Justicia selectiva
El acontecer jurídico y político vuelve a poner en boca de todos el controversial término “justicia selectiva”, con la particularidad esta vez de que la misma frase está siendo utilizada por partes contrarias en una misma disputa.
Para la defensa del ex Presidente que ha sido objeto de una citación a la fiscalía, es justicia selectiva que se investigue una concesión otorgada por este cuando era mandatario, pero no las otras concesiones otorgadas por otros Presidentes en momentos distintos. Para los que abogan por una lucha enérgica contra la corrupción, es justicia selectiva que el político en c uestión se haya presentado ante el fiscal alegando el derecho a guardar silencio y haya salido caminando y sonreído con la promesa de volver semanas después cuando el pavo y el jamón de estas fiestas de fin de año se hayan agotado.
¿Cuántas personas investigadas por la supuesta comisión de un delito han recibido un trato tan deferente? Tomando en cuenta que en fecha reciente se ha puesto tras las rejas a dos ex ministros y un ingeniero municipal (por mencionar solo los altos cargos), mientras avanza la investigación penal, cabe concluir que el ex mandatario ha recibido un tratamiento muy especial, diferente al que se le dispensa a otros políticos en situaciones muy similares, no digamos ya al ciudadano común. Quizás también es cierto que hay tela que cortar sobre las actuaciones de otros Presidentes, pero una forma de justicia selectiva no corrige la otra. Más bien la agrava.