Justicia y ventajas
Panamá transita por una importante coyuntura económica. A la vista están, además de los proyectos y las inversiones nacionales, los que traen las inversiones extranjeras. Es una coyuntura que, para el sentido común indica el incremento significativo de ganancias que puede y debe obtener el país y su economía, y mejor aun, si se pueden mejorar las condiciones locales de inversión. Pero entre esas condiciones figura la responsabilidad empresarial, la paz social y todos los instrumentos legales que puedan contribuir a la gobernabilidad del país. Es una óptica en la que nadie se debe equivocar. A menudo, cuando se aplican nuevas medidas o se proponen nuevas leyes, los déficits se cargan al desconocimiento de las propuestas, un desliz que nadie debe cometer. Si las nuevas propuestas son buenas, mejor aún, deben ser divulgadas ampliamente, y no recurrir a la vieja excusa de que nadie las toma en consideración. La importancia obliga a las propias autoridades a la difusión y a la discusión para evitar los posteriores y posibles errores gremiales. Informar, discutir y otra vez informar debía ser el lema de cada proyecto oficial que deba ser sometido a la consideración de los diputados y de la ciudadanía. Es un antídoto en la coyuntura y ante la historia. No basta con saber que el país gana, hay que evitar tener obreros menesterosos, porque las protestas siempre son generales, y el deber de las autoridades tiene responsabilidad puntual.