de la PTJ. Tampoco relegamos al olvido la injusticia que se cometió con el magistrado Faúndes y la violación a la autonomía universitaria.
No dudamos que muchos otros ejemplos se podrían agregar al largo rosario de circunstancias que llevan a la conclusión de que algo podrido hay en el "rgano Judicial. No contento con estas "hazañas", aquel individuo, de quien no queremos hacer leña de árbol caído, se empecina, una vez más, en imponer una Sala Quinta en la Corte Suprema a como dé lugar. Encima miente, lo que no es nada nuevo, cuando acusa a la Presidenta electa de querer nombrar ella a los tres nuevos magistrados y, al presidente del Colegio Nacional de Abogados, de aprovechar el tema para hacer política en su gremio. La mitomanía perdura.
Sin embargo, el proyecto de Sala Quinta con empecinamiento digno de mejor causa se está debatiendo en la Asamblea Legislativa en sesiones extraordinarias a pesar de que es evidente que al menos 80% de la ciudadanía se opone a tal medida. Pero quisiéramos ver una luz al final del túnel. El partido Solidaridad se ha negado a respaldar la tozudez vacuna, así como un par de legisladores PRD. Tenemos la esperanza de que este proyecto no reciba el respaldo de los Saltamones, lo que opinamos le haría un enorme daño a su futuro político y, después de todo, hasta ahora, nunca en realidad han demostrado inclinación hacia el mal, que en este caso representa el PRD bóvido.
Al pergeñar estas líneas no se sabe cuál será el resultado en la no tan honorable Asamblea Legislativa saliente. Por el bien de Panamá es necesario cortar de raíz los desafueros cometidos en este desgobierno en contra de un genuino progreso y afianzamiento de nuestra democracia. Ojalá podamos exclamar con júbilo, º Perdió el Patuleco!
Sea cual fuere el resultado de la Asamblea, estamos seguros de que el patuleco y los que lo apoyaron incondicionalmente fueron castigados por el pueblo en los pasados referendo y comicios generales. Aunque algunos se salvaron por medio de partidas circuitales y PARVISianas, trasplantes de residencia y otras bellezas. Pero no se salvarán del castigo que les tiene reservado el pueblo hacia el futuro. La justicia tarda, pero llega.
Esta actitud de aparente compra venta de conciencias dañó la imagen de imparcialidad y credibilidad de que debía gozar el "rgano Judicial. En nada contribuye el escándalo que con asombro, temor y vergüenza ha presenciado la ciudadanía, protagonizado por dos digitalizados del presidente Pérez: el procurador ya citado y el presente director de la PTJ. Tampoco relegamos al olvido la injusticia que se cometió con el magistrado Faúndes y la violación a la autonomía universitaria.
No dudamos que muchos otros ejemplos se podrían agregar al largo rosario de circunstancias que llevan a la conclusión de que algo podrido hay en el "rgano Judicial. No contento con estas "hazañas", aquel individuo, de quien no queremos hacer leña de árbol caído, se empecina, una vez más, en imponer una Sala Quinta en la Corte Suprema a como dé lugar. Encima miente, lo que no es nada nuevo, cuando acusa a la Presidenta electa de querer nombrar ella a los tres nuevos magistrados y, al presidente del Colegio Nacional de Abogados, de aprovechar el tema para hacer política en su gremio. La mitomanía perdura.
Sin embargo, el proyecto de Sala Quinta con empecinamiento digno de mejor causa se está debatiendo en la Asamblea Legislativa en sesiones extraordinarias a pesar de que es evidente que al menos 80% de la ciudadanía se opone a tal medida. Pero quisiéramos ver una luz al final del túnel. El partido Solidaridad se ha negado a respaldar la tozudez vacuna, así como un par de legisladores PRD. Tenemos la esperanza de que este proyecto no reciba el respaldo de los Saltamones, lo que opinamos le haría un enorme daño a su futuro político y, después de todo, hasta ahora, nunca en realidad han demostrado inclinación hacia el mal, que en este caso representa el PRD bóvido.
Al pergeñar estas líneas no se sabe cuál será el resultado en la no tan honorable Asamblea Legislativa saliente. Por el bien de Panamá es necesario cortar de raíz los desafueros cometidos en este desgobierno en contra de un genuino progreso y afianzamiento de nuestra democracia. Ojalá podamos exclamar con júbilo, º Perdió el Patuleco!
Sea cual fuere el resultado de la Asamblea, estamos seguros de que el patuleco y los que lo apoyaron incondicionalmente fueron castigados por el pueblo en los pasados referendo y comicios generales. Aunque algunos se salvaron por medio de partidas circuitales y PARVISianas, trasplantes de residencia y otras bellezas. Pero no se salvarán del castigo que les tiene reservado el pueblo hacia el futuro. La justicia tarda, pero llega.