La actual crisis panameña
Para cualquier estudio sociológico que se haga en torno a interpretar el fenómeno existente en la sociedad panameña salta a la vista en forma elocuente que se trata de un arrastre de inopia gubernamental y de la confabulación de intereses económicos y políticos de una mafia dueña del transporte y que pertenecen tanto a grupos poderosos enquistados en el panameñismo como en la pésimamente llamada "oposición política".
Para cualquier situación que amenaza con tomar ribetes de eclosión de impredecibles consecuencias ha concitado la ira violenta de los estudiantes que han sido siempre la vanguardia en las calles de los caros intereses de las capas populares junto a la clase obrera organizada.
La corrupción gubernamental existente en donde los medios de comunicación social denuncian objetivamente la gangrena social hoy dirige dando tumbos y traspiés como una llaga purulenta; y en donde la actual presidenta se contradice en forma antagónica diciendo que ella no está de acuerdo con la medida arbitraria de subir el pasaje del transporte y prácticamente como dando a entender que es el Ministro Winston Spadafora el que a su antojo pactó semejante desfachatez, representan un índice significativo de que el Estado panameño es el prototipo de demagogo que como en el personaje de Molliere que llora por un ojo y ríe por el otro.
Y es que en todo el proceso de la historia panameña no ha habido un gobierno tan incapaz que incluso supera en mediocridad al del señor Endara Galimany.
Es en consecuencia que resulta risible que un personaje sin mayor rubor político como es el caso del Señor Raymond Molina, de la Unidad Cubana en Panamá que financia la Agencia Central de Inteligencia (CIA) afirme violando las normas jurídicas del país metiéndose en la política interna, que los estudiantes salen a las calles siguiendo consignas del comandante Fidel Castro Ruz, cosa que avala sin dar pruebas concretas Winston Spadafora.
¿Qué dirá de todo esto el Doctor Hugo Spadafora desde su tumba que hoy ha tomado su hermano para acogotar al pueblo y hacerse figura política de inmenso desatino?...
Lo que le podemos sugerir a la Presidenta Mireya Moscoso es que dé un paso atrás y elimine el antipopular acuerdo del alza del transporte. Todavía esta a tiempo para rectificar tan desastroso paso; y que se olviden de buscarle la quinta pata al gato metiendo a Fidel y al comunismo en un problema que es producto de un gobierno irreverente y antipopular.
Para cualquier situación que amenaza con tomar ribetes de eclosión de impredecibles consecuencias ha concitado la ira violenta de los estudiantes que han sido siempre la vanguardia en las calles de los caros intereses de las capas populares junto a la clase obrera organizada.
La corrupción gubernamental existente en donde los medios de comunicación social denuncian objetivamente la gangrena social hoy dirige dando tumbos y traspiés como una llaga purulenta; y en donde la actual presidenta se contradice en forma antagónica diciendo que ella no está de acuerdo con la medida arbitraria de subir el pasaje del transporte y prácticamente como dando a entender que es el Ministro Winston Spadafora el que a su antojo pactó semejante desfachatez, representan un índice significativo de que el Estado panameño es el prototipo de demagogo que como en el personaje de Molliere que llora por un ojo y ríe por el otro.
Y es que en todo el proceso de la historia panameña no ha habido un gobierno tan incapaz que incluso supera en mediocridad al del señor Endara Galimany.
Es en consecuencia que resulta risible que un personaje sin mayor rubor político como es el caso del Señor Raymond Molina, de la Unidad Cubana en Panamá que financia la Agencia Central de Inteligencia (CIA) afirme violando las normas jurídicas del país metiéndose en la política interna, que los estudiantes salen a las calles siguiendo consignas del comandante Fidel Castro Ruz, cosa que avala sin dar pruebas concretas Winston Spadafora.
¿Qué dirá de todo esto el Doctor Hugo Spadafora desde su tumba que hoy ha tomado su hermano para acogotar al pueblo y hacerse figura política de inmenso desatino?...
Lo que le podemos sugerir a la Presidenta Mireya Moscoso es que dé un paso atrás y elimine el antipopular acuerdo del alza del transporte. Todavía esta a tiempo para rectificar tan desastroso paso; y que se olviden de buscarle la quinta pata al gato metiendo a Fidel y al comunismo en un problema que es producto de un gobierno irreverente y antipopular.